miércoles, 13 de enero de 2010

¡QUÉ DOLOR, QUÉ DOLOR, QUÉ PENA!

.No puedo dejar de tararear este verso de la conocida canción popular infantil, y nada me podrá alegrar la noche hoy. Acabo de leer en De Nueva York a Matanzas, blog de Mabel Cuesta, al que entro por primera vez a sugerencia de un amigo, un post en que hace acuse de recibo (y los descargos pertinentes) de una nota en que la poeta Teresa Melo (una de mis poetas, ¡ay!, más entrañables) le manifiesta “sus deseos de año nuevo"..

Cubana de Cuba:
.Dos o tres veces fuera de mis fronteras geográficas y espirituales he escuchado esa frase. La última: aeropuerto de Panamá, incómodos asientos de la línea Copa, huracán por medio arrancando el Malecón e inundando el teatro Carlos Marx, impidiendo además el regreso de los aviones destino Miami y destino Habana. A pesar de que expliqué allí que Cubanos de Cuba somos todos los que nacimos aquí, los "cubanos de Cuba" una vez más tuvimos que entregar el pasaporte y fuimos custodiados, como si todos los cubanos de Cuba quisiéramos vivir en cualquier sitio / tienda / parque / desastre. Entretanto, los "otros" cubanos de Cuba se preocupaban por sus pajaritos y duendes de jardín, máxima expresión de la pérdida para algunos.
Así que hoy, en este día en que creemos que todo es posible, porque quedan 365 días para cualquier sueño, esta Cubana de Cuba, desea de corazón, fuera del circo, la hipocresía, las blogueras/bloqueras, los
parques donde no se sienta nadie, las fincas improductivas y tanta carretera virtual desperdiciada, que te unas al sueño común que sí es posible, que no necesita pasaportes ni fronteras..Mucho de luz para la oscuridad. Mucho de sombra para la falsa luz.
Mañana será otro día, y quedan poco menos de 365.

8 comentarios:

Güicho dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Heriberto Hernández Medina: dijo...

Eso es lo que siempre me asombra, amigo Güicho. Usted siempre le encuentra una arista nueva, impensada, a cualquier asunto.

Félix Luis Viera dijo...

No obstante lo críptico del texto, he llegado a comprenderlo. Y amigos, esto es lamentable. Cuánto trabajo pasamos los "cubanos no de Cuba"; cuánto nos atacan o nos olvidan las instituciones y editoriales "progesistas". No tenemos lo que suelo llamar "Patria Editorial". Pero lo más importante es que no podemos, los intelectuales cubanos todos, de "adentro y de "afuera", seguir dividiéndonos. Aprendamos a perdonar, a ser tolerantes, a respetar la opinión y el quehacer del otro. Que la política, por ejemplo, no nos separe, salvo fuerza mayor.

Félix Luis Viera

Anónimo dijo...

lo siento tere, cualquier sueño común, debería plantearse que pasaportes y fronteras aparte, la luz, siempre es lo que sigue a la sombra y/o la oscuridad, pero después de todo, de qué le serviría a un ciego la luz, sino es para alegrarse de que los que pueden verla la disfruten y usen para el bien de todos?
de verdad les quiero y no entiendo ciertas peleas que convierten cualquier sueño pasado o futuro en pesadilla, pero qué les pasa a todos?, en la sombra y en la luz la poesía fue antes lo que sirvió para que sobreviviéramos a casi todo, sin conocernos mucho de nada más, y ahora...
un abrazo sonia diaz

Anónimo dijo...

amigo HeribertoCreo que nos alarmamos demasiado,no son nuevos estos capitulos en la historia del hombre <siempre hay quien desborda con sus contradicciones y aun asi debemos amarlos. No son esos comentarios navideños lo que harán que debuelva manotazos a ciegas,quiero entender,necesito entender para no agriar mas el puente ácido que en medio de estas tormentas cruzan los que no van a niguna parte.Estoy seguro que Mabel cuesta sabe de que habla,también sé que le duele arrojar sobre lo que ama piedras y palabras amargas,por eso prefiero dejar que la basurilla se asiente y en la transparencia de de lo que quede a flote tratar de entender que tiene que ver el miedo con envejecer,por lo pronto leo a teresa y al azar encuetro estos versos finales de un poema..."Dios será amor/pero yo/ave de cacería/sé salvarme" jcvalls

Anónimo dijo...

Se pueden decir muchas cosas Heriberto, pero lo que sí leo, una vez más, es que la poesía de los ochenta cubanos tuvo enromes momentos, yo también he querido mucho a esta mujer, con sus altas Horas y su Estefanía. Es un placer encontrarla aquí, pero sería mejor incluir algún poema suyo, o sea me gustaría también algún poema. Lo merecemos creo.

Heriberto Hernández Medina: dijo...

Anónimo 12:27, como puede usted apreciar, aunque se puede -desde luego en un país libre-, "decir muchas cosas", yo en este caso me he limitado a manifestar mi "dolor" y mi "pena" ante un hecho que parece lamentable.
Sobre sus otras afirmaciones y su reclamo final, le alerto que si pica sobre los enlaces del post podrá ver que en este sitio, no sólo he escrito in extenso sobre Teresa, sino que he publicado sus textos, con toda convicción de su valor.
No seré yo quien niegue, por asunto coyunturales o divergencias extra literarias el valor de la obra de alguien. Eso es algo que veo se hace en cuba a diario y aunque lo he visto acá también y no, pero no seré yo quien lo haga.
Seguiré poniendo en mi blog lo que estime valioso e importante, aunque viejos amigos de Cuba no me acepten como contacto en Facebook o no contesten mis correos por miedo a enojar a alguien. Son asuntos de ellos con sus almohadas que yo he aprendido a respetar.
En cuanto a su evidente gusto y respeto por “la poesía de los ochenta cubanos”, ante todo le agradezco, y le digo que no pierda el camino. Está usted en el sitio correcto, pues son esas razones la que animan este sitio.

Anónimo dijo...

que pena por Teresa, me ha dado mucha pena