lunes, 15 de diciembre de 2008

MÉXICO (“capital de asilos”) V


EL PRESIDENTE DE MEXICO ENTRA A LA HISTORIA ...POR LA PUERTA TRASERA.

Por Félix Luis Viera.

Todo aquel que se halle en territorio extranjero sin documentos que lo acrediten, no tiene derecho a permanecer en él. Todo aquel que huye de una tiranía donde no existe el respeto a los derechos humanos, la libertad de expresión, la más mínima tolerancia para expresar la individualidad, donde la censura, la inopia y el pánico son el pan nuestro de cada día (aunque el pan, literalmente, escasee), debería encontrar refugio en alguna parte. Los cubanos que alcanzan a salir de Cuba, o intentan hacerlo, lo hacen porque se hallan en esta situación. Una de las últimas vías que se les ocurrió para llegar a Estados Unidos fue utilizar la costa mexicana de Quintana Roo como puente, pero, al no contar con medios personales para este propósito, se valieron de cuanto pudieron, incluidos los “contrabandistas de seres humanos”. Esto trajo mucha agitación, desorden, aun muertos en la costa del Caribe mexicano.Las autoridades mexicanas capturaban a los fugitivos cubanos tanto en mar como en tierra, y en muchos casos los maltrataban de palaba y de hecho, pero siempre los dejaban continuar su ruta luego de detenerlos por varios días. Ya no. Ahora, según el acuerdo migratorio firmado por los gobiernos de México y Cuba, los cubanos que sean apresados en tierra mexicana o en las aguas marítimas de este país, serán devueltos a la Isla. Ya ocurrió: en días pasados fueron regresados a Cuba los primeros 41 isleños detenidos en México. Un “¡Hurra”! para la notable masa pro castrista mexicana (que, equivocadamente, se hace llamar de Izquierda) y otro sonoro “¡Hurra!” de las autoridades cubanas, que así disfrutan sus sueños de ver de vuelta a los que intentan abandonar el infierno y contar los pormenores de éste en tierras de libertades.¿Pudo el Gobierno mexicano buscar otra solución? Sí. Simplemente no firmar el bochornoso acuerdo Y, si quería prevenir la entrada de cubanos ilegales a su territorio, tomar las medidas de salvaguarda indispensables, que para esto tiene México suficiente poderío.Pero no fue así. El presidente mexicano Felipe Calderón, que desde hace tiempo, quién sabe por qué, se ha dedicado a establecer una luna miel con la dictadura cubana (¿será para ver si así puede cobrar la inmensa deuda monetaria que Cuba debe a México?) dio luz verde a un acuerdo migratorio que, entre otras omisiones, no aclara qué será de la vida de los “disidentes” cubanos que sean devueltos a la Isla y que, asimismo, contiene, el acuerdo, un chiste: los mexicanos que se encuentren en Cuba de manera irregular, serán deportados a México. Sin comentarios. Felipe Calderón, dudoso “presidente electo” de México si consideramos que sólo recibió el 34% de los votos –y únicamente un 19% aprobatorio si consideramos el abstencionismo– en verdad que nos sorprende con esta genuflexión ante las autoridades cubanas.Con un gobierno alejado del pueblo (así se dice, “pueblo”, no “gente”, como acostumbran decir aquí), compuesto sobre todo por amigos o personal de confianza; hacedor de una “economía blindada” que estalló 48 horas después de que reventara la crisis en Estados Unidos (la inflación en México no se detiene, la devaluación del peso alcanza niveles sin precedentes, la pobreza se ríe de sus límites anteriores); artífice de una guerra contra el narcotráfico –que va perdiendo puesto que la lleva a cabo a lo bruto, sin labor de Inteligencia–, que está costando más muertos que la Guerra de Irak; carente hasta ahora de lo que hace falta para enfrentar, entre otros, a los putrefactos sindicatos que tienen a México, a su pueblo, tomados por el cuello; pues, el mandatario da prioridad para que sea firmado un “acuerdo migratorio” con el Gobierno de Cuba (no realmente un “gobierno cubano”, valga aclarar) en el que, además – el colmo podría ser–, se critica la ley estadounidense que da asilo a los nacidos en la Isla y llegan huyendo desde allá.Si se aplicase el ojo por ojo, ¿qué se haría Felipe Calderón? Es decir, si el gobierno de Estados Unidos, con o sin acuerdo, rebotara para México a los millones de indocumentados de este país que llevan su vida en tierras norteamericanas, ¿qué pasaría? Ojalá que esto nunca ocurra, por el bien de México; pues entonces, entre otros desastres, la economía azteca, ya depauperada, se colapsaría en unas cuantas semanas.Felipe Calderón debe viajar a Cuba quizás el año próximo. No se sorprendan, cubanos, si el mandatario azteca no se reúne con la disidencia de la Isla, si se inclina ante la oficialidad cubana y alaba sus logros en materia de la creación de lo abstracto, si ofende la memoria de José Martí depositando una corona a los pies de su estatua. Tampoco vayan a sorprenderse si, en la próxima reunión de la Asamblea General de la ONU para tratar el tema de los derechos humanos en Cuba, el Gobierno de México vota a favor de su homólogo cubano, o sea, en contra del pueblo de Cuba.No sé si Felipe Calderón está impuesto de ello, pero ahí la tiene: los que intentan salir vía Quintana Roo, Cancún, cruzando el Estrecho de Florida o tomando cualquier rumbo que la desesperación les indique, son sólo unos cuantos de los millones que quisieran hacerlo, sólo que no pueden realizar el intento por una u otra carencia, por uno u otro obstáculo.Por el momento, duele hasta las lágrimas ver partir de México, de vuelta a Cuba, a estos 41 cubanos, escoltados por las autoridades mexicanas. Duele. Y dolerá, tal vez aún mas, mirar el regreso de los 2,000 que aún se encuentran detenidos en las estaciones migratorias de México. Pero al menos Felipe Calderón, como ningún otro presidente mexicano, con esta acción ha entrado en la historia de Cuba; claro, por la puerta trasera.

Nota: Escrito originalmente para Cuba en el Mundo. y publicado en México, el 15 de diciembre del 2008.

Félix Luis Viera: Poeta, cuentista y novelista, nació en Santa Clara, Cuba, el 19 de agosto de 1945. Ha publicado los poemarios: Una melodía sin ton ni son bajo la lluvia (Premio David de Poesía de la UNEAC*, 1976, Ediciones Unión, Cuba), Prefiero los que cantan (1988, Ediciones Unión, Cuba), Cada día muero 24 horas (1990, Editorial Letras Cubanas), Y me han dolido los cuchillos (1991, Editorial Capiro, Cuba) y Poemas de amor y de olvido (1994, Editorial Capiro, Cuba); los libros de cuento: Las llamas en el cielo (1983, Ediciones Unión, Cuba), En el nombre del hijo (Premio de la Crítica 1983. Editorial Letras Cubanas. Reedición 1986.) y Precio del amor (1990, Editorial Letras Cubanas); las novelas Con tu vestido blanco (Premio Nacional de Novela de la UNEAC 1987 y Premio de la Crítica 1988. Ediciones Unión, Cuba), Serás comunista, pero te quiero (1995, Ediciones Unión, Cuba), Un ciervo herido (Editorial Plaza Mayor, Puerto Rico, 2003) y la noveleta Inglaterra Hernández (Ediciones Universidad Veracruzana, 1997. Reediciones 2003 y 2005).

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que este artículo de Félix Luis Viera debe alertarnos sobre lo que le viene encima a nuestra patria con ese presidente que hay ahora en México, del cual tengo o tenía poca información. Por lo que expresa el artículo, el tipo es un vendido, y a una dictadura, que es lo peor. Quizás, pienso yo, le teme a la izquierda mexcina castrista y quiere congraciarse., Si como se vaticina en el texto, va a Cuba pone una ofrenda en la estuatua del Apóstol, es como para cagarse en su madre.

Ada

Anónimo dijo...

Yo no creo que los cubanos que entran ilegales a México deban resibir asilo, pero me parece que es un show que ese Calderón firme un acuerdo de este tipo que oblique a los cubanos a regresar a Cuba, he tenido noticias de México de que el gobierno no quiere que les devuelvan a los mexicanos indocumentados que están aquí, ¿y entonces?

Olga, Tampa

Anónimo dijo...

Disculpas, escribí resibir en vez de "recibir". Olga

Anónimo dijo...

creo que Felix Luis no argumenta del todo como podria hacer el gobierno mexicano para frenar esa desgracia de los cubanos que llegan a Mexico ilegales por Quintana Roo tal vez seria difícil para el gobierno de Mexico lograrlo pero creo también que con las dictaduras no se firman acuerdos lo que hace pensar que el presidente de Mexico Felipe Calderon es un tremendo mierdero no lo olvidemos nunca.

Joseíto de la Pequeña Habana

Anónimo dijo...

El artículo de Viera nos advierte de algo muy importante: la actual presidencia de México -puesto que la emigración cubana hacia México no supone un problema para este país, y la mayoría de las veces se produce por accidente- está siendo desleal con los cubanos que huyen de la isla. Y deslealdades como esta (infamias como esta),son las que alimentan al régimen cubano.

Abel German

Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...
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Heriberto Hernández dijo...

Para decir que Viera justifica con sus actitudes los genitales que le dio la naturaleza no hay que ser tan descriptivos ni vulgares. Estamos de acuerdo, pero preferimos hacer un mejor uso de la riqueza que nos ofrece nuestra lengua.