viernes, 30 de julio de 2010

NOCHES DE POESÍA / Orlando Rossardi

. Zu Galeria Fine Arts invita a Noches de Poesía con el escritor Orlando Rossardi, el Sábado, 31 de julio, a las 8pm, en el 2248 SW 8th Street, Miami, Fl 33135. La presentación a cargo del poeta Joaquín Badajoz, con la actuación especial del compositor y cantante Mike Porcel.
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FUNDACIÓN DEL CENTRO

Dibujo de su casa de Coral Gables, realizado por Juan Ramón Jiménez.
Nota: El poeta Orlando Rossardi ha tenido la amabilidad de permitirnos publicar en este blog la Primera Parte de un largo poema en prosa, aún inédito, gesto que agradecemos.

A Juan Ramón Jiménez por la estrofa de su Espacio y el fragmento de su Tiempo.
Y en un principio… fueron creadas las ciudades.
Yo te he hecho y te he puesto a andar conmigo. Te he cantado luego, y luego a un tiempo todo, se me han vuelto a ver los ojos de bien lejos los espacios que rutilan por tu fértil geografía; un cuerpo, muchos cuerpos en un solo vientre, las hendijas palpitantes que se meten con su fondo al fondo exacto del acaso, hasta el claro aquel donde se aclaran con su voz las sombras y las cosas, y me he puesto, en ese luego, de este ahora, a cantar por aceras y resquicios, tus portales a ojo suelto, las macetas que se cuelgan por sus flores… las mismas, repetidas, sembradas de ti misma; porque tú , ciudad, eres el canto, tú la perla misma que más brilla, el sueño que despunta en ti , tu tú más rutilante, la calma de toda la sed mía, el abrazo por el cuerpo de todos ellos, conque colmo las albricias y al que llego sin saber que no he salido de ti nunca en busca de otro cuerpo que no es otro que este cuerpo.
.En ti me quedo como se quedan tercos y ceñidos los recuerdos, parados en la imagen que tienen de ti las olas regando por tu orilla vientos y pisadas: ellas con pies y manos que sorben y resuelven con su andar y huir luego entradas y salidas. Los que fueron lejos a llevarte entre papeles viejos sus memorias siempre nuevas, por los libros y las rutas que acomodan el azoro y la sorpresa a las edades, ese ver volver de nuevo en los rincones, por fuentes y pasillos, por tejados y azoteas, por la huida de la tarde y el clamor de un nuevo día, por palabras como turbas que se cuelan fulminantes al oído y voces que dicen como sordas marejadas de ese allá de nuestra infancia. A mano el cariño una vez borrado de la mano, en nuestros dedos el sueño que un buen día rescató la espera, en su estocada el latir acumulado, el crujir de un rito que en ti, ciudad, -- siempre la misma, entera-- se asoma y vuelve a repetirse, una y otra vez, cada hoy con su mañana calle abajo y calle arriba en las esquinas.
.Y sin la espera hecha toda tú por andurriales en que vive y se sofoca la esperanza, por callejas en que suenan cariños y los besos de la brisa resurgiendo en hoy La Habana, en luego Madrid con sus vueltas y revueltas, las fontanas de Roma, las colinas de Praga, los dime y te diré de ese París que aun sueña con sus ojos acaramelados y el rostro de quien era; y mañana o más temprano las rosas de Múnich en las rosas de Sevilla, los parques de Estocolmo en aquellos de Santiago, el chileno San Yago o el otro que se guarda en su cuba de cobre, o también el otro al que se va y peregrina, sin más parque, sin más concha o sin bastón, solo con plazuelas en aquel salto de un pájaro como aquel otro de Londres que cantaba con la voz del otro de Ibiza o de Canarias. El mismo pío, el piar exacto que escuché en Milán o en la tumba de Poe, en Baltimore, a un salto del salto que dio el cuervo que canta ronco por el árbol de su parque cerrado y negro, como el parque con los muertos de Père Lachaise, de vivos muertos de tantas ciudades, Chopin, Wilde, Rossini, y los versos de Apollinaire y los cantos callejeros de Piaf, y del cholo de César, allí todos de muchas ciudades en el hueco abierto de esta ciudad, o el serio de Colón en mi Habana elegante, o el de La Almudena, con cantares de la otra tierra mía y que guarda el “polvo eres” de mi buen Romera, o el de La Recoleta, echando flores al vacío, en que parecen cantar de igual manera Carlos sus tangos, como en éste canta Rita sus boleros; todos cantando en coro y diciendo con Vallejo el dolor de todo lo que en el horno se nos quema; de éste y de aquel, un mismo jueves siempre el mismo jueves que todos conocemos. Y todos son el mismo todo, la misma seña, el todo igual que todo que en las calles anida, en los huecos del Muro de las Lamentaciones que lloran los cuerpos de los unos y los otros, las quejas de un Estrecho, las congojas de Bagdad y de Estambul que no se queja, los halagos de Boston, lejos, al borde del agua que se extiende por las aguas que la encierran: la ciudad nueva y la vieja rodeada como mi ciudad de columnas y pasillos, de agua y viento; viento que se alza a retozar por Barcelona y Bogotá , con sus bes todas iguales, con Amalia, la Amalia y no la Ofelia de mi historia que de una saltó a otra y se cuela entre las ruinas de esa misma verdadera historia: lo dije en un poema “cuando vuelvas, si es que vuelves…” Un poema, todos los poemas volando sus estrofas por las esquinas de Marsella, los rincones de Nápoles que se estiran hasta tocar los bordes del volcán, el mismo volcán que toca las puertas de José, el santo, el padre de Jesús el carpintero. El mismo Jesús de todos los tiempos, en mi Habana es Jesús del Monte y por otro lado la ciudad de Jesús María, cabecera del departamento de Colón, en Córdoba, en La Argentina… y muchas que repiten del nombre el nombre de María. La virgen grande, la que encanta las serpientes y luego las aplasta. La virgen negra de Regla, la aureola de San Agustín, el otro santo fundador de ciudades al lado de Hipona, con la cara tostada del obispo que la talla en ébano y la venera con su nombre en las reglas de su orden. La virgen al otro lado de la bahía, la enorme que acoge barcas y barcazas, que rodea la hermosa cara de mi ciudad.
.Porque sin querer te he hecho a mi imagen, la mía y la de Dios, con D rotunda y señora y grande de dar dolores y disgustos, los dolores todos de todos por igual que se acomodan a beber del mundo lo que el mundo les ofrece, en la ciudad bella con lo feo recostado, en la ciudad alta con lo bajo y con lo más menudo, la ciudad de casas llenas y cuadradas, las casas como suspiros a los que remite Juana, con sus sombreros enroscados y esa belleza de ella que encandila en aquel Montevideo echado al mar. Y el mar, el mismo mar que dije en su momento, haciendo los vestidos de todas las ciudades que se echan de esposo a las bravas aguas del océano. Porque -- sigo en el desfile—te he puesto en medio de mi vida para que devengas con ella en las formas todas de mi grande y fiera, y también dulce, ciudad de mis infancias y mis mayores: romana, griega y también la etrusca, la de las islas y las montañas, las estepas y los desiertos, la que flota por los mares y la que marcha en los caminos, la que se acumula por los libros conque un día, tirado al suelo, me puse a recorrerlas, ciudades, las viejas y las nuevas, siempre la una igual que todas ellas, con mi pequeño dedo justo y fijo, a verlas crecer en la imaginación que la imagen me coloreaba, a verlas vaciar en el espacio que llevaba para llenarlo todo con patios y flores, y adoquines y fuentes, y plazas y más plazas como las calles y los ríos de gente que tienen todos las ciudades de mi mundo conocido; el mundo que frecuento y que me cuento a cuentagotas cuando me echo a echarme por los ojos el sol y las caricias de un día azul de oro, o azuloro o platiluna cuando de noche brilla el cielo su mejor plata, como lo hace un día o tarde cariciante en cualquier lugar de cualquier lugar de esta tierra que vivo y me desborda. Sí, he de repetirme, te he hecho a piel de mi espejo, de mis espejos, en los que miro mi cara repetida, como se repiten las ciudades que transito y en el que leo un párrafo largo y sublimado, y hacia adentro, de Faulkner, o que recuerdo decir de Dylan y que antes puse en mis manos por los caminos rojiverdes de Vermont y de New Hampshire, de boca a Robert Frost que me daba a escoger entre una u otra vía, diciéndome al oido: “…two roads diverged in a wood, and I / I took the one less traveled by, / And that has made all the difference.”… y fue en ese entonces de Durham, como podría haber sido en un tiempo sin historia que entraron por mis ojos las calles todas una sola calle, como iguales de mi pueblo que sube a la ciudad mía y se le pega y se le encima, y se hace ella dueña de su espacio todo. Y claro, de allí salta y salta al mármol griego que Aldington cantara “apiádate de mi tristeza, / oh, silencio de Paros”, y claro, se acumula toda ella de puro imaginismo, las velas de Pound, los choferes de librea de Amy Lowell, en un Londres todo erecto y ya templado del grito del bufón de Marinetti. Y claro, todo en la ciudad de Tiro que es como si Nueva York saliera de culata por la espalda de una nueva fantasía: una imagen, la imagen total del día, otra imagen la imagen de Buenos Aires que es Atenas, que es Río, que es Washington más tarde, luego, con su pasión de ser centro y centro de los fondos más exactos, de los puentes, de aquellos que van y vienen, como que escapan por las aceras en Viena, en Caracas o en Moscú, saliendo de su fondo en la comparsa, a la carrera, lo mismo en San Marino que en São Paulo: la ciudad, todas a una, saliendo entera de su centro.
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ORLANDO ROSSARDI
: (La Habana, 1938). En Cuba, antes de 1960 en que sale para España, colabora en revistas literarias y funda con René Ariza el cuaderno poético Cántico. A partir de entonces su obra poética y ensayística ha aparecido en multitud de revistas literarias en Europa, Hispanoamérica y Estados Unidos de América. Estudia en las universidades de La Habana y Madrid y se doctora en la Universidad de Texas (EE.UU.) Ha sido profesor en las universidades norteamericanas de New Hampshire, Southern California, Texas, Wisconsin, Miami-Dade College y en los cursos de postdoctorado del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en Málaga, España.
Durante más de 20 años se dedicó a la radio y la televisión donde ha ejercido además de labores administrativas, como escritor y entrevistador de programas culturales. Ha publicado ensayo, teatro, cuento y poesía. Es Académico de Número de la Academia Norteamericana de la Lengua Española y Correspondiente de la Real Academia Española. Entre sus libros de ensayos se destacan los tres tomos de Teatro Selecto Hispanoamericano Contemporáneo (Escelicer Madrid, 1971), La última poesía cubana (Hispanova, Madrid, 1973), León de Greiff: Una poética de vanguardia (Ed. Playor, Madrid, 1974) y los seis tomos de Historia de la Literatura Hispanoamericana Contemporánea (Ministerio de Educación, Madrid, 1976) para la Universidad Nacional a Distancia. Muestra del teatro publicado del autor puede encontrarse en La Visita (Tespis, Virginia, 1997). Su obra poética se recoge en los libros El diámetro y lo estero (Agora, Madrid, 1964), Que voy de vuelo (Plenitud, Madrid, 1970), Los espacios llenos (Verbum, Madrid, 1991), Memoria de mí (Betania, Madrid, 1996), Los pies en la tierra (Verbum, Madrid, 2006), Libro de las pérdidas (Aduana Vieja, Valencia, 2008), Casi la voz (Aduana Vieja, Valencia, 2009) y Canto en la Florida (Aduana Vieja, Valencia, 2010). Las obras La Isla en su tinta (Verbum,2000), La pérdida y el sueño (Término, 2001), Remembering Cuba (Univ. of Texas Press, 2001), y Burnt Sugar / Caña Quemada (Free Press, 2006), Cuba per se (Universal, 2009) entre otras muchas, recogen muestras de su obra en poesía.
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'Leyenda inesperada: “dulce como la luz es el amor”, y esta Nueva York es igual que Moguer, es igual que Sevilla y que Madrid.´ .
...,,,,,,,,,,,,,,,,,.JRJ, Espacio

miércoles, 21 de julio de 2010

INVITACIÓN (updated)

SALVACIÓN POR LA IMAGEN (y otros poemas) / Jesús J. Barquet
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..SALVACIÓN POR LA IMAGEN.
............................
(para rei, testigo presencial)
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Mi mirada no logra despertarlo.
Sabe —¿o no sabe?— que existo, que penetro
poro a poro su estirpe, su insolencia
dormida, su indiferencia hacia mí.
....................De pronto
mueve un brazo y el viento
de la Dogana aprovecha
y no cómplice sino rival mío le abre
la camiseta azul, lo acaricia
yendo y viniendo sobre él y él allí ausente dejándose
……….acariciar
su anónima somnolencia.
…………………………………(Mis ojos
sólo alcanzan a penetrar unas pulgadas más por esa piel
que se revela infinita.)
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……………….
De nuevo,
vuelve a moverse inconforme, con breves gestos indecisos,
y me quedo cubista con una miríada de nuevos ángulos más,
entrevistos pero inconseguibles.
…………………………………(Mi vista —que sabe de imposibles—
busca ajustarse precisa a cada nueva visión:
……………….el pecho,
………………………………..la espalda,
……………….los muslos,
………………………………..gira otra vez,
……………….la rodilla
que se alza creando una inédita dimensión, su boca allá
……….en el sueño...)
.
……………….
A cada forma suya
lanzan mis ojos flechas que al rebotar
hacen más mella en mí que en él, que duerme o pretende
no estar, sólo ser: Él es
Venecia. Yo soy
mis ojos. Mis ojos
anclados en él. Mis ojos
que no podrán nunca despertarlo
ni debieran...

(de Un no rompido sueño, 1994).
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MELLA (SEGÚN LA FOTO DE TINA MODOTTI).Así, de perfil, ¡qué importa
que fundaras partidos inservibles
y reverberaras en la historia y la vagina
irredenta de Modotti!
Así, de perfil, tu imagen
de Apolo deshollinador de tanta
fealdad cotidiana, esa mitad
de tu rostro de atleta que su cámara fijó,
de macho legendario ensimismado paseándo-
se por nuestros libros de texto y por la épica
insular de Lezama, ¡cómo no iba
a provocar en mí
adoración y dolor a la vez!,
ahora que sólo eres
una pérdida ilustre
y no un férvido amante ejercitando
sobre mi cama su mejor
praxis.
(de El Libro de los héroes, 1994).
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LICOR ALBINO.
............................
da lechada a mi alma.
............................Virgilio Piñera
.............................(sobre el viejo odre de whitman, o novo vinho do junior).Cuando mi turgente y joven camarada
―ese que ha dormido junto, sobre y debajo de mí
haciendo interminable el amor durante un largo y fatigoso fin de semana―
.………se levanta y se va con trasnochado sigilo para el trabajo,
cuando incluso antes de irse vuelve su amaneciente cuerpo
……….una vez más hacia mí y me cubre
……….de nuevas frutas maduras y más licor albino,
no le pregunto de dónde proviene tanta cornucopia cuajada
……….como blanquísimo lienzo sobre mi piel cada mañana de lunes
ni qué propósito habría en tal bautismo suicida.
…………………………………………Simplemente le dejo
………….…………..hacer su voluntad
y con resignada humildad acepto
que en nuestros desatados viajes a Ítaca
no sea ya mi gloria, como antaño, llegar erecto a sus costas
y proclamarme en sus playas,
sino acompañar hecho cómplice o bitácora ajena,
con suficiente y hasta didáctico brío,
a estas fervorosas e infatigables huestes interesadas aún en hacer
……….semejante travesía conmigo:
No arribar ya en Ítaca
sino desgranar en el viaje,
……….uno a uno,
sus más frescos racimos.
(de Cuerpos del delirio, 2010)
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domingo, 11 de julio de 2010

CALLEJEROS / Yovani Bauta

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En “Callejeros”, una muestra de los más recientes trabajos de Yovani Bauta, en Art Spoken, Art Community (529 SW 12 Ave. Miami, Florida), pareciera que estuviesen fraguando los ingredientes de una larga búsqueda, en la que el artista ha recorrido -con un aparente mimetismo- sus afinidades gráficas y pictóricas. La tensa relación con sus referencias, mostradas sin temor, expuestas tal vez de un modo impúdico, que ha caracterizado su obra reciente, va siendo sustituida por una figuración que renuncia al atractivo discurso ambiguo, inmanente en la abstracción, para asumir elementos de un expresionismo crudo, convulsivo, con el cual puede intentar nexos más cálidos, aunque insista en enfriar el discurso, a la manera de un diseccionador en su laboratorio.

Su muy orgánica relación con la línea, con el dibujo y su radical aceptación de lo inacabado, del valor que hay en el proceso, adquiere una mayor connotación en el contexto de su actual indagación. El hombre, despojado de una sexualidad latente, que recorría sus obras, haciendo equilibrios entre sus pulsiones primarias y la intelectualización de estas, se muestra ahora externo, epidérmico, demostrando cuan fuera pueden estar los conflictos internos en situaciones extremas. Asumir el afuera, la piel, el gesto, el entorno, como la expresión de contenidos viscerales, esenciales, da a esta pintura un realismo que pareciera tener como soporte el cuerpo mismo y explorar los fluidos humanos como vehículo o diluente.
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UNA DE ARÍSTIDES


sábado, 10 de julio de 2010

jueves, 8 de julio de 2010

SEÑALES (viernes "cargado")

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Viernes, 9 de julio, las 7:00 p.m.

CALLEJEROS / Yovani Bauta: (en el blog Gaspar, El Lugareño) Se anuncia la apertura al público de una exposición de nuestro viejo amigo Yovani Bauta. La curaduría estuvo a cargo del artista Adalberto Delgado.
Art Spoken, Art Community / 529 SW 12 Ave. Miami, Florida
.Viernes, 9 de julio, a las 8:00 p.m.
EXPRESSIONS OF AVIGNON / Manny Verdecia: (en el blog ZuGaleria) Manny Verdecia invita a la apertura de su exposición de fotografías.
Zu Galeria Fine Arts / 2248 SW 8th Street. Miami, Fl 33135 / 786-443-5872
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Viernes, 9 de julio, a las 7:30 p.m.

ODA A LA TORTURA / Ernesto García: (en el blog Teatro en Miami Studio) Se anuncia estreno absoluto de la obra Oda a la Tortura, escrita y dirigida por Ernesto García, con las actuaciones de Jorge Hernández, Sandra García, Leandro Peraza y Alain Casalla.
Teatro en Miami Studio / 2500 SW 8 ST, Miami / 305. 551. 7473
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Viernes, 9 de julio, a las 7:30 p.m.

TERTULIA DEL MES DE JULIO / Alberto Cabrales: (en el blog La Otra Esquina de las Palabras) Se anuncia un encuentro con nuestro buen amigo, el trovador cubano Alberto Cabrales.
Café Demetrio / 300 Alhambra Circle, Coral Gables / (305)448-4949
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domingo, 27 de junio de 2010

NÉSTOR DÍAZ DE VILLEGAS: Nostalgia de Miami

Por Olga Connor
.En una reciente visita poética a la Zu Galería, Néstor Díaz de Villegas nos hizo sentir su nostalgia de Miami, reuniendo a amigos de distintos grupos y barrios y de distintos periodos históricos. El es buscado por su gente cuando viene de regreso a esta ciudad, aunque es de esos seres con los que apenas se puede contar. Vive en otras esferas. El grupo que se concentró fue parte de la “intelligentsia” literaria y plástica de Miami, aunque también había algunos “guillados”. ¿Pero es que alguien se iba a perder aquel regalo de diversión poética?
Heriberto Hernández recordó que Néstor era el único escritor que ha ido a la cárcel por haber escrito un poema: Oda a Carlos III. Y añadió: “Las páginas de sus libros son manuales de supervivencia, cuadernos de apuntes en que se da fe de naufragios y coronaciones''.
Néstor llegó a esta ciudad como ex preso, un poco antes del Mariel, pero él se considera de aquella generación. “Llegué a Miami a los 23 años de edad”, dijo, “y enseguida mandé mis poemas a Severo Sarduy”. Al correr los años 80 una extraña estética corría por sus venas después de sus experiencias con la droga, lo que produjo los versos de La edad de piedra, libro publicado de modo rudimentario y con pocos ejemplares. El título le viene de un largo poema “épico” en diferentes cantos, al que le siguen una serie de sonetos. Néstor dijo que eran sobre actividades ilegales, pero ajustados a una forma estricta, como la de un reconocido poeta español del siglo XVII. “A Francisco de Quevedo y Villegas lo considero primo lejano mío”, dijo, con ese sentido del humor ácido que lo caracteriza.
“En sutiles espejos sepultados / y en cunetas de cuestas corroídas / encima del pelo debajo de la espina / ocultas tu simiente de relajo” es la primera estrofa del primer soneto, una canción irrespetuosa sobre la vida que llevaba entonces. Uno hubiera creído que quiso experimentar todas esas marginalidades para poder escribir sobre ellas.
El afán de “sonetero” sigue en Vicio de Miami, un libro delicioso, que describe al “pueblo”. En esa época se metía a menudo en la biblioteca nueva -ya no es tan nueva- del downtown, viendo reproducciones de los frescos de Mantegna y las obras en San Antonio de Padua. Estaba enfermo y condenado a morir y creía que nunca saldría de Miami. Luego, milagrosamente, pudo ir a ver esas obras en persona. En Confesiones del estrangulador de Flagler Street, que le editó e ilustró Ramón Alejandro, hay un poema sobre esa biblioteca, y también otro dedicado a José Lezama Lima, La perfección que muere de rodillas, en el que arremete contra la oscuridad en las creaciones del venerado poeta.
Uno de los poemas leídos aquella noche se ha publicado en “Letras Libres”, en junio, y tiene que ver con la fascinación del escritor con la ciencia y la metafísica, John Horgan cargando a Stephen Hawking. El contraste entre la magnitud de los logros científicos de Hawking, y su debilidad física ante el periodista hacen el contrapunto de una pieza que le hace honor a su creador, poseedor de una ironía cínica y despiadada. Finalmente, leyó los poemas La fuga de Fulgencio y Manzanita, del libro Héroes, queriendo imitar la voz de Agustín Tamargo y de Armando Pérez Roura, poemas satíricos de la vida nacional cubana que justifican mi calificativo de Néstor como el “poeta maldito” de Miami.
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viernes, 25 de junio de 2010

ESPERA A QUE ANOCHEZCA

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Un monumento, un hito en medio de la nada,
……de mármol o piedra,
……una marca que puedas recordar
……al volver a casa después de muchos años.

En la rivera imprecisa
……de este profundo
……mar de ausencias; de oscuras
……y tormentosas despedidas,
……he de poner a flote
……los maderos desvencijados de un barco
……que sólo ha navegado
……en mi vieja costumbre de mentir,
……en mi ya antigua
……enfermedad de recordar borrando.

Una piedra cortada, la piedra de tus sueños,
……espera como yo.
Espera a que anochezca
……para ir a mirar, sin que puedan saberlo,
……la promesa incumplida
……que me recuerda el camino desierto.
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miércoles, 23 de junio de 2010

ME SENTÍ COMO UN LEPROSO EN LA EDAD MEDIA / Manuel Díaz Martínez

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Nota: Hoy me desperté con la impronta de releer esta entrevista mínima, dudas mías que el maestro Manuel Díaz Martínez accedió a desfacer.
.Hay autores a los que uno llega por un libro, este es el caso. Lo lees y crees adivinar al hombre que lo escribió. Entonces buscas otras pruebas de su culpabilidad, lees todo cuanto ha escrito y te las arreglas para, si es posible, conocerlo. Escuché a Manuel Díaz Martínez, a finales de los ochenta, hablar una noche hasta muy tarde, contar anécdotas y recrear los años turbios y agitados de la década de los sesenta. Siempre lamenté no haberle hecho algunas preguntas por temor a parecer fuera de lugar. Lo pareceré igual ahora, pero veinte años después ha accedido amablemente a contestarme y he leído sus respuestas con igual placer. Me da gusto compartirlas con ustedes.
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La Primera Palabra: En la década de los sesenta publicó usted media docena de cuadernos de poesía. Su libro La tierra de Saud (1967), resalta por su temática y sobre todo por su estética que parecía apartarse de los cánones de la época. ¿Tiene alguna relación, la publicación de este cuaderno, con los diez y seis años (de 1969 a 1985) que estuvo censurado en Cuba?
.Manuel Díaz Martínez: No, ninguna. Esos años de censura que padecí obedecieron a que voté, como jurado del Premio de Poesía “Julián del Casal” 1968, por el libro de Heberto Padilla Fuera del Juego, y también a que, por el mismo motivo, el régimen me involucró en el proceso de la “microfracción” para cesarme como director de "La Gaceta de Cuba" y silenciarme como escritor sin que se pudiera decir que me represaliaba por mi voto a favor de Padilla. Mis censores me impidieron publicar libros y tener acceso a la prensa y a actos públicos durante diez y seis años.
.LPP: Usted ha expresado: “MI poesía no ha tenido eco, que yo sepa, en las generaciones posteriores a la mía”. ¿No siente que en el libro antes mencionado y en alguna de su poesía publicada en la segunda mitad de los ochenta se sitúa usted más cerca de la necesidad de retomar y renovar valores segregados por el discurso oficial, que de la ortodoxia coloquial?
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MDM: Ciertamente, ese libro no es coloquialista, aunque algo de coloquialismo tiene por su estructura narrativa. Lo escribí en Sofía, cuando yo era diplomático en Bulgaria y me dio por leer cantares de gesta eslavos, de los cuales parte. Creo que La tierra de Saúd y los otros textos míos a que te refieres son digresiones en mi línea coloquial, digresiones que me siguen “ocurriendo” de vez en cuando. Quizás por ello estén o parezcan estar más cerca de la poesía de las generaciones más jóvenes.
.LPP: Una vez le escuché hablar de Enrique Labrador Ruiz con gran afecto. ¿Qué amigos, ya muertos, desearía encontrar frecuentemente, saludar, en los sitios comunes que nos impone la existencia? ¿Con cuales desearía frecuentemente conversar un rato?
. MDM: El mundo ha sido pródigo en darme amigos entrañables. Labrador es uno de ellos. Algunos de los ya muertos siguen rigurosamente vivos en mi memoria. Ahora puedo estar caminando y “viboreando” con Severito Sarduy por el Cartier Latin, o repasando una partida de ajedrez con Oscar Hurtado en el comedor de mi casa, o bebiendo una limonada con Dulce María Loynaz entre sus perros, o riéndome con Roberto Branly de la última extravagancia de Baragaño o viceversa...
.LPP: ¿En términos estrictamente literarios, que pasaje de su vida desearía no haber vivido, cual borraría de su vida, si fuese posible?
.MDM: No obstante las útiles enseñanzas que les debo, me gustaría borrar de mi mente los años del “pavonato” y el último que viví en Cuba, en los que me sentí como un leproso en la Edad Media.
.LPP: Gracias al Poeta, al cual deseamos salud y versos para el nuevo año y los que vendrán.
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martes, 22 de junio de 2010

PALINODIA / José Félix León

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Nota: Los libros recién adquiridos y algunos (la mayoría) generosamente enviados por sus autores, se acumulan. Los días se hacen cortos. APUNTES DE LECTURA pretende dejar testimonio de esas primeras impresiones y agradecer a los autores.
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Nada de que retractarse, tiende uno a pensar al leer este cuaderno de versos. José Félix León pareciera reclinarse en el sosiego que propicia la melodía en que ha logrado encausar su discurso. La austeridad en el uso del lenguaje no debe interpretarse como ausencia de lujo, pues la adjetivación, aunque no profusa, añade matices a veces sorprendentes sin borrar la sensación de fluidez, la euritmia que podría ser el valor más resaltante de este libro. Contribuyen a ello una cuidada observación de la forma, versos que pueden sobrevivir la prueba de la oralidad y se asientan con gracia en la página, ajenos a concesiones a la prosa. Es notable la factura del conjunto, que pudiera leerse como una señal de madurez, aunque el recurrente anclaje referencial de los textos le añada al despliegue sensorial de un observador sutil, el riesgo de conceder cierto protagonismo a su existencia contextual. Nada de que retractarse, pienso aún, y coloco este conjunto de versos en la parte del estante en que se acumulan los libros que volveremos a leer.
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CAMBIO DE MES.Otra vez llega octubre
y el deseo
me congela los labios
con labios de ceniza que podría nombrar
labios de cal, de palma,
de silencio o espuma de silencio,
labios de miel, labios leves.
Camino entre las flores
como si fueran la causa de mi muerte,
la piel se me cuartea
y hay miradas en círculo a mi espalda.
En octubre no importa
la sombra de los tallos
ni el enrejado oscuro que pintan en mi cara.
Llega el tiempo de calentar posturas,
de sembrar en lo húmedo
las semillas de oro, de encontrar
el gusano en las estribaciones del cantero.
Hundo la paleta en la tierra dorada del contén
y es el asombro.
Me miras, me has mirado.
En octubre me ordeno para la estación
……..borrando el aire ácido de invierno.
.Comienza la movilidad.
.Los labios se me hielan.
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EL VERANO.La línea de los pies, ¿cómo acabarla? La densa línea
divisada apenas, una franja de nubes,
el ruido de la hierba, los viajeros
y la noche terrible de los cuentos de hadas.
La línea de los pies hacia lo alto,
franjas de un dorado terrible, ¿dónde nos quedamos?
¿Qué lugar es posible en el rostro que surge
de tanta oscuridad? ¿Cómo expresar?
Había un pino. Es una pregunta
y un árbol, me dijiste.
La línea encantadora, en lo alto
un cúmulo de nubes,
sus hermosos dibujos y el objeto
que rodó de mi mano.
Recordaría cintas y viajes sin sentido,
palabras sin sentido:
un estado de gracia.
Semanas esperando qué,
la posesión del aire,
la voz que repetía un nombre y ocultaba
el vacío que pasó de mi mano
a la línea encantadora de su pie,
la belleza de ciertas palabras,
la palabra bosque, por ejemplo, y la palabra
violenta que no pude decir.
¿Por qué me perdía en la línea desigual
que mi mano rozara?
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CATÁLOGO DE LAS PIEDRAS.Besa la superficie del ópalo genuino.
Contempla su reflejo
en el vidrio de tu mano,
la mano que atisbaba entre el coral
y los cantos rodados alguna lucidez,
el don que no te fue concedido
y que buscas,
ciego,
en los estantes de perfumería
……..de las tiendas de marca,
-un toque de Chanel
o Dior y algunas nubes entre el párpado y tú,
la fragancia de Hugo en un pueblo de campo
cuando se extinguen las luces y bordeas
el camino solitario.
.El ópalo temblará
como entonces,
en la línea de tu mano.
.JOSÉ FÉLIX LEÓN: (Pinar del Río, 1973) Poeta y narrador. Licenciado en Filología por la Universidad de La Habana. Ha publicado los libros de poemas Demencia del hijo (Ediciones Loynaz, 1994), Donde espera la trampa que un día pisó el ciervo (Ediciones Abril, 1996), Correos / Bosques intermedios (Ed. Vigía, 1997), Patio interior con bosque (Ediciones UNION, 1999) y Palinodia (Ediciones Cause, 2008)