lunes, 23 de agosto de 2010

UNA MESA EN LA ESPESURA DEL BOSQUE / Carlos López Degregori

.La mesa está puesta para tres
como si tres fueran todas las personas
que pueden comer en una mesa
y no existieran más números ni sillas.
.¿Pero qué pueden comer esas tres personas?
¿Carne ingrávida?
..…………….¿Carne sonora
para sus tres bocas dibujadas con tiza?
Ellas no hablan
solo comen
y derraman en el mantel que pasa sin fin todo su hambre.
.Truenan las nueces y sacuden sus tesoros
que son ojos o dientes
tiembla la carne
y hace gritar a la madera
crece espeso el humo y cubre las paredes del aire.
.La mesa está puesta para tres
como si tres fuesen las personas
que justifican una mesa.
.Nada es más difícil
ni irreal
que verlas con los labios manchados y ansiosos
comiendo todo el día.
No a una persona sin remordimientos que soy yo
ni a dos que eres tú
sino a tres golpeando los cubiertos
en una gruesa música de hierro.
.A ustedes, tres personas, les sirvo esta iniquidad:
vuestras bocas son un negro bosque
para perderse
una espesura de árboles decapitados.
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CARLOS LÓPEZ DEGREGORI: (Lima, 1952) Ha publicado los poemarios Un buen día (1978), Las conversiones (1983), Una casa en la sombra (1986), Cielo forzado (1988), El amor rudimentario (1990), Lejos de todas partes (1994), Aquí descansa nadie (1998), Retratos de un caído resplandor (2002), Flama y respiración (2005) y El hilo negro (2008).
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