sábado, 24 de diciembre de 2011

EN EL LUGAR DE J.

7.


Este niño que ha llorado
.........tan sólo al ver la luz, tan sólo
.........al sentir el aire cálido
.........precipitándose, como un aletear de insectos,
.........en la noche aún sumergida de su alma.

Este pequeño, llorando.

Hemos de poner todos los dulces en la mesa,
.........dejar correr la miel sobre los manteles,
.........el vino.
Este niño, en la noche iluminada por una sola estrella,
.........llora.
Tiene todas las lágrimas, las de todos,
.........en los ojos que apenas pueden diferenciarnos
.........de un centurión armado, o un rey
.........venido de la memoria o del oriente.

Haz que todos se acerquen,
.........que nos acompañen ahora,
.........en el momento turbio de la fe,
.........de la bonanza.
Él llorará cada minuto, sin saber,
.........sin imaginar siquiera los caminos
.........que recorre el dolor.
Yo puedo, si te hace bien, aparentar que ya he olvidado
.........un prado, antes amargo,
.........en que hoy madura el trigo.
Podría, aunque escuche un llanto frágil
.........como el vidrio
.........o los símbolos en que dios suele ocultarse,
.........abrazarte y dar gracias.

Puedo decir que nada es más despreciable
.........que el silencio; que a nada
.........puedo temer más que a este silencio breve
.........en que ambos duermen.
Este pedazo de temor, aletargado y lento
.........como la sombra de un lobo
.........en que no puedo evitar ver en su rostro
.........otro condenado como yo
.........a la crucifixión.

........................................................................................................Miami, 12/19/2008

NOTA: Agradecemos a todos nuestros lectores su lealtad y les deseamos una FELIZ NAVIDAD.