viernes, 16 de enero de 2009

UN DÍA MÁS ALLÁ. Novela de Arístides Vega Chapú

.
Esta reseña fue publicada originalmente en CUBA EN EL MUNDO y en LA NUEVA CUBA.

Por Felix Luis Viera.
Publicada por la miamense Bluebird Editions nos llega esta novela de Arístides Vega Chapú, la tercera que publica este autor que, en la década de 1980, se destacara como uno de los poetas más sobresalientes de su promoción. En 249 páginas, Un día más allá nos lleva por un recorrido que abarca, primordialmente, la segunda mitad del siglo pasado en Cuba. Así, en su masa narrativa está incluido el advenimiento de la revolución comunista y, sobre todo, los males que ésta acarreara para el pueblo cubano; si bien, cuando se aborda este segmento, los diferentes narradores que lo expresan obedecen a la mano imparcial del autor.
Vega Chapú expone, no enjuicia, como debe ser. Y como debe ser, a lo largo de toda la obra advertimos, bien manejado, el recurso de la sugerencia, sin el cual, salvo raras excepciones de buen estilo, la literatura deja de serlo para convertirse en una pancarta.
Con buen tino, esta novela expone desde la “sabia” destrucción, por parte de la “dictadura del proletariado", de la cultura popular, de las buenas maneras y costumbres, de los estamentos básicos que toda sociedad requiere para no ir a dar al igualitarismo y la vulgaridad generalizada, hasta un recorrido por el cancionero popular cubano pasando por los momentos más ígneos de la historia de la Isla en el período antes aludido.
Para la estructuración de la obra, Vega Chapú se adhiere al recurso de la fragmentación, y de esta manera nos demuestra que es un buen hacedor de eso que podríamos llamar “hoyos negros". Es decir, esta novela exige una participación plena del lector, un estar atento para empalmar lo que está escrito con lo que no. El diálogo está disuelto en los parlamentos, que van hacia atrás, hacia delante, hacia atrás de nuevo. Un aspecto notorio de Un día más allá es la capacidad del autor para informar -algo sumamente difícil y a la vez inevadible en una narración- sin que nos demos cuenta. Asimismo, por rachas, nos llega ese encanto que pocos pueden lograr de “la novela de la novela"; o sea, cómo se ha ido escribiendo lo que ahora leemos.
Mas, en mi opinión, la victoria del autor para alcanzar las excelencias del conjunto se debe fundamentalmente al ritmo narrativo, al tempo, digamos, que se mantiene desde la primera hasta la última página, sobrio, intenso, como en un murmullo cortante, sin darnos motivos para alejarnos de la lectura; es decir, la “música” respaldando una trama que a veces gira y regira en sí misma, que en ocasiones se estanca, pero se mantiene en una suerte de vértice. Por esta razón es que, cosa rara, en ocasiones la progresión dramática pasa a segundo plano, suplida por la cadencia ya dicha y por la tremenda capacidad del autor para hacernos reflexionar: Un día más allá está repleta de máximas y sentencias que debemos atesorar, las cuales nos llegan, más que de la sapiencia, de la sabiduría, y será por esto que la invitación a seguir una página tras otra se superpone a ratos a otros elementos de la narración. Para lograr lo anterior agréguese el lenguaje utilizado, sencillo, sin nada de la erudición o la pedantería que suelen hacer su agosto en novelas como la que nos ocupa.
Los diferentes planos narrativos, todos escritos básicamente en primera persona, están titulados y se van intercalando con eficacia a lo largo de una novela que, aquí y allá, roza lo onírico y que en un punto y otro asume el sexo “duro", pero no lascivo.
La locación en que se desarrolla Un día más allá puede ser cualquier ciudad cubana -no hay referencias a un sitio determinado- donde los personajes principales hacen gala primordialmente del estoicismo frente a los embates de “la nueva sociedad comunista", que se va estableciendo sobre la base del terror y la discriminación para los que no piensan igual, para los que no poseen una orientación sexual “correcta", para los que se niegan a perder la libertad de expresión tanto en la vida diaria como en la creación artística, para los que se retraen y deciden no participar en la Gran Obra.
De modo muy sutil, Vega Chapú va creando un contrapunteo entre el Antes y el Después de la instauración del socialismo en Cuba; una línea conceptual que constituye uno de los alcances más meritorios de la novela puesto que el autor va en busca de las reales esencias del pasado y, de manera tangencial, o como frente a un espejo, las compara con el devenir ya no solamente de la década de 1960, sino con el de cuarenta y tantos años de revolución castrista.
Un día más allá, cuyo tema principal, en mi opinión, es la frustración, merece un estudio concienzudo, página por página, que profundice en sus recursos formales y asimismo en el enlace de éstos con la rotundidad del argumento. Porque en verdad la novela expone ciertos rasgos sui géneris tanto en forma como en contenido.
nació en Cuba, en 1962. En Cuba se encuentra. En Cuba, como consecuencia de su condición de contestatario -no en balde en la década de 1980 fue apodado Chapú el Dinamitero-, ha tenido que enfrentar más de una vez los coletazos del orden autocrático establecido. En tales ocasiones, su escudo han sido la honestidad y el valor que lo han caracterizado desde siempre. Afortunadamente, Un día más allá logró cruzar sin tropiezos el Estrecho de la Florida y hoy es una realidad que debemos agradecer al arrojo del autor y al empuje de Bluebird Editions.
¿Si la novela fuera mía y me propusieran una reedición?
Revisaría el nivel del lenguaje de los narradores, con el propósito de lograr una diferencia más notoria del léxico y la metafórica de ellos.
Independientemente del narrador que fuere, evitaría frases trilladas y poco creativas como “espinas atravesando mi corazón”, (Pág. 10), “ola caliente me recorre” (Pág. 12), “agrietados labios” (Pág. 185), “un sudor frío recorría mi rostro” (Pág. 249) y otras del mismo corte que aparecen diseminadas a los largo de la narración.
No me ceñiría a utilizar invariablemente el adjetivo delante del sustantivo, lo cual en no pocos casos afecta la exposición.
Escribiría las letras de canciones en cursivas para evitar la confusión que se crea en ciertas secuencias.
No incluiría la ruptura tempo-espacial en tramos narrativos tan breves (un ejemplo: Págs. 60-63).
Como una novela se escribe para que la lean 500 años después, y asimismo para que sea disfrutada por lectores contemporáneos de otras latitudes que no tienen por qué estar informados de ciertos aspectos, definiría mucho mejor algunos hechos, personajes, anécdotas y datos históricos en general.
Aumentaría la intervención en la obra de la jinetera (prostituta), un personaje de gran fuerza, cuyo tono de testimonio clasifica entre lo más logrado de la novela.

Arístides Vega Chapú

Ha publicado trece libros de poesía: "Breve estancia de Cristo en la ciudad de Matanzas" (1989), "Finales de los años" (1993), "Últimas revelaciones en las postales del viajero" (1994), "La casa en el monte de los olivos" (1996), "Retorno de Selim" (1999). “El riesgo de la sabiduría” (2000). “El signo del azar” (2002), “De lo que se supone” (2002), “Días a la deriva” (2002), “Mensajes del pan” (2003), “Sagradas Pasiones” (2005), “Después del puente sobre las aguas” (2007) y la antología personal “Que el gesto de mis manos no alcance” (2008).
Foto: Carolina Vilches.

Felix Luis Viera, es poeta, cuentista y novelista, nació en Santa Clara, Cuba, el 19 de agosto de 1945. Ha publicado los poemarios: Una melodía sin ton ni son bajo la lluvia (Premio David de Poesía de la UNEAC (Unión de Escritores y Artistas de Cuba), 1976, Ediciones Unión, Cuba), Prefiero los que cantan (1988, Ediciones Unión, Cuba), Cada día muero 24 horas (1990, Editorial Letras Cubanas), Y me han dolido los cuchillos (1991, Editorial Capiro, Cuba), Poemas de amor y de olvido (1994, Editorial Capiro, Cuba) y La que se fue (2008, Red de los Poetas salvajes, México); los libros de cuento: Las llamas en el cielo (1983, Ediciones Unión, Cuba), En el nombre del hijo (Premio de la Crítica 1983. Editorial Letras Cubanas. Reedición 1986. ) y Precio del amor (1990, Editorial Letras Cubanas); las novelas Con tu vestido blanco (Premio Nacional de Novela de la UNEAC 1987 y Premio de la Crítica 1988. Ediciones Unión, Cuba), Serás comunista, pero te quiero (1995, Ediciones Unión, Cuba), Un ciervo herido (Editorial Plaza Mayor, Puerto Rico, 2003) y la novela corta Inglaterra Hernández (Ediciones Universidad Veracruzana, 1997. Reediciones 2002, 2006 y 2008, Edizoni Il Flogio, Italia.)
El Premio de la Crítica es el mayor reconocimiento que recibe un libro en Cuba. Su libro de cuentos Las llamas en el cielo es considerado un clásico del género en su país.
Varias de sus creaciones han sido traducidas a distintos idiomas y forman parte de diversas antologías publicadas en Cuba y en el extranjero. En su país natal recibió diversas distinciones por su labor en favor de la cultura. Fue director de la revista Signos , de proyección internacional y dedicada a las tradiciones de la cultura.
Su más reciente novela, Un ciervo herido -que aborda el tema de las UMAP, eufemísticamente llamadas Unidades Militares de Ayuda a la Producción y, en realidad, campos de trabajos forzados establecidos en Cuba en la década de 1960-, ha recibido un notable reconocimiento de la crítica y de los lectores y ha circulado en España, Puerto Rico, México y otros países; durante cinco meses estuvo entre los libros más vendidos en Miami y ha sido traducida al italiano por la editorial L´Ancora del Mediterráneo. En Italia ha sido objeto de un notable reconocimiento de la crítica especializada, así como de los lectores.
Tiene inédita su novela El corazón del rey *, que refleja los primeros pasos de la instauración del socialismo en Cuba, en la década de 1960, y actualmente trabaja en el poemario La patria es una naranja, inspirado en la añoranza de su tierra natal y en sus vivencias en México, donde radica desde 1995. En México ha colaborado en diversos periódicos con artículos de crítica literaria y de contenido cultural en general, ha impartido talleres literarios y conferencias, y asimismo se ha desempeñado como asesor de variadas publicaciones periódicas. Actualmente es ciudadano mexicano.
Foto: Delio Regueral.
* Bluebird Editions ha conversado con el autor y tiene en sus planes publicar esta novela en los próximos meses.