jueves, 29 de octubre de 2009

EZRA POUND: CENIZAS Y SILICIO / Luis Hernández

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1
.Tower of Pisa
Alabaster and ivory. Y eterno,
Para feria de fascistas
Quien la canta.

.Y ebrio ya de belleza y en demencia
(Puede ser que sus ojos sean nuestros)
Rojo mar y el adriático crepúsculo
Y dos guerras herrumbradas en su frente:

.Frente a la lívida amenaza de la historia:
Ezra Pound,
Ezra
Y su ejército perenne en pie
De muerte.
Torre de Pisa
Et cinis et cilicium.


2
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Ezra:
Sé que si llegaras a mi barrio
Los muchachos dirían en la esquina:
Qué tal viejo, che' su madre,
Y yo habría de volver a ser el muerto
Que a tu sombra escribiera salmodiando
Unas frases ideales a mi oboe.

.El milagro se oculta entre lo oscuro
Donde olvido y memoria son tan sólo
Los reflejos de lo áspero y amado,
La ilusión que ha surgido del enebro.

.Duramente recuerdo tus poemas,
Viejo fioca,
Mi amigo inconfesable.
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Luis Hernández: (Lima, 1941 - Buenos Aires, 1977), poeta peruano de la Generación del 60. Estudió medicina en la Pontificia Universidad Católica del Perú, y luego en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En vida, Hernández publicó tres poemarios: Orilla (Lima, La Rama Florida, 1961), Charlie Melnick (Lima, La Rama Florida, 1962) y Las Constelaciones (Trujillo, Cuadernos Trimestrales de Poesía, 1965). A pesar de mostrar los vestigios de una idea poética innovadora y vital, estas obras fueron tibiamente recibidas por la crítica especializada. Tras la aparición de Las Constelaciones, Hernández renuncia a la publicación formal de sus escritos. A partir de 1970, Hernández comenzó la heterodoxa práctica que lo llevó a convertirse en una casi leyenda urbana: redactó a mano sus versos en innumerables cuadernos, en los que su bella caligrafía se aunaba a la fuerza de su voz poética. Dichos cuadernos muchas veces los regaló a amigos o, incluso, a personas que no tenían interés en la literatura. Esta ingente cantidad de poemas dispersos y novedosos tomaron forma en Vox horrísona (Lima, Ediciones Ames, 1978). Después de la publicación de Vox Horrísona, más cuadernos aparecieron, algunos de los cuales ya han sido publicados. Reproducciones digitales de varios cuadernos ellos pueden ser encontradas en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Esta institución también posee algunos manuscritos del poeta y continúa buscando nuevos textos para resguardarlos o, al menos, preservarlos digitalmente. Luis Hernández falleció en 1977, en la ciudad de Buenos Aires, adonde había viajado para tratarse una enfermedad mental. Presuntamente, el poeta se suicidó lanzándose a las vías férreas. A principios del 2000, surgió una versión distinta sobre la causa de su muerte, la cual decía fue un homicidio, pues, según dicha versión, no existían registros de su tratamiento en la clínica a la que habría ido a tratarse, aunado al hecho de que en el lugar del supuesto suicidio era usual encontrar cadáveres de "accidentados" o "suicidas" al parecer "dejados" por los militares argentinos. Entre agosto y septiembre de 2008 apareció el libro La armonía de H. Vida y poesía de Luis Hernández Camarero del periodista Rafael Romero Tassara (Jaime Campodónico Editor, 2008), que ha sido considerada la primera biografía completa del poeta así como un acercamiento real a su obra.
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