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miércoles, 13 de enero de 2010

¡QUÉ DOLOR, QUÉ DOLOR, QUÉ PENA!

.No puedo dejar de tararear este verso de la conocida canción popular infantil, y nada me podrá alegrar la noche hoy. Acabo de leer en De Nueva York a Matanzas, blog de Mabel Cuesta, al que entro por primera vez a sugerencia de un amigo, un post en que hace acuse de recibo (y los descargos pertinentes) de una nota en que la poeta Teresa Melo (una de mis poetas, ¡ay!, más entrañables) le manifiesta “sus deseos de año nuevo"..

Cubana de Cuba:
.Dos o tres veces fuera de mis fronteras geográficas y espirituales he escuchado esa frase. La última: aeropuerto de Panamá, incómodos asientos de la línea Copa, huracán por medio arrancando el Malecón e inundando el teatro Carlos Marx, impidiendo además el regreso de los aviones destino Miami y destino Habana. A pesar de que expliqué allí que Cubanos de Cuba somos todos los que nacimos aquí, los "cubanos de Cuba" una vez más tuvimos que entregar el pasaporte y fuimos custodiados, como si todos los cubanos de Cuba quisiéramos vivir en cualquier sitio / tienda / parque / desastre. Entretanto, los "otros" cubanos de Cuba se preocupaban por sus pajaritos y duendes de jardín, máxima expresión de la pérdida para algunos.
Así que hoy, en este día en que creemos que todo es posible, porque quedan 365 días para cualquier sueño, esta Cubana de Cuba, desea de corazón, fuera del circo, la hipocresía, las blogueras/bloqueras, los
parques donde no se sienta nadie, las fincas improductivas y tanta carretera virtual desperdiciada, que te unas al sueño común que sí es posible, que no necesita pasaportes ni fronteras..Mucho de luz para la oscuridad. Mucho de sombra para la falsa luz.
Mañana será otro día, y quedan poco menos de 365.

domingo, 16 de agosto de 2009

LAS MUJERES DE MI GENERACIÓN

.

(arriba) Teresa Melo, Sonia Díaz, Rita Martín y Liutmila Quincoses.
(abajo)
María Elena Hernández, Odette Alonso, Bertha Caluff y Damaris Calderon.
Suerte ingrata,
para colmo de mis males,
me quedo con diez reales
y una mujer literata.

...........José María Gutiérrez de Alba

...........(Una Mujer Literata, 1850)
Hace algún tiempo pensaba tocar este tema. Hoy decidí hacerlo estimulado por una conversación reciente con Rosie Inguanzo y la salida de la novela Espejo de tres cuerpos de Odette Alonso, que ha propiciado una lúcida nota de Félix Luis Viera y un sustancioso debate en Parque del Ajedrez. De la escritora española Emilia Pardo Bazan se decía: “es mucho hombre esta mujer", frase que también se cita frecuentemente atribuyéndola a José Martí “en honor” de Gertrudis Gómez de Avellaneda y que motivara el conocido poema Triste oficio de Marilyn Bobes, que fue bandera de los cándidos avatares feministas cubanos de los años setenta:
.Poetisas, dijeron. Serán tibias y falsas y pequeñas.
Aunque seres livianos, no tomarán altura porque son imperfectas.
Pero si alguna toca en la palabra,
como el burro en la flauta,
postulemos que es mucho hombre esa mujer
y no que es mucha mujer un ser humano.
Y pensemos después como callarla.

Como vemos, el tema de la discriminación por el género tiene una larga data en nuestra literatura, y se hace más rico y complejo con la irrupción del tema gay o lésbico. Es cierto que el prejuicio con la literatura escrita por mujeres era muy arraigado en el contexto cubano y fue potenciado por los patrones machistas de la cúpula gobernante cubana. En los inicios de los ochenta, al referirse a algunas escritoras de mi generación a las cuales no era posible negar por su evidente calidad y madurez expresiva, era usual escuchar: “escribe como un hombre”; pero nosotros crecimos como escritores en medio de una tensión en que el tema estético logró soterrar y hacer retroceder a un plano secundario el tema de género.
Tener a Odette Alonso, Teresa Melo, Sonia Díaz Corrales, Bertha Caluff, Rita Martín, Damaris Calderon, María Elena Hernández o a Liutmila Quincoses a nuestro lado (no un paso más atrás) era, además de un placer y un honor, una garantía de que había literatura con que sustentar nuestras propuestas estéticas. Lo que si es una gran verdad es que, aunque algunas de ellas fueron muy precoces (como el caso de Damaris o Teresa) y protagonizaron los primeros encontronazos con la estética oficial, nunca fueron tantos los nombres femeninos como hubiésemos querido, por lo que es natural que los nombres masculinos ocuparan un mayor lugar, lo cual no es sinónimo de privilegio, importancia o prueba de segregación.
Las mujeres de mi generación, justo es que lo digamos, fueron siempre “muy poetas” (lo de poetisas sí me parece ridículo), muy honestas y merecedoras de lo que lograron con su talento y de muchas otras cosas que merecían y les fueron negadas. Cada una, en su particular modo, aportan puntos de vista esenciales, que la mayoría de los hombres no acertamos a distinguir. Que yo lo diga no pasa de ser un gesto personal que no añade nada a sus obras, y que me gustaría completar con un texto de cada una, sin los cuales mis palabras valen nada.

1
Sonia Díaz es una de las mujeres poetas que más me gusta de mi generación (y de toda la poesía cubana) Hay en ella una especial sensibilidad que le permite cuestionarse todo acto y uno se siente incluido, tentado por el autoexamen. En su poesía hay una fluidez en el lenguaje que nos incluye porque pareciera que traduce el fluir de nuestros pensamientos, de nuestras preocupaciones éticas.

APOLOGÍA DE LA NADA
Amo los caballos cuando van veloces hacia la nada
amo el mar cuando llega a la nada de la arena.
De los caballos amo su altivez
la brillante sagacidad del ojo
del mar amo como envuelve a la arena
y le deja esa huella lisa y fugaz
en ambos el leve temblor de lo imperecedero
ese instante en que saltan los recios músculos
ese mínimo instante en que el agua salta sobre el agua
y tiemblan ambos
porque saben
yo lo sé
que van hacia la nada
y aún asíno se detienen.SEIS HORAS DE DIFERENCIA
Son las diez de la mañana
y del otro lado del mundo duermen
estas seis horas de diferencia
de atraso
de disminución
de franca desesperanza
aún en los relojes.
Son las diez de la mañana
y alguienme ha recordado de modo despectivo
que aunque despierte seis horas antes
en realidad sigo siendo de allá
del otro lado del mundo.

2
Nunca he leído un texto de Teresa Melo que me resulte ajeno. Su discurso resultaba sorprendente en los ochenta por su solidez, sus conexiones con la realidad inmediata y su propensión a la especulación que incluía una muy personal voluntad de trascender lo anecdótico en beneficio de generalizaciones de corte existencial. Su poesía sigue siendo, como se aprecia en este poema, muy especulativa y siempre convincente.

ANÄIS / ANÄIS / ANÄIS

Para la ocasión en que el cigarrillo avanza y
quema, Opium / Saint Laurent. Para el momento
de la suplicante, arrodillada en el cuerpo
interior, balante, atropellándose: algún
Habíbi dulce que la salve dulce que la salve.
En el lugar de los actores, marionetas movidas
Para mí, voyeur de fuerza, uno que pueda
Persistir sin consecuencia, uno que no derive:
Fresa Gel de Fresa. A la estación segura
en la que se cobija y espera y se musica, se
inciensa y mezcla con hielo y ginger ale: Amarige
de Givenchi. Para el tejido blanco y tokonomas
unos todos a la mar, el puente
fabricándose, engavetado el dolor / pain / dolor,
y yo que todo lo armo con fe en la
permanencia de la fragilidad, esa dispersión
fuera sólo Eternity. Fundido y olfateante por la
calle de Cuba, por el hilo en relieve que es
Cuba, para el marinero que se acoda solísimo
en la barra, tragando cerveza, espuma
envanecida se devora y es Cuba: podría ser Savage.
Agotado todos los olores: lo que pudiera ser la
hora violeta o la mar: esenciales Violetas:
avanzar y quemar, balante, atropellándose, uno
que no derive, espera y se musica, el puente
fabricándose, se devora y es Cuba: el Olor que las
revistas ya no pueden mostrarnos.
.
3
Apenas yo escribía mis primeros versos y ya Damaris Calderón era conocida, niña precoz, por una poesía dramática y con una voluntad de subvertir que asombraba a todos. Cada texto suyo que aparecía en revistas era motivo de admiración y prueba de su sensibilidad y madurez inusual. Sigue siendo ineludible.
SÍLABAS. ECCE HOMO
Hablar del pájaro parlante
parlanchín posado en una rama
cantando (como dina Juan Luis Martínez)
en pajarístico. Y el hombre es una lápida
un cuarto oscuro, una silla vacíay una lámpara.
El que se aproxima a la lámpara
puede encontrar una salida (o la ilusión de una salida).
¿Hay salida posible hacia afuera
o toda salida es hacia dentro,
hacia el reino de la raíz?
Hundirse como Virginia Woolf
con los bolsillos llenos de piedras en el río.
He ahí la verdadera ganancia.
Lo que no alcanzan los nadadores de superficie.
El optimismo es una bandera a media astapero ostentada con júbilo.
Un consuelo o un autoconsuelo:
"Yo me levanté de mi cadáver y fui en busca de mí misma".
Como el cirujano corta,
las sílabas se parten.
Carne de la escisión,
escisión de la carne.
Un pájaro vino con la cabeza vendada
una esquirla de la tercera guerra mundial
Apollinaire cantando en una jaula
los tetradragmas de oro de Ezra Pound.
Como la liebre en el soto,
la palabra en el lenguaje.
La angustia salta el perímetro
y echa a correr por las azoteas.

4
A Bertha Caluff la recuerdo en casi todos los momentos más importantes de los años ochenta. En los primeros años universitarios, introvertida y expectante. Después, ecuánime y reflexiva. Además de su poesía, como ella, sosegada e inteligente, aportaba siempre una alternativa moderada pero firme. Nadie exigió nunca con mayor fuerza y convicción un lugar respetuoso para lo que escribíamos.

LLUVIA Y GRANIZADA

Llueve y cae granizada.
Para mal o para bien,
es el misterio
de la congelación del agua
en el espacio
poblado por Dios.
Hacia el hombre llueve en trozos
de hielo coruscante.

Acribillan mi puerta,
ya no hay orden
y no tengo paciencia para verlo.

Todo se moja, falta sitio
en la sequedad del silencio
que se acaba de romper.

5
Mi reencuentro con Rita Martin, veinte años después, confirmó la impresión que me causaron sus textos en los ochenta. La muchacha tímida pero extremadamente sensible y poseedora ya de una estructurada idea de la poesía, es hoy una intelectual de sólida formación académica, cuya obra poética se consolida y decanta en cada libro.
ENTRE LA EPILEPSIA Y LAS PALABRAS..................................................Karamazov, KaramazovCómo recordar, Kolia, que aquella vez
Todos estábamos unidos. Ante qué paisaje
Que no puedo nombrar sin que la mano tiemble:
Ante qué o quiénes dentro del círculo
Que arrojaba a la tierra al más débil, al más pequeño,
Al muerto que nos hacía bien.
Los hermanos, Kolia, el alcohol
Del padre y la pedrada. Luego el llanto.
Pero las manos, Kolia, las manos
Unidas en ese instante. Cómo recordar
Que no existió el instante
En que estábamos unidos: Sólo el sueño,
El deseo de que sucediera algo noble y hermoso
Ante la tumba hizo que él escribiera tal final.
Sólo su anhelo de resurrección. Sólo el anhelo
Rompiéndose en una habitación
Entre la muerte, la epilepsia y las palabras.

6
En Odette Alonso la coherencia pareciera ser el común denominador de toda su obra. La vitalidad y el cinetismo que trasmite su febril relación con la literatura contrasta con la lucidez y trasparencia de su pensamiento, pero su obra está presidida por una obsesión ética que signa su actitud ante el leguaje, ante el acto comunicativo que sirve de pretexto para exorcizar sus conflictos emocionales y recrear una y otra ves un modelo virtual de la existencia.
EL ESPEJO ROTO
Cuando se abrió la puerta
el espejo cayó al suelo
y se astilló en mil pedazos.
Ella los vio
eran el vidrio ámbar y la pálida silueta
en una fiesta de fuegos inventados.
Una página en blanco se teñía de grises
y un ángel asomaba su cara de demonio.
Cuando cerró la puerta
se hundió la noche en una desmemoria
que no acabará nunca.

7
Compartí el premio David con María Elena Hernández a finales de los ochenta pero nunca tuvimos ocasión de celebrarlo. Le había conocido y escuchado leer varias veces en Matanzas y asombraba su seguridad y convicción. Textos que rezumaban angustia, áridos y en algún modo de un desamparo desafiante. Su poesía se ha ido desprendiendo de ese espíritu inquietante para tornarse sutil en el uso de la imagen y ha anclado sus versos en un tono lirico, que por momentos se hace propicio para la confidencia y la complicidad.
.AMNESIA

Abrió la reja y se quedó en la yerba.
La primavera vestía íconos rojos.
Abrió la reja al atardecer, como si nada.
Del otro lado alguien gritaba algo sucio entre los pinos.
Duele la infección de la primavera en las tráqueas,
el vacío, la náusea, el polen que se deposita en los ojos.
Como una mariposa tirada en la plaza sueño
mientras me sacan la astilla.
No es una mariposa esto que mordisquea.
No es una corriente de carne silenciosa.
Por un pasillo, en la yerba patas arriba.
Creo haber jugado de niña con levines.
Pero a la primavera no le he visto nunca la cara.

8
Liudmila Quincoses es la única poeta de las que hablo acá que no conozco personalmente. Su primer libro no fue “un libro raro” para mi pues había leído algunos textos sueltos y ya le valoraba. Es, junto a Norge Espinoza, Juan Carlos Vals, Manuel Sosa y Jesús D. Curbelo una de las mejores voces de los más jóvenes autores de la generación de los ochenta. En los entretelones de una poesía rica en matices en cierto modo escenográficos, se puede apreciar una sensibilidad gustosa de la elucubración espiritual, en la cual trasparenta una autentica sensibilidad.

ARCOS SOBRE EL RÍO
Me dan miedo esos arcos de piedra que un día se derrumbarán,
arcos perfectos y misteriosos,
hechos para ser contemplados desde una barca,
en pleno río.
La profundidad del remolino hace ver las márgenes
de otra manera.
Me dan miedo los ahogados
que descansan en los cimientos del puente
esperando que mi barca pase.
Siento sus dulces palabras en mis oídos,
veo sus cuerpos traslúcidos.
Abandono esos arcos, vuelvo a la orilla.
Pero no dejo de sentir esas palabras,
no puedo dejar de ver esas manos,
agitadas en señal de despedida, o de reclamo.SONIA DÍAZ CORRALES: (Cabaiguán, Sancti Spíritu, 1964). Poeta. Miembro de la UNEAC. En 1997 publicó la plaquette Diario del grumete por Sed de Belleza y el Taller Editorial Vigía. Su libro Minotauro (Ed. Letras Cubanas) se presentó en la Feria Internacional de Libro de La Habana en febrero de 1998. Ha publicado además los poemarios Sierva de la reina y La hija del reo, y la novela Autopista Nacional. Reside en Canarias, España.

TERESA MELO: (Santiago de Cuba - 1961), Poeta y editora. Es graduada de Filosofía por la Universidad de La Habana. Miembro de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Ha publicado los poemarios: Libro de Estefanía (Ediciones Caserón, 1990) El vino del error (Ediciones Unión, 1998) - Premio de la Crítica 1999. Yo no quería ser reina (Ediciones Santiago, 2001). El mundo de Daniela –poesía para niños– (Centro de Ediciones de Málaga, España, 2002; Ediciones Cauce, 2006). Las altas horas (Ed. Letras Cubanas, 2003) - Premio Nacional Nicolás Guillén 2003 y Premio de la Crítica 2004. También ha publicado las plaquettes: Los poemas de Estefanía (Ediciones Vigía, Matanzas, 1988); El tiempo sólo engaña a los suicidas (Ediciones Hoguera Roja, AHS, Santiago de Cuba, 1989); Respirar en la oscuridad (Eds Vigía, 2005).

DAMARIS CALDERÓN: (1967) Poeta y crítico de arte. Ha publicado entre otros los libros de poesía : Con el terror del equilibrista (1987), Duras aguas del trópico (1992), Guijarros (1994), Duro de Roer (1999). Sílabas Ecce Homo mereció en Chile el premio de la Revista de Libros de El Mercurio, en 1999, y ya fue editado en dicho país al igual que en Cuba por letras cubanas en el 2001.

BERTHA CALUFF PAGÉS: Filóloga, graduada en la Universidad de La Habana. Ha publicado “Casa de Sabra” (1989), Cumpleaños del pato (Ediciones Vigía, 1990), Tiranía del mito (Sed de Belleza Editores, 1994), Imagen tras la imagen (Sed de Belleza Editores, 2000) y El vigoroso trazado (Editorial Capiro, 2008). Poemas suyos aparecen en antologías, así como en revistas cubanas y extranjeras. Es autora de las selecciones poéticas Ellos pisan el césped (Ediciones Vigía, 1988) y La Non Erótica, de la obra de Carilda Oliver Labra.

RITA MARTÍN: Se licenció en Filología en la Universidad de La Habana en 1986. Años más tarde, obtuvo un máster en Estudios Latinoamericanos en la Universidad Atlántica de Florida, y el doctorado en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. Ha publicado los poemarios El cuerpo de su ausencia (Letras Cubanas, 1991), Estación en el mar (Ediciones Extramuros, 1992) y Tocada por el astro (La Torre de Papel, 2006). En el año 2000, Ediciones Universal publicó su Edición Homenaje a Eugenio Florit, junto a Ana Rosa Núñez y Lesbia Varona, y tres años más tarde su libro de relatos Sin perro y sin Penélope (Ediciones Universal, 2003).

ODETTE ALONSO: Poeta y narradora cubana nacida en Santiago de Cuba en 1964. Obtuvo su Licenciatura en Filología por la Universidad de Oriente, Cuba, y luego viajó por varios países de América radicándose definitivamente en México desde 1992. Ha publicado: Criterios al pie de la obra (1988), Enigma de la sed (1989), Historias para el desayuno (1989), Palabra del que vuelve (1996), Linternas (1997), Onírica, última función (1999), Insomnios en la noche del espejo (1999), Visiones (2000), Antología cósmica (2001), Cuando la lluvia cesa (2002), Diario del caminante (2003), Cuando la lluvia cesa (2003), El levísimo ruido de sus pasos (2006) y Espejo de tres cuerpos (2009). Actualmente es editora de la Dirección de Publicaciones de la UNAM.

MARÍA ELENA HERNÁNDEZ CABALLERO: La Habana, Cuba, 1967. Publicó el libro de poemas Donde se dice que el mundo es una esfera que Dios hace girar sobre un pingüino ebrio, con el que obtiene el Premio David de poesía, otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, en 1987, Elogio de la Sal, Editorial Cuarto Propio, Chile y Electroshock-Palabras, Ediciones La Bohemia, en Buenos Aires. Ha sido antologada en numerosas muestras de poesía cubana, tanto en el país como en el extranjero. En 1994 emigra a Santiago de Chile, donde dirige, junto a la poeta cubana Damaris Calderón, la editorial Las Dos Fridas. Reside actualmente en Buenos Aires.

LIUDMILA QUINCOSES: (Sancti Spíritus, 1975). Licenciada en Educación en la especialidad de Español y Literatura. Es miembro de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, y de la Asociación Hermanos Saíz. Ha publicado los poemarios: Un libro raro (1995), En el último sendero el iniciado piensa (1996), Los territorios de la Muerte (2001), Poemas en el último sendero (2002), Plaza de Jesús (2005) y Poemas de los viajes, (2006)
.

domingo, 11 de mayo de 2008

OLVIDO

A finales del año pasado la poeta cubana Odette Alonso, amiga a la cual respeto y admiro, publicó en su blog un post que rememoraba los hechos ocurridos en la librería “El Pensamiento” de la ciudad de Matanzas, el 8 de diciembre de l988. La primera palabra que me vino a la mente, diez y nueve años después, al darme cuenta que había pasado la fecha sin que lo hubiese recordado fue “olvido”. El post recibió numerosos comentarios de amigos con los cuales no tenia contacto ha tiempo como Amir (Valle Ojeda) y Pepe (José Manuel Fernández Pequeño) y de otras personas como Lázaro(¿Horta?), Saskia(¿?) y un señor anónimo que demostraban un conocimiento real del caso y una sensibilidad y solidaridad que aún se agradece.
Buscando en mis papeles he recuperado dos textos que de alguna manera son el principio y el fin de este evento:
El primer poema, de Teresa Melo, fue el pretexto usado por el mercenario de turno, un mediocre versificador que no vale la pena nombrar, para propiciar la brutal acción represiva de los paramilitares karatecas de “la dinamo“. El poema, involuntariamente celebre, es hoy un documento que vale la pena releer, no sólo por su valor testimonial. Teresa Melo escribía ya en aquellos días con la fuerza desacostumbrada de lo auténtico, lo femenino sin maquillajes, tal vez con el carmín de la palabra firme que la sensualidad del desamparo no logra ocultar. Su poesía, francamente discursiva, lúcida en el cuestionamiento y coherente hasta el desasosiego en el ejercicio del lenguaje, la sitúa con justicia entre los mejores poetas de la “generación de los ochenta”.

OTROS AFILAN LAS NAVAJAS.
Dejen sola a la solísima mujer
ya la verán le cambiarán las trenzas por cinco puntos de navaja
Cómo no creer que las noticias son nuestras
que todo sucede delante de la nariz miope del hacedor de cuadros
y nada pasa y sí
y serán otras mujeres soldando la única pared de la pecera
que la rabia no entre aquí
nuestra edad no puede contra ella
nada pueden nuestros bastones de bagazo de caña
ningún arma tenemos para ese sórdido color
Allá los que dijeron sobre el papel de estraza
Un corazón puede mover al mundo
Allá la solísima pensando gritar sus mejores malas palabras
el tiempo mal asido
los que andan verdes en la casa-museo
curiosidad nativos míos
sonrían a la cámara
lista la foto para el álbum azul
ah snob-snow aquí tienes Venecia no queríamos regresar
ideal postalita
Y mientras tanto aquí y mientras tanto
cómo creer que las noticias no son nuestras
Son otros los que afilan las navajas
ponen las duelas de venta en el mercado
Nosotros amigos míos
andamos creyendo todo humano
dulcísimo cáliz para beber
y dar el agua fría en oscuros pozuelos
y decir mundo tamiz para dulzura o iras necesarias
Amigos míos
otros afilan las navajas
demasiado infiel nos cerca
y mucha oscuridad música terca
porteros con fastuosos ojos de vidrio
ciegos y brillantes ojos de vidrio
que no nos ven y que nos ven
pero no así y como somos aquí estamos.
no todo el mundo tiene primaveras
Fito Páez



El segundo poema, de León Estrada, que leyó sus textos junto a Teresa esa noche y estuvo entre los “detenidos” por la policía, fue escrito (pienso yo) algún tiempo después a manera de catarsis. Su madurez expresiva e intensidad me hacen regresar a él con frecuencia. Releerlo es el mejor antídoto contra el olvido.






Nota: Ambos textos tienen una disposición tipográfica que me es imposible reproducir exactamente dadas las limitaciones de este medio y la mías para usarlo. Espero sepan disculparme, sobre todo los autores.
TERESA MELO: (Santiago de Cuba, 1961) Poeta. Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de La Habana. Ha Publicado cinco libros de poesía: "Libro de Estefanía" (1990), “El vino del error” (1998) (Premio de la Crítica, 1999), “Yo no quería ser reina” (2001), “El mundo de Daniela” (2006) y “Las altas horas” (2003) (Premio de la Crítica, 2004).

LEÓN ESTRADA: (Santiago de Cuba, 1962) Poeta. Ha publicado diez y siete libros de poesía: “El tiempo de los fieles” (1988), El signo del peligro. (1989), "Circo de barro" (1989), "El tiempo de los fieles" (1990), “Tiempo de verano” (1992), “En la soberbia de un nosotros lúcido” (1993), "Fábula del ascensor y la nodriza" (1994), “Los ignorados duelos” (1996), “En el umbral de la herejía” (1997), “Seis variaciones en abril” (1997), “Happening” (1997), “Cuaderno del año de la ira” (1999), “Sitio de paz” (1999), (El sonido que muere” (2000), “El gato rompe el trueno” (2001), “Desnudo de memoria” (2001) y “Libro de la duda y el deseo” (2002)

ELEANOR RIGBY.


Teresa Melo
Tú y yo en el fondo
somos unos pobres diablos ámbar.
No sabemos tantear antes de subir los escalones
y si el deseo nos dice que sí
entonces despertamos el olor.

Por el olor sabemos de la existencia
del mundo detrás de la hoguera
sabemos qué verdad
y quién otea detrás de la ventana.

Los versos son de la consistencia del que pide
que el agua se evapore
los versos son la piedra que ni el tiempo
fuego y abrojos que serán mañana
espina maldecida hombre cortado
tronco torcido manotazo y dolor
enfriamiento por ostracismo encadenado
basta de adjetivos el corazón revienta
la serpiente –que no es precisamente la enemiga-
me amenaza me siente sobrepasar el límite
el decir
que sigue contracorriente y me envenena este café
recién mordido esta avena casual
esta casualidad de estar viviendo.

Adentro está lo que yo busco
y lamo la grandeza en la pascua
letras parecen muñequitos
corazones inflados en el pecho
y no precisamente el visceral
ese que late y que se infarta bien
no corazoncito de consigna hueca
vacío y rojo
como fruta querida y olvidada
como aquella mandarte a salir del paraíso.

Una me dice que mi cabello
yo sólo digo que siendo niño
supe que bailar era un problema
y sigo aquí no duermo
estoy sin un temblor desde hace días.
13 de marzo apenas y el corazón de un hombre bueno
se cayó desde arriba
y por qué no decir que igual manzana
será su corazón si dejamos que muera
de todo olvido nuestro.
Quiero escribir
quiero decir que el hombre bueno y tormentoso
no soy yo pero podría
quiero decir que no
mi vida no pende de un hilito
como dice Adalberto
quiero decir que el corazón de un animal caliente
estará a salvo
sólo cuando los animales no se carcoman entre ellos
ni oteen al vecino
a ver si su tejado es el perfecto
a ver si el radio está mal sintonizado
y oye a Mozar
y las piedras preciosas se colorean de verde
siempre verde
quiero escribir pero no sale nada.

/hueco/pared/blanco/monumental/línea/consigna/rico/pueblo/merced/telegrama/violeta/ruta/Z/bombo/panqué/fruta/matanzas/prohibida/telex/guamo/caribe/conquistar/pelo/roto/morir/voz/caerse/ignacio/buenos/café/días/Loca/tormenta/pinturita/tibito/cinco/pesos/dolor/corazón/otra/sshh/ay/sinvergüenza/desmenuzar/papa/papá/agua/cáncer/entierro/subir/escalera/juan/no/sé/Gelman/tirarse/recital/ajedrez/y/valor/durante/playa/

quiero escribir y no salen palabras hermosas
quiero escribir y el corazón se niega y la mirada sigue
uniformado sigue el corazón
camuflajeado tere
camuflajeado en el peor sentido
de la tal palabreja
tú y yo en el fondo somos unos diablos
pequeños que no laten no sabemos tantear
no sabemos subir los escalones
la placa desteñida y el sudor
la duda está en el ómnibus llenísimo
sí señor a mí me cortan el pescueso duro
y el corazón me cortan duro y duro el pan
y dura la piel y duro el frío y el mosquito
pero se olvidan de.

Los versos ya no son los de antes
ahora madrugan suenan
se rompen contra mí
lo que yo busco no está aquí todavía
y espero
no he de ir a buscarlo contrariado
quiero subir los escalones
y las 3 de la tarde es hora
que de malsana inventan lola/muerte
y las 3 de la tarde es horade dudar si bajar o subir
y las 3 de la tarde es horade andar comiendo mierda
de perfil siquiera
las tres son este corazón
el triángulo famoso
la perfección de la computadora
que se equivoca y cree en la bonanza.

Suena teléfono rómpete grita
que no voy a escuchar
rómpete que no voy a decirte qué palabra hueca
un elefante
y otra vez las palabras saltan solas
y no salvan a nadie.

/risa/mofeta/vendaval/carrito/más/guayaba/corazón/galletica/lápices/D/colores/premio/viaje/ring/tú/cigarro/cruel/poceso/gota/frío/santificado/él/ah/pintorzuelo/beatles/efecto/ultrasonido/grito/la/sinfonía/quinta/anda/patria/quemar/vuelo/rapsoda/fósforo/imagínate/absurdo/tentación/cine/Nacional/prohibida/luna/mar/gramos/mal/cabeza/unidos/cita/ángel/estar/caimán/archivo/nunca/carretera/pulir/=/molino/pilas/caja/cartel/catedral/identidad/lalala

quiero escribir y no me sale espuma
me sale baba saliva
baba estúpida asquerosa de dolor
quiero escribir el poema que me desgarre y diga sí
quiero escribir las novedades y lo obvio
y me pregunto si puedo equivocarme y criticar
un poema cualquiera
/ajeno/contra/.

Tú y yo no sabemos decir malas palabras
o palabras obscenas
si yo me acuerdo que leí un periódico que decía armenia terremoto y lloré
y eran las doce del día
y después en matanzas-pensamiento
el terremoto y...

Y después en matanzas
/arístides/bertha/heriberto/tania/zaldívar/rene/jacqueline/teresa/mary/y/la/inseguridad/la/carcel/tony/ese/y/otro/y/otro/y/yo/yo/yo/carné/santiago/dolor/tren/verdad/verdad/verdad/poema/otros/afilan/las/navajas/y/ahora/vencimos/?/?/somos/?/no/tenemos/problemas/dicen/y/ellos/que/no/somos/revolucionarios/?/?/no/síno/sí/SÍ/y/Tú/yo/tú/yo/y/los/amigos/ellos/siempre/ellos/ÉL/ÉL/ÉL/.

Quiero escribir pero no sale nada
y hace tiempo diciembre ochentaiocho
y no comí siquiera lo que un tal pepe
nos traía porque sí
el corazón sin camuflaje
el asco y el infarto
son las 3 de la tarde
tú y yo en el fondo somos.