jueves, 18 de diciembre de 2008

MANUEL SOSA y UNA DOCTRINA DE LA INVISIBILIDAD

Nota: Esta entrevista fue publicada originalmente en Efory Atocha el 17 de diciembre del 2008.

Por Ana Margarita Mireles.

Léase Una Doctrina de la Invisibilidad como un viaje que empezó en Alejandría. Monólogo reflexivo, de bardo filosófico, de punto en que lo narrativo se hace lírico. Habla el que le “duele olvidar las propias estaciones", consciente de una mirada que se pierde entre la gente común pero se encuentra cuando saca a relucir sus símbolos y gradaciones, cada poema un acto de expresión extracotidiana que acaba seduciendo, porque lo que nos dice es familiar aunque el cuadro reboce color insólito, y tenga una cadencia casi matemática, de escriba que reconoce que “Proporción Divina se equipara al misterio”.
Este invita a mirar un cuadro con reglas propias. Saluda para romper en la cabeza del lector el mismo discurso que produce una y otra vez la exacta realidad inquietante, idéntica pauta de conducta. Y mientras hace la pirueta extraña de lenguaje perfecto te clava una revelación, un darse cuenta.
Si, “nos forzamos a amar paradigmas". A Sosa, como a otros poetas cubanos nacidos en los 60, lo mordió el mismo logos que a Lezama y lo convirtió a la andadura metafórica de la alucinación y el encubrimiento sarcástico. Los de estas huestes son poetas que escriben con un gesto similar a guardar en una bella caja hermética, un truco de magia, un mensaje iluminado, un dardo, una figura deslumbrante, cualquier juego de palabras que te lleve de viaje al centro. Sosa paga feliz “el precio de las palabras", paga por “describir un quebranto” el precio de una marca que se fijó en Orígenes, y que él se esmera en cultivar vibrante en su propio vergel. Véase
La Finca de Sosa.
“Lo que se refiere al ser requiere un largo discurso y no fácilmente comprensible, particularmente lo que se refiere al Ser en su pleno sentido, que es inmóvil e incorpóreo". Esto que fue máxima de Orígenes, el de Alejandría, hizo eco en los de Orígenes, la revista cubana que recreó su nombre, todos se dieron a la poiesis como vía de expansión del conocimiento. Verdad, realidad, misterio, varias generaciones después son los mismos retos de Sosa, quizás menos evidentemente místico y utópico, pero igualmente dueño de la "raíz ética", percibir, fijar, trascender.
Léase Una Doctrina de la Invisibilidad como un viaje que empezó en Alejandría y no termina hasta que cae “la venda sobre nuestros ojos".


MANUEL SOSA: Cuba, 1967. Poeta y ensayista. Tiene publicados, "Utopías del Reino" (Premio David 1991, Premio de la Crítica 1993), "Saga del tiempo inasible" (Premio Pinos Nuevos 1995), "Canon" (2000) y "Todo eco fue voz" (antología, 2007). En la actualidad reside en Atlanta, Georgia, donde se desempeña como trabajador social. Coordina el blog, La Finca de Sosa.


ANA MARGARITA MIRELES: Guionista, Directora, Poeta y Promotora Cultural. Licenciada en Artes Escénicas, Dramaturgia (Instituto Superior de Arte –ISA-) Especialista en Contenidos Multimedia, con más de 20 años de experiencia en medios audiovisuales, tecnología de la información y formación profesional. Ha trabajado para clientes como Telecinco, Antena3, Microsoft, HP, Caja Madrid, Ibercaja, Pharmion, Solvay, Pfizer, Museo del Escorial, Bayer, entre otros. Autora de programas para Tv cubana como: El Comepiedras Verde (serie de humor), Lo Bello (formato de promoción cultural, actualmente Mirarte), 12 en Punta (revista cultural) Con sus propias manos (serie documental informativa), Vasos Comunicantes (corto de ficción, premio Caracol de guión 1991), SOS Rockers (telemovie), varios musicales, entre otros. Ha publicado poesía en el Caimán Barbudo, Letras Cubanas, Arte y Literatura, y en revistas virtuales como Cañasanta, EforyAtocha… Actualmente es directora creativa de diferentes proyectos artísticos, gestiona el blog de promoción cultural Dperlas y escribe contenidos para medios audiovisuales desde Madrid.