domingo, 4 de enero de 2009

CONVERSACIÓN CON UN CIERVO

Entrevista a Félix Luis Viera, publicada originalmente en La Peregrina Magazine.


No se si será fácil conversar con un ciervo, normalmente se escabulle al menor ruido, está atento al mínimo movimiento que ocurra a su alrededor, olfatea el peligro con precisión, es un animal sensible que tiene el gran mérito de recorrer grandes distancias sin agotarse, y sabe eludir la muerte, aunque a veces sea superado por las trampas humanas. De todas maneras, me voy al bosque, caminando en puntillas, y allí encuentro al ciervo que busco, tranquilo sobre el remanso.

CARMEN KARIN ALDREY
-Ante todo la Poesía, esa llave filosófica que desde los orígenes abre las puertas a la indagación. ¿Puedes definirla tal y como la sientes?
FÉLIX LUIS VIERA -Coincido con la introducción a la pregunta: "…llave filosófica [la poesía] que desde los orígenes abre las puertas a la indagación". Cualquier respuesta que yo dé a continuación no supera a esta máxima.
Pero bien. Yo no creo en la "inspiración poética", en que unos duendecitos o unos pajaritos vienen a decirte las cosas en los oídos sólo en el momento indicado. Mas, respeto a quienes afirman que así sienten el "acto del poema"; no todos somos iguales, claro. Creo, o siento, una especie de excitación (no inspiración) que me lleva a intentar escribir el poema (o los poemas, porque en mi caso rara vez me "agrede" un solo poema, sino una cuadrilla); una excitación como otras, como la sexual digamos. Es decir, la poesía "la siento" como una necesidad biológica, en alguna medida, y la llevo a cabo entre dos luces: la necesidad antes dicha y ese afán de creer que es importante lo que quiero decir –para unos pocos, ya se sabe– por medio del poema. Lo que ya sabemos: un acto del intelecto y del corazón a la vez; y de las vísceras, podría agregar, para ser congruente con lo antes aludido. Algo, la poesía, que debe tener de alguna manera, y en cierta medida, valor utilitario, sin que esto signifique imponerse determinada autocensura para lograr este valor. Dentro de la creación literaria, la poesía es la Dama de la Pureza y los poetas los más puros de los escritores, puesto que ni ella ni él tienen por qué venderse: gozan de poca demanda. Si la poesía (el poema escrito y publicado digo) fuera tan demandada como otros géneros, ya no sería tan pura, tendría razones para prostituirse. Claro, ha habido excepciones en cuanto a "masividad" de algunos libros o algunos autores –siempre, no obstante, muy relativa en cuanto a magnitud–, y las hay, pero, salvo muy honorables rarezas, no se ha tratado de poemas y poetas, sino de comerciantes. La pregunta sería: ¿alguna vez la poesía se convertirá en un género mayoritario y aun así conservará su pureza, su valer artístico, su capacidad subversiva?
La poesía, el poema, tienen pocos "consumidores". Sin embargo –como puede ocurrir con otras disciplinas artísticas y humanísticas–, estos pocos van regando por el mundo las esencias de la poesía leída; de modo que no se sabe a cuántas personas, en realidad, llegará un libro de poemas de modesto tiraje. He ahí la relatividad.

CKA -Dices que los más puros de los escritores son los poetas, puesto que no tienen por qué venderse, sin embargo, a través de la historia vemos ejemplos notorios que podrían contradecir esta idea. ¿No piensas que algunos, incluso muy reconocidos, por congraciarse con el poder existente o por oportunismo, han escrito grandes alabanzas poéticas a regímenes totalitarios o a sus líderes?
FLV -Digo que la poesía y los poetas, en relación con los demás géneros literarios y autores, son los más puros porque, de modo general, no dependen de un mercado. Por ejemplo, las grandes y medianas editoriales privadas ni se ocupan de la poesía, no la tienen en los catálogos ni en sus corazones. Es decir, la poesía no da dinero, así que no tiene que quedar bien con nadie. No sé si esos ejemplos notorios que tienes en mente son los mismos que tengo yo; de ser los mismos, creo que esos autores, en su momento, escribieron esos poemas creyendo en lo que escribían. Porque, vamos a ser sinceros, los poetas son personas por lo general muy sensibles e inteligentes, es cierto, pero también, muchos de ellos –tal vez la mayoría–, son muy pasionales, muy sanguíneos. Salvando la distancia que me separa de esos "autores muy reconocidos", no tengo miedo de ponerme de ejemplo: en mi libro Prefiero los que cantan hay poemas de "alabanzas poéticas", escritos a finales de la década de 1970. Me equivoqué, lo cual hoy asumo en el poemario que debo concluir creo que dentro de poco: "debes tirar a un infiernillo/ los poemas en que alababas al hermano mayor/ que luego fue el Tirano", dicen unos versos de este poemario, que estoy citando de memoria. Hace poco, en un blog de una persona que no conozco, alguien que tampoco conozco mencionaba mi nombre y el de otros para ponernos como ejemplo de quienes, en su momento, escribieron ese tipo de cosas aupando en alguna medida al proceso revolucionario cubano y a su "antilíder" (ya no sería yo capaz de escribirlo sin este prefijo) porque tenían fe en ese fenómeno, "lo hacían de corazón", o algo así dice quien escribe en el blog.
Ah, bueno, que el poeta, como ser humano, como Nombre, se venda a un gobierno totalitario para obtener prebendas, de esos tenemos unos cuantos allá en Cuba hoy día, lo cual escribí en algún artículo por ahí. O sea, no valen nada como seres humanos, piensan una cosa y dicen otra frente a las esferas del Poder, o por lo menos le hacen el juego a éstas mintiendo con el silencio ante una afirmación de la oficialidad. Sin embargo, los poemas de estas personas, y de eso se trata mi respuesta, no se insertan a favor de la política ante la que se inclinan, y por supuesto, tampoco en contra. Claro, puede haber algunos que hayan escrito, como dices, "alabanzas poéticas por oportunismo…" "por congraciarse", no porque en realidad lo sientan, y pueden ser muy reconocidos por esto mismo, por el impulso que, a cambio, les han dado "los regímenes totalitarios", pero de verdad, de verdad, más allá de eso no son "reconocidos como buenos poetas", sino más bien como buenas putas.

CKA -Sí, desde luego, aunque cuando te hice la pregunta pensé más bien en ciertos poetas soviéticos, no precisamente en aquellos de la Cooperativa moscovita de escritores, fundada por Esenin, que surge en una época apasionada, de auténtico fervor idealista y de rompimiento con movimientos como el Imaginismo, sino de esos otros como Mayakovski, prácticamente un gendarme de la nueva lírica, o Marina Tsvietáieva, que escribe su Oda a Stalin quizás para ofrecer una imagen de conciliación con el poder revolucionario, en esencia porque le habían censurado sus libros y su marido e hijo se encontraban encarcelados. De esos ejemplos hay muchos, en Italia y Alemania bajo el fascismo, en la antigua Roma o Persia, y en nuestro patio… pues esos los conocemos muy bien, de pronto recuerdo el famoso Che Comandante, de Nicolás Guillén.

FLV - Mayakovsky creía en esa cosa y, sin embargo, Lenin llegó a detestarlo. Luego Mayakovsky dejó de creer y ya sabemos lo que pasó. Lo otro que dices es muy cierto, en Italia ocurrió mucho y en la URSS, pero aquí en algunos casos hubo presión y exigencias a cambio, la vida peligraba, no sólo era el encarcelamiento, también la amenaza. Sobre la oda de Guillén al Che, fue por encargo, pero Guillén creía en la "causa revolucionaria" (no sé si hoy, si estuviera vivo, seguiría creyendo). Lo que le hizo mucho daño fue que el gobierno revolucionario lo proclamara el Poeta Nacional, un disparate estalinista, y le otorgase tanto poder, lo indujera al aburguesamiento. Claro, de estar en su lugar, creo que muchos hubieran dudado en aceptar ese título, porque era algo demasiado "politizado", era como designarlo Ministro de la Poesía o algo así. Lo que no debemos dudar es que Nicolás Guillén era, o es, un gran poeta. Como lo hizo Tsvietáieva, otro poeta reconocido como grande, Pablo Neruda, escribió Oda a Stalin, algo terrible, pero así es esto.

CKA -Efectivamente, y a Maiakovsky llega un momento en que lo marginan, incluso se atribuye su suicidio a la gran depresión que sufre por haberse desilusionado de la revolución, amén de otros problemas existenciales y amorosos que venía arrastrando (curioso, son varios los poetas suicidas de la Rusia soviética) pero recuerda que aun así, cuando muere Lenin, le compone su famosa elegía Vladimir Ilich Lenin, algo que hace pensar en un coqueteo con el gobierno, un "cuidarse la espalda", pero como esto puede ser subjetivo, mencionarlo como un hecho es especular sobre las emociones o el ideal del poeta, que aunque avasallado, puede que todavía creyera en el discurso revolucionario. Por otra parte, ya sabemos que la peor etapa represiva bajo el poder soviético, ocurre a partir de Stalin, porque la primera etapa fue más bien un período de idealización en el que se deseaba romper con los moldes burgueses y decadentes, (Maiakovsky empleó frases similares cuando juzgaba a ciertos poetas) aunque no sólo en la Poesía, sino en todas las Artes.

FLV -Cuando lees Lenin (o Elegía a Vladimir Ilich Lenin) –en español, claro, que es como hemos leído este texto– al menos para mí, lo que rezuma este poema es sinceridad. Aún Maiakovsky, ponderando el debe y el haber, ponía este último a favor de Lenin, dejando de lado, ¿por desconocimiento?, los excesos de quien no pocos horrores perpetrara en "beneficio del porvenir". Lenin, el gran destructor de las principales líneas político-filosóficas de Carlos Marx, tal vez fuera el iniciador de la máxima: "Dile que sí a todos y, después que tengamos el poder, les damos con la hoz y el martillo hasta reventarlos". Fidel Castro, en cuanto a la marrullería se refiere, tuvo en Lenin a su gran maestro.
Lenin tiene el raro mérito de haber echado a andar un largo camino que regresaría al punto de partida. Y nadie puede asegurar que esto, a fin de cuentas, no haya sido beneficioso. Se aprende. Duele, ha costado millones de muertos en muerte y muertos en vida, pero ha sido una "lección" dolorosamente necesaria para la Humanidad. Mas, quienes dan pie a los Lenines, a los Castros, a los Chávez, son aquellos que les crean las condiciones para que surjan.
Yo sigo pensando que Maiakovsky fue un poeta de alto vuelo y lleno de confusiones; confusiones que, como se infiere de tu pregunta, eran muy probables en aquella época.


CKA -Gibrán dijo en su magnífico La voz del Maestro, que la humanidad está dividida en dos grandes hileras, la de los que escalan cuando en realidad están descendiendo, y la de los que ascienden como si fueran arrastrados por algún poder mágico e irresistible, ¿a cuál de las dos perteneces?

FLV -Creo que debemos partir de que esta sentencia de Khalil Gibrán es un poco esquemática. Con el mayor respecto a este honroso maestro de la filosofía y de la poesía, la humanidad, los grupos humanos, el hombre, se dividen y se redividen en tantas vertientes que sería muy largo el cuento.
Pienso que escalar cuando en verdad se está descendiendo es muy aplicable a tantos que van hacia arriba, en busca de algo glorioso, o al menos sobresaliente, sin reparar en los medios que utilizan; es decir, a toda costa, machacando la sangre ajena si es preciso. Entonces, claro, descienden en "la escala humana". Por supuesto, esto no sería más que una de las tantas interpretaciones que podría dedicársele a la frase en cuestión.
¿Ascender por algún poder mágico e irresistible? Creo que puede haber, o hay, algún poder irresistible que te haga luchar sin descanso por alcanzar, ascender, hasta ese punto que consideras que es tu razón de ser. Pero eso no significa que este poder "irresistible" (terrenal, del "más acá", supongo), baste para llegar a la cima que anhelas. En lo "mágico", en lo "mágico" literalmente, no creo.
La vida toda es casualidad, azar, cruces de caminos; y todo esto, sinónimos, vale aclarar, se compacta en eso que solemos llamar "suerte" y que es, también, otro asunto del "más acá". En fin, sería muy difícil, y muy vasto, discernir sobre la máxima que nos ocupa. (Por ejemplo, si el padre de Fidel Castro decide dejar para unos minutos más tarde el ayuntamiento con la progenitora de éste, el ser que hubieran concebido sería otro; de manera que tú ahora no me estarías haciendo esta entrevista.) Yo lo que creo –y así lo he dicho en alguna oportunidad–, es que, no sé por qué, hay hombres que nacen con el cañón con el cual habrán de derrumbar la montaña, y otros que deben derrumbar la montaña con la cabeza. Yo soy de los segundos.


CKA -Así también se podría interpretar la idea de Gibrán, quizás con un poco más de filosofía mística, al final se habla de dos tipos de hombres. Pienso que los caminos también pueden ser diversos, pero en esencia se llega al mismo punto. Además, tú sabes que toda obra, independientemente de la intención del creador, está expuesta a la interpretación de quién la observa. Tu misma poesía es probable que yo la lea diferente a como otros lo harían, supongo que tiene que ver con las motivaciones de cada cual, el momento, las vivencias personales o el estado anímico. ¿Crees tú que esto es posible, especialmente tratándose de poesía?

FLV -Yo no creo en lo místico, con el mayor respeto a los que sí creen. Mejor será creer en los que te aman y te salvan y saber que estás a expensas de los que pueden odiarte y joderte.
No estoy de acuerdo, no "se llega al mismo punto": en un instante, por la razón que fuere, puedes tomar un camino que te lleve a una vida distinta de la que hubieras vivido de no ser por ese instante decisivo –que entonces, es posible, para nada tenía el viso de lo decisivo– en que tomaste determinado camino. Kafka: "Hay un punto del cual no hay regreso, y ese punto puede ser alcanzado".
Como somos únicos e irrepetibles, y cada obra de arte también lo es, pues claro, cada cual ve y siente, en este caso en un poema, lo que no ve y siente igualmente otro. Lo que sí creo importante es no negar al otro (me refiero a los creadores) porque no esté en la misma línea tuya. Góngora y Quevedo eran dos grandes poetas, pero se negaban entre sí porque eran totalmente distintos en sus formas. O sea, alcanzar ese estadio en que se está facultado para reconocer que una obra literaria es buena, aunque no te gusten sus formas, o que no es tan buena, pero te gusta por equis razón. Naturalmente, como somos humanos, y por tanto, subjetivos, esto no es fácil; pero debe ser una meta (esta palabra no me gusta mucho… ya sabes…) de todo creador, lector, valorador, investigador literario, etc.

CKA -La que se fue, significativamente presente, ¿es idealización, espejismo, nostalgia, urgencia del poeta que se debate entre la autoafirmación y lo que nunca pudo, o no quiso retener?

FLV -La editorial Red de los Poetas Salvajes me pidió una antología con una extensión limitada; es decir, una antología breve. Así, tomé cinco poemas de cada uno de mis cinco poemarios publicados hasta hoy: veinticinco poemas en total que, decidí, para lograr un universo, que todos fueran de la llamada poesía amorosa.
Creo que La que se fue es todo lo que dices, si bien la dosis de nostalgia e idealización la presiento mayor. Es La Búsqueda, como se infiere, o se dice casi, en uno de los poemas; La Búsqueda de lo que no existe más que, precisamente, en nuestra (o al menos mi) idealización. No sé si alguien lo dijo antes, pero para ciertos temperamentos, he afirmado en no pocas ocasiones, lo que se ha conocido ya no existe. Es esa "Dama de la noche", título y contenido de uno de los poemas, que uno no debe tocarla, porque entonces se rompe y hay que empezar de nuevo. Fíjate que son poemas escritos a lo largo de 30 años y nada, lo mismo: en la medida en que te acercas al claro del bosque, él, el claro del bosque, se aleja; y nunca podrás alcanzarlo. Se van, se han ido; uno, o Él, aunque muchas veces hubiera podido, nunca hizo lo suficiente para retener a "la que se fue" porque ya era de carne y hueso, ya era lo conocido. Hastío, desencanto congénito, podría ser. Pero viene el contragolpe: uno, o Él, mira hacia atrás, evoca, y siente nostalgia, tristeza, y, raro, un sentimiento parecido al que "la que se fue" produjo cuando aún no había sido tocada, cuando aún era el espejismo que se amaba, la idealización que más tarde fue algo palpable. Quizás esta nostalgia, esta tristeza surjan luego porque, de nuevo, vuelve "la que se fue" a ser fragmentos –sólo fragmentos– de esa capacidad que mantuvo para irradiar el espejismo, la idealización, durante el lapso en que, en la "vida real", fuera sudor, aliento, zumos palpables. No sé si me explico; quizás no.

CKA -Amor, ternura, los afectos… pero también erotismo, sensualidad… clavé mi tronco eternamente en tu subsuelo… posesividad masculina, símbolo que también es entrega y sostén.

FLV -No, nada de eso, el verso que citas, del poema "Descubrimiento", más bien lo que quiere expresar, si nos fijamos en el universo del poema, es la determinación de permanecer en ese sitio, o en ese "amor hallado o más bien descubierto", paradigma (errado de nuevo, claro). Al recorrer los elementos que conforman el cosmos del texto, podemos ver que "tronco", "subsuelo", así como "nidos", "colmenas", "pájaros dulcemente cantadores", "cielo" que si acaso truena es "con amorosos relámpagos" y otras palabras y expresiones son precisamente una alegoría, o sería mejor decir un símil, de ese amor al fin descubierto en determinada individualidad. Repito: "clavar el tronco" es la decisión de "allí quedarse". No es este un poema, digamos, "carnal".

CKA -La sensualidad y el erotismo no tienen por qué ser carnales propiamente, sigo pensando, a pesar de tus alegaciones, muy válidas porque eres el poeta y tú más que nadie sabes lo que significa, que en el acto metafórico de "clavarse" como tronco en el "subsuelo", ya se denota una disposición a la libido, en otras palabras, un acto de posesividad y entrega que en algo tiene que ver con la naturaleza instintiva del sexo, independientemente de que ese cosmos del poema del que me hablas, tenga en sí mismo otras connotaciones. Yo veo la imagen sugerente en ese sentido -y te advierto, no soy nada perversa, y menos una maniática sexual que ve insinuaciones en todas partes. Lo que sí me parece, es que la conexión amor-sexualidad-erotismo es innegable. Yo te pregunto: ¿acaso no es el amor -y tu libro es un libro de Amor, con mayúscula-, sobre todo en sus inicios cuando es descubierto, la antesala de los encuentros carnales? Recuerda a Octavio Paz en La llama doble, " erotismo y amor: la llama doble de la vida".
FLV - Bueno, dije "carnal" como pude decir "sexual" o de "posesión corporal" o algo así. Repito: el tronco se aviene con los elementos que revisten el poema. Pude decir "clavé mis entrañas", "clavé mi vida", "clavé mis ansias" En tu Subsuelo, u otra bobería parecida. Pero lo del tronco cuadraba mejor, salió así. Claro, quién sabe si, en mi inconsciente, estaba lo que afirmas y así ocurrió.
De acuerdo, el amor– el Amor, se entiende–, produce, en no pocas personas, y en ciertas ocasiones, una antesala –a veces más largas, otras más cortas– dinamitada por eclosiones de ternura, de lirismo diríamos. En este lapso (me refiero a esas personas y a ese Amor y a esas ocasiones) aún no se está preparado para el "encuentro carnal". A veces, este período "romántico lila" puede ser tan largo que una de las dos partes demora quizás en exceso en desenvainar la espada púrpura. Aun sé de casos de varones que, al precipitar el encuentro carnal, obedeciendo a la "ley escrita", sólo han logrado una impotencia (disfunción eréctil, le dicen) que les ha complicado la vida con ese "amor descubierto". Lo que creo es que el sexo es el gran adversario y el gran aliado del amor, el que todo lo complica, y a la vez lo rectifica; el que para siempre nos dejará preguntando: ¿Qué es el Amor?: ¿es esto? Afortunadamente, nunca habrá respuesta para esta pregunta.

CKA -¿Se lamenta el poeta por haber sido un poco el mago que hace desvanecer las presencias, y a pesar de todo, las retiene como espacios de luz inspiradora? FLV -Bueno, las presencias no se desvanecen por mandato de uno, sino por la Inconsciencia del Yo. Me lamento, se lamenta Él, más bien por darle categoría de sueño realizado, o de pasar de la región del sueño hacia el predio de la realidad, a lo que no podía habitar más que en el territorio de lo primero, del Sueño quiero decir. Y me lamento, Se lamenta, por las aflicciones que haya podido infligir por esta razón. Más que "luz inspiradora" son dolores en órbita, dolores que deben tener en sus haberes quizás todas las personas, sólo que el poeta, el escritor, pueden llevarlos al papel, difundirlos. Y valga aclarar: dolores aun esos poemas en que el "objeto lírico", en su momento, provocaba el canto; en esos momentos en que el poeta, o el hombre, de buena fe, equivocaba el blanco; no mentía ni se mentía, únicamente sentía "en falso". CKA -¿Es la poesía el acto de sugerir, como dijera Eliseo Diego, o a veces intencionadamente sugerente?
FLV -Lo que ocurre, en mi humilde opinión, es que hay muchas maneras de sugerir. Hay una poesía alusiva, elusiva, azogada, que se basa sobre todo en su capacidad de sugerencia, en una polisemia muy marcada. Hay otra, de corte directo, de lenguaje descarnado, cuyo fundamento es únicamente el propio tropo que se expone –no la metafórica ausente–, y que también sugiere. Esto, claro, a grandes rasgos. Vaya, ya lo sabemos: si no hay sugerencia, si no queda para el lector, de alguna manera, una lectura paralela, una conclusión, una interrogante más allá de lo que le ha sido brindado en la página, no se ha hecho el poema.


CKA -Literatura cubana de fin de siglo , periodización del ensayista y narrador cubano, residente en Cuba, Francisco López Sacha… me llama la atención que te haya omitido. ¿Por el mismo patrón de censura que marginó en su momento a los poetas Heberto Padilla y Lezama Lima, entre muchos otros? ¿Qué piensas al respecto?
FLV -Ah, ya ese texto tiene unos cuantos años. No sé dónde se publicó originalmente. En su momento, varias personas, que al parecer lo tomaron de internet, me lo enviaron y me hacían la misma pregunta que tú ahora. Por aquí lo tengo impreso. Mira, a las periodizaciones y ensayos de Francisco López Sacha no hay que hacerles mucho caso. A veces hay ligereza en sus posiciones; poca profundidad, quiero decir. En no pocas ocasiones, según he visto, refríe sus textos anteriores, cambia, adiciona, resta, sin exponer un argumento sólido. Cuando leemos la periodización que nos ocupa, observamos que va hacia atrás y adelante y salpica con ejemplos que ya da por paradigmas y sigue por otra vía, en lo que se refiere a contenido digamos. Como, asimismo, el tono es de una prepotencia sublime, "de esto es así y para siempre"; es decir, si le hiciéramos caso, no hay duda: el camarada Sacha es Árbitro Supremo de la literatura cubana, o al menos de la de Fin de Siglo –un fin de siglo como de 50 años–. Pero creo que ya pocos son los que recuerdan este intento catequizador. Lo peor de todo es que cuando el camarada Sacha escribió y dio a la luz este texto, aún era presidente de la Asociación de Escritores de la UNEAC, lo cual le daba un viso oficialista a lo escrito. O, al menos, algunas personas así lo tomaron. Tamaña hazaña se propuso López Sacha: meterle a los tres géneros –poesía, cuento, novela– y afirmar lo que estaba bien –y, por omisión, lo que estaba mal– rotunda y definitivamente, para siempre, para siempre: la biblia de la literatura cubana del fin del siglo XX ha sido escrita, la escribió el camarada Sacha, nada más que hacer; no hay otra opción: el tono del escrito no lo permite. Yo creo que todos los que cita o incluye o enaltece en su texto, lo merecen, unos más y otros menos digamos. Si no "toca" mi obra en ninguno de los tres géneros, sus razones tendrá; lo que sí creo imperdonable es que omita a otros, casualmente residentes fuera de Cuba (algunos ya fallecidos), no sé si por ignorancia, por convicción, o por… No sé.

CKA -Eso no hay que analizarlo mucho, sabemos perfectamente la política cultural de la Isla, y también los cánones establecidos, muy bien asimilados por la intelectualidad, ya sabes que allí normalmente hay que seguir una metodología, mediatizada con el poder si quieres sobrevivir. Pero en este caso, ¿piensas que este señor siente algo así como una especie de inquina personal hacia ti, quizás celos porque has logrado escribir lo que a él le ha sido imposible, o sucede que a estas alturas le resultas molesto al gobierno de La Habana y han decidido censurarte?

FLV -No, al contrario, creo que Francisco López Sacha me tiene cariño. Es decir, si le preguntan, pienso que responderá que siente cariño por mí, un viejo cariño; no hay razón para que sienta inquina para conmigo por razones personales o profesionales; no sé si en el caso de la política, algún resentimiento, que no merezco. Esto último no lo puedo asegurar. Por otra parte, él ha escrito una obra cuentística muy importante. Yo no sería capaz de omitirlo si relacionara a los cuentistas destacados de la década de 1980.
En el texto que nos ocupa, el camarada Sacha incluye a algunos autores residentes en el extranjero, pero es imperdonable que excluya, por ejemplo, a Luis Manuel García Méndez, Osvaldo Navarro, Carlos Victoria, Andrés Jorge o Sindo Pacheco. Esto nadie lo entendería. De nuevo: ¿amnesia?, ¿mala fe?, ¿mala leche? No sé. Pero estos olvidos hacen que su periodización quede invalidada.
Otros ensayistas, a quienes considero más metódicos, más serios, menos venales que el camarada Sacha, han citado mi obra en sus textos. Claro, nada de esto, ni lo que suena a favor, ni lo que suena en contra, debe alterarte en algún sentido: el asunto es escribir y adelante. La vida dirá. Yo, de mí, no voy a hablar; quien quiera, que lea lo que humildemente he escrito y lo que, con verdadera imparcialidad, algunos han dicho sobre ello.
Pero mira, te decía que Francisco López Sacha a veces resulta muy raro. Hace ya tiempo escribió un ensayo en la revista Literatura Cubana donde ponderaba positivamente mi libro de cuentos Las llamas en el cielo y desechaba En el nombre del hijo, del mismo género; ambos aparecidos en 1983. En el nombre del hijo había recibido el Premio de la Crítica de ese año, pero al camarada Sacha le parecía superior Las llamas en el cielo (voy a omitir los elogios que entonces y luego tuvo para este libro), de modo que su reacción contra el primero (¿o contra el jurado que lo premiara?) fue irracional. Afirmaba en el ensayo aludido que la deficiencia fundamental de En el nombre del hijo era la huella tan palmaria de Luis Felipe Rodríguez. Ésta era una de sus clásicas improvisaciones. Nada, ni remotamente, tenía que ver mi libro con la obra del autor con la cual lo comparaba. Daba risa. "Se volvió loco", me comentó alguien que leyó el ensayo. Luego, el camarada Sacha, en una exposición oral, se retractó.
Otra de sus extrañezas. López Sacha ha demostrado ser un excelente cuentista. Sin embargo, al parecer se apasionó tanto con un cuento de Miguel Mejides, Mi prima Amanda, que lo llevó a escribir una especie de paráfrasis de esta narración que, la verdad, como muchos afirman, no hay nada más parecido a un inocente plagio.

CKA -De plagios está sobregirado el camino de la Literatura y el Arte, recuerdo el escándalo que hubo en Europa por El Jardinero y la Muerte, de Pieter van Eyck, que en realidad era un cuento breve de Borges, y éste a su vez lo había tomado de Cocteau, y al final resultó que su verdadero origen se encontraba en la Persia del siglo XIII. Como ese existen cientos de casos. ¿Lo más probable sea que el señor Sacha se haya inspirado en esa larga trayectoria de plagios históricos?
FLV- No, no lo creo, porque los plagios que mencionas son material para detectives. Y eso tan parecido al plagio que llevó a cabo el camarada Sacha, fue algo inocente, a la luz del día, sin ocultamiento; un plagio –si al fin lo es, para lo cual habría que buscar consenso– inconsciente, llevado por el amor, digamos.
Ya que seguimos tocando el Tema Francisco López Sacha, quisiera decir algo que sí me ha dolido. Voces amigas, y de toda confianza, me hicieron llegar la detracción que, junto con otros elementos de la intelectualidad cubana de "adentro" –éstos sí oportunistas y en alguna medida "oficialistoides" a conveniencia, a cambio de migajas– llevó a cabo el camarada Sacha de mi novela Un ciervo herido. No quiero decir que la novela sea una genialidad, sólo que, desde su silla en la presidencia de la Asociación de Escritores de la Uneac, sonaba sospechoso que él diera opiniones despiadadamente negativas sobre una novela de las que llaman contestatarias, pues ya sabemos de qué trata Un ciervo herido.
Pero total, ya estamos en el socialismo del siglo XXI y, al final de éste, nadie se acordará de Sacha ni de mí ni de los que omite ni de los que menciona, ensalza o denigra. De nada. Somos unos pobres tipos y un manojo de cuartillas entrampados en el infinito.


CKA -Tampoco estoy de acuerdo con esto, porque al leer en tu poema Leyenda "…la ternura estaba sentada, hacía milenios, en una piedra alta, visible desde todas las esquinas de la Tierra. O sea, que tú, estabas sentada sobre esa piedra, hacía milenios", he reconocido, como en otros de tu libro La que se fue, una poesía que trasciende, que eleva, que no podría morir y sí ser recordada como lo que pienso que es, magistral poesía escrita por un gran poeta, y ya sabes que los grandes poetas nunca son olvidados… Horacio… Firduci… José Martí… Lorca…
FLV -Qué va, esos que mencionas sí son grandes poetas, aunque, en mi humilde opinión, han trascendido tanto hasta hoy porque entonces eran menos los poetas (hoy hay una cantidad tremenda de poetas por kilómetro cuadrado) y porque escribieron desde Antes, desde las cunas de la Civilización y los seres que surgimos luego los hemos venido arrastrando, ya con el sello puesto. Sin embargo, hoy son muchos los poetas que, si vivieran en circunstancias semejantes a la de aquellos tiempos, serían catalogados de Grandes, pero son muchos digo, no es posible que haya tantos Grandes; ya es mejor y más fácil dejar a aquéllos como los Clásicos, los Grandes. ¿Y yo?, yo no, yo soy uno más en la multitud; acaso habré escrito algunos versos atendibles. Y aun, tal vez, ni sea poeta, como afirma por ahí, cada vez que viene al caso, el poeta cubano César López, residente en Cuba. Y una opinión como la de César López, un excelente poeta y un hombre sumamente culto e inteligente, debe atenderse, debe atenderse.

CKA -De todas formas, la grandeza es relativa, no acabo de entender el concepto de "gran poeta" dicho con propiedad de oráculo, ni creo en quienes clasifican y descalifican a los poetas, pero bueno, hablando de Un ciervo herido, ¿alguna vez sentiste la irresistible sensación de ajusticiar a tus carceleros? ¿Quién es en realidad Guillermo la Rumba? Si lo fuera, como personaje de ficción es desgarrador, y no sé si "compasión" es la palabra exacta, pero conocer a este personaje me hizo sentir vulnerable, con unos deseos tremendos de abrazarlo y decirle que no estaba solo, que todos éramos de alguna manera u otra, víctimas del tiempo que nos tocó vivir.
FLV -No, primero sentía mucho miedo. Después comprendí que ellos creían que estaban cumpliendo con un deber en pro del Futuro, de la Prosperidad. Desde el punto de vista de ellos, llevaban a cabo el deber de limpiar a la Sociedad de la lacra social, reeducándola con el "trabajo creador". Estaban seguros de eso. Se creyeron el cuento. Eran víctimas también. ¿La ira, en aquellos momentos, contra los autores intelectuales de las Umap? Sí. Gloria al gran Guillermo la Rumba, el de la "vida real", el de la ficción, que vienen siendo lo mismo. Gloria.

Y gloria a los ciervos, por el instinto defensivo tan arraigado que tienen como estirpe, por su valentía y por la nobleza de su corazón, condiciones que no les impiden llegar a ser grandes poetas.

Félix Luis Viera: Poeta, cuentista y novelista, nació en Santa Clara, Cuba, el 19 de agosto de 1945. Ha publicado los poemarios: Una melodía sin ton ni son bajo la lluvia (Premio David de Poesía de la UNEAC*, 1976, Ediciones Unión, Cuba), Prefiero los que cantan (1988, Ediciones Unión, Cuba), Cada día muero 24 horas (1990, Editorial Letras Cubanas), Y me han dolido los cuchillos (1991, Editorial Capiro, Cuba) y Poemas de amor y de olvido (1994, Editorial Capiro, Cuba); los libros de cuento: Las llamas en el cielo (1983, Ediciones Unión, Cuba), En el nombre del hijo (Premio de la Crítica 1983. Editorial Letras Cubanas. Reedición 1986.) y Precio del amor (1990, Editorial Letras Cubanas); las novelas Con tu vestido blanco (Premio Nacional de Novela de la UNEAC 1987 y Premio de la Crítica 1988. Ediciones Unión, Cuba), Serás comunista, pero te quiero (1995, Ediciones Unión, Cuba), Un ciervo herido (Editorial Plaza Mayor, Puerto Rico, 2003) y la noveleta Inglaterra Hernández (Ediciones Universidad Veracruzana, 1997. Reediciones 2003 y 2005).
Dibujo de Erick Alejandro Hernández.

6 comentarios:

William Navarrete dijo...

Excelente entrevista. Gracias Heriberto por ponerla aqui. Le debia comentario a Viera.

Manuel Sosa dijo...

Gracias, Viera, por tu lucidez y puntería. De paso, nunca he podido masticar nada de César López. Nada. Un abrazo.

Félix Luis dijo...

Queridos William y Sosa:
Les quedo agradecidos por haber leído la entrevista, y a Heriberto por ponerla en el blog.
Nada, Manuel, nada. Y esas traiciones que tanto duelen.

Adelante:

Viera

Heriberto Hernández dijo...

Comentarios por Email (no tiene acceso) desde Cuba del poeta Aristides Vega.

Hermano, he leido la entrevista de Viera en tu blog. No sabes cuántos buenos recuerdos me acercan a Viera, sin dudas uno de los narradores nuestros más importantes. Además fue mi Jefe en algún momento de mi vida, pues no apareció nadie, en aquel entonces, que quisiera hacerme su subordinado. Gracias a eso lo conocí de más cerca y le debo un tiempo de calma laboral que nunca más he tenido. Mi aprecio y mi respeto por él y por su obra. Lo que sí siento a estas alturas es haber leido la mayor parte de su obra cuando él ya no estaba y nunca pudimos hablar de cuánto me complacia su manera ruda y a la vez poética de contar una realidad desde mundos bien cotidianos que él siempre ha sabido engrandecer. Para el camarada Viera y para tí un fuerte abrazo, Aristides.

Anónimo dijo...

Es ciertoque Viera es muy buen poeta, un gran escritor que he disfrutado mucho con su libro del ciervo, esta entrevista es inteligente mas informativa, la periodista sabe muy bie4n su trabajo, el escritor su gran oficio. Saludos de Mario Rodriguez.

Anónimo dijo...

!!! Hola Félix Luis !!!

Oajalá los no incluidos sean pronto incluidos, sería muy bueno.

Saludos*

Mies*