martes, 6 de septiembre de 2011

LOS 99 ESTIGMAS DE LA LITERATURA CUBANA / Manuel Sosa

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99- La transcripción en octavas del Quijote, cometida en 1849 por el poeta habanero Eugenio Arraza.
98- Los lectores del capítulo 8 de Paradiso.
97- La contabilidad de la poesía en José Kozer: una acumulación de 8235 poemas hasta diciembre del 2010, “…sin ceder jamás un ápice a la facilidad…”
96- La consagración de Ángel Augier como ujier de Nicolás Guillén, al punto en que éste le consultaba datos sobre su propia vida. “Él conoce mi vida mejor que yo”.
95- La aparición del Informe contra mí mismo, de Eliseo Alberto: strip tease de una generación perdida.
94- La poesía del Padre Gaztelu, como plato acompañante en la mesa de Orígenes. “Palmera, vegetal arquitectura / florecida de triunfo y armonía…”
93- La aplicación guevarista de la crítica literaria: lanzamiento de libros contra las paredes.
92- La cólera lírica civil de Martínez Villena, poeta admonitorio: “Hace falta una carga para matar bribones, / para acabar la obra de las revoluciones; / para vengar los muertos, que padecen ultraje, / para limpiar la costra tenaz del coloniaje…”
91- El remozamiento de la tumba de Lezama Lima, en su centenario, con la añadidura de un epitafio más llevadero con la Batalla de Ideas: “No he oficiado nunca en los altares del odio, he creído siempre que Dios, lo bello y el amanecer pueden unir a los hombres. Por eso trabajé en mi patria, por eso hice poesía.”
90- La Canción a Stalin, de Guillén, ¿el poema más abyecto de la literatura cubana? “Stalin, Capitán, / a quien Changó proteja y a quien resguarde Ochún. / A tu lado, cantando, los hombres libres van...”
89- El reciclaje de títulos como gancho editorial, à la cubaine: Memorias del desarrollo vs. Memorias del subdesarrollo; El todo cotidiano vs. La nada cotidiana.
88- Los frustrados intentos de rescatar a José Ángel Buesa para la Ciudad Letrada. Posiblemente por causa de versos como este: “Y si un día una lágrima denuncia mi tormento…”
87- La acuñación de un doble eufemismo: Quinquenio Gris, por el crítico ágrafo Ambrosio Fornet.
86- El Premio Nobel que Cuba obtuvo por carambola: El viejo y el mar.
85- La incorporación de la isla a las antologías de Poesía Cósmica: “…un largo LAGARTO verde, / con OJOS DE PIEDRA Y AGUA”; “…un CABALLO DE FUEGO / sostiene tu escultura guerrillera…”
84- La enunciación de un canon cubensis por el profesor Roberto González Echeverría. “Éste es un proceso que es también de autoanálisis y hasta de desvergonzado exhibicionismo, porque rara vez nos proponemos hacer o hacernos semejantes confesiones de preferencias y gustos, a no ser que nos llamemos Aristóteles, Horacio o Longino”.
83- El prólogo de Jesús Díaz a la primera edición “oficial” de Lino Novás Calvo: “El que una revolución bloqueada publique a quien llegó a ser su enemigo es un acto de madurez y, para el destino literario de Novás, una paradoja.”
82- Las obsesiones anatómicas de Carilda Oliver Labra: “te rozo con la punta de mi seno”, “tu ingle de varón”.
81- La innecesaria obra póstuma de Cabrera Infante, sobre todo La ninfa inconstante.
80- La crítica literaria estalinista de Leopoldo Ávila (seudónimo del poeta-teniente Luis Pavón), desde las páginas de Verde Olivo: “Con estos señores, la Revolución ha sido paciente y tolerante, y, una vez más, se han equivocado con la Revolución. A la Revolución no le ha interesado ni le interesa limitar la imaginación ni la experi¬mentación artísticas, sino desarrollarlas; pero no va a dejar de combatir a los que pretenden utilizar esa libertad que, absolutamente solo, conquistó primero y defiende ahora el pueblo con su sangre, para clavarle a la Revolución un puñal por la espalda y que para colmo de desvergüenza se presentan, además, como defensores de nuestra cultura”.
79- La publicación del panfleto El derecho a la pereza, del santiaguero Pablo Lafargue, yerno de Marx y dependiente económico de Engels.
78- La prisión de Néstor Díaz de Villegas, por su Oda a Carlos III: “Y ahora, ¿podrías soportar / el espectáculo de la chusma / que se agita ante tus pies de piedra, / pretendiendo entender / de jerarquías?”
77- La proclamación profética revolucionaria de Lezama Lima por Cintio Vitier, al descubrir su poema La casa del alibi, escrito en 1953. “Si este poema se escribió antes del asalto al cuartel Moncada, resulta de una videncia casi increíble; si se escribió después, cuando el ímpetu revolucionario parecía haber fracasado una vez más, constituye igualmente, en la región de los símbolos, un testimonio profético.”
76- La crítica literaria cubana, siempre a disposición de la lírica de turno: “haz de poemas que desborda sensibilidad y valor”, “urgencia y desnudez de lenguaje”, “cálido fervor lírico”, “desgarrador testimonio escrito en versos”…
75- La incautación de manuscritos, como manera el alimentar el Index Librorum Prohibitorum de Villa Marista.
74- La entrevista performática de Fernández Retamar con Jorge Luis Borges, para que autorizase unas “Páginas escogidas” en Cuba. A falta de dólares, el pago sería en “cuadros”.
73- El prólogo de Martí a Los poetas de la guerra, glosado indistintamente cada vez que se quiso justificar alguna pluma heroica: “Rimaban mal a veces pero sólo pedantes y bribones se lo echarán en cara: porque morían bien.”
72- La sobredimensión del “miedo valiente” de Virgilio Piñera. “Como Carlos Rafael ha pedido que se diga todo, hay un miedo que podíamos calificar de virtual que corre en todos los círculos literarios de La Habana, y artísticos en general, sobre que el Gobierno va a dirigir la cultura. (...) ...como Carlos Rafael pidió una franca franqueza, perdonando la redundancia, yo por eso lo digo, sencillamente, y no creo que nadie me pueda acusar de contrarrevolucionario y de cosas por el estilo, porque estoy aquí, no estoy en Miami ni cosa por el estilo.”
71- La recopilación de Ciro Bianchi Ross, Imagen y posibilidad, textos varios de José Lezama Lima: una versión más “integrada” de su escritura.
70- La creación del Centro de Formación (sic) Literaria “Onelio Jorge Cardoso”, desde donde se ha afirmado: “…si entonces hubieran existido los talleres literarios, hoy tuviéramos más Cervantes y más Shakespeares.”
69- El socorrido poema Mi bandera de Bonifacio Byrne, y aquel verso: “¡al cubano que en ella no crea / se le debe azotar por cobarde!”
68- El lavado de imagen en Emilio Ballagas, intentado por Cintio Vitier en el prólogo a su Obra poética, y rebatido por Virgilio Piñera desde Ciclón. Vitier: “Del anhelo de una inocencia arcádica a la caída en el tiempo taciturno del deseo y de la muerte. De la paganía fabulosa de los sentidos al romanticismo elegíaco del alma. Y después, la ascensión a los misterios de la fe, al tiempo trascendente de la Pasión del Espíritu.” Piñera: “Rechazo esa pureza que mancha de blanco hasta dejar sin rostro alguno al poeta, al soldado o al héroe indefensos. Sus amigos olvidan que la mitad de toda pureza es impureza, lucha, espanto, tinieblas y horror. No veo en razón de qué sacrosantas leyes tengo yo que hablar páginas y páginas de un Ballagas que ya no sería Ballagas sino su envilecida mistificación.”
67- La condena a ocho años de prisión al escritor René Ariza, por intentar sacar manuscritos del país: “desde hace algún tiempo viene dedicándose a escribir cuentos, ensayos y relatos cuyo contenido y enfoque se basan en el más amplio diversionismo ideológico y propaganda contrarrevolucionaria escrita. Que todo este material literario carente de valor artístico, escrito en contra de los intereses de nuestro pueblo, de nuestro Primer Ministro...”
66- El Coloquialismo, el Conversacionalismo, o lo que fuera: “Entonces, / me veo allí, / sentado sobre la hierba, / con los pies desnudos y sucios / rascándome una nigua.” (Luis Pavón Tamayo)
65- La confesión pública de Jorge Mañach sobre la poesía de Lezama Lima y los de Orígenes: “La admiro a trechos; pero no la entiendo.”
64- La publicación de la Antología de la novela cubana, encargada a Lorenzo García Vega.
63- La “rehabilitación por muerte” de escritores exiliados: Severo Sarduy, Reinaldo Arenas…
62- Las “glorietas de amistad” y “décimas de querencia”, prendidas al cuerpo poético de Lezama Lima. “La lengüilla del lagarto / en los domingos de parto, / meriendas de Pablo Armando.”
61- La publicación de Cantos del Siboney, de José Fornaris: décimas a borbotones “sobre todo si tienen consonante en ey, como mamey, Hatuey, batey, buey, etc...” (F. Moreno dixit)
60- La carta lacrimosa de Heredia a Tacón, pidiendo salvoconducto de regreso: “Es verdad que ha doce años, la independencia de Cuba era el más ferviente de mis votos (…) pero las calamidades y miserias que estoy presenciando hace ocho años han modificado mucho mis opiniones, y vería como un crimen cualquier tentativa para trasplantar a la feliz y opulenta Cuba los males que afligen al continente americano.”
59- El Monte, de Lydia Cabrera, como negocio del Ministerio de Cultura.
58- La publicación del Diccionario de la literatura cubana en 1980 y 1984, con todas sus omisiones correspondientes: Gastón Baquero, Guillermo Cabrera Infante, Calvert Casey, Carlos Montenegro, Lino Novás Calvo, Severo Sarduy, Justo Rodríguez Santos...
57- La “Nota Aclaratoria de la UNEAC” a la publicación de los libros Fuera del juego y Los siete contra Tebas: “Era evidente que la decisión de respetar la libertad de expresión hasta el mismo límite en que ésta comienza a ser libertad para la expresión contrarrevolucionaria, estaba siendo considerada como el surgimiento de un clima de liberalismo sin orillas, producto siempre del abandono de los principios. Y esta interpretación es inadmisible…”
56- La inclusiva antología poética La generación de los años 50, que incorporaba mártires aficionados al verso y represores culturales.
55- Los libros reducidos a pulpa por la censura castrista; entre otros: Lenguaje de mudos, Premio David 1968, del poeta Delfín Pratts, por versos como estos: “…ha sentido mi aliento abominable y en mis masturbaciones / se ha estremecido un tanto también poseso del deseo / él está hecho para andar por mí aun donde / yo mismo me ignoro”
54- La alharaca armada en torno al soneto La más fermosa, de Enrique Hernández Miyares, acusado (falsamente) de plagio por El Diario de la Marina.
53- La conversión miliciana de los surrealistas José A. Baragaño y Fayad Jamís: Himno a las milicias, Por esta libertad.
52- La carta de los intelectuales cubanos contra Pablo Neruda por su “complacencia con el enemigo”, instigada por Guillén, y redactada por Retamar, Otero y Desnoes.
51- La insistencia en citar mal el famoso verso de Lezama Lima: “Nacer es aquí una fiesta innombrable”, por el más conveniente “Nacer aquí es una fiesta innombrable”.
50- El título de Poeta Nacional, ostentado por Agustín Acosta y Nicolás Guillén.
49- La carta de Virgilio Piñera al Primer Ministro: “Sabemos que el Gobierno Revolucionario tiene fundados motivos para tenernos entre ojos; sabemos que nos cruzamos de brazos en el momento de la lucha, y sabemos que hemos cometido una falta.”
48- Los diversos nombres de una misma incapacidad: realismo socialista, realismo sucio, Manuel Cofiño, Pedro Juan Gutiérrez.
47- Los guiones cinematográficos como redención de la prosa pobre: Edmundo Desnoes y Senel Paz.
46- La impotencia de José A. Baragaño contra los origenistas, desde el diario Revolución: “Ataquemos de frente esa vacilación sensitiva, hablamos del grupo de la revista Orígenes, bajo el imperio de José Lezama Lima”.
45- El colofón editorial a una larga vida de voyeurismo castrense: Dulces guerreros cubanos, del cronista Norberto Fuentes.
44- La propuesta de Cintio Vitier a la “crisis de los balseros”: la edición de los Cuadernos Martianos. “¿No es Martí capaz de hacer de cada cubano, por humilde e iletrado que sea, un patriota? ¿No es capaz de inspirarle resguardo ético, amor profundo a su país, resistencia frente a la adversidad, limpieza de vida?”
43- Las bibliotecas incautadas o destruidas por el Estado y sus turbas: Gastón Baquero, Enrique Labrador Ruiz, Orestes Ferrara, Jorge Mañach…
42- La guerra de los comisarios culturales contra Emir Rodríguez Monegal y Mundo Nuevo. Entre otros, el episodio de Reinaldo Arenas, conminado a abjurar oficialmente de una publicación en la revista, y su disculpa privada: “Primero me negué a escribir la carta, y entonces ellos, encabezados por Nicolás Guillén en persona, me presentaron la expulsión de la UNEAC donde además trabajo, expulsión que significa ir a parar a un campo de trabajo forzado y desde luego la cárcel. Hice entonces una carta benigna. Pero el mismo Guillén la rechazó: quería algo agresivo y denunciante. Así pues tuve que elegir entre la redacción de la infame carta o la prisión.”
41- El artículo Somos los actores de una historia increíble, firmado por Cabrera Infante el 16 de enero de 1959: “Hasta los familiares de los fusilados saben que se obra con espíritu de honradez”.
40- El episodio de los golpes cruzados entre Lezama Lima y Piñera, por causa de una crítica mal asimilada por el primero: “Después de Enemigo rumor, era ineludible haber dejado atrás ciertas cosas que él no ha dejado; hacer un verso más con lo ya sabido y descubierto por él mismo, significaba repetirse genialmente pero repetirse al fin y al cabo”.
39- La implosión del proyecto Encuentro de la cultura cubana, víctima de sus muchos desencuentros.
38- El artículo La poesía en su lugar, firmado por Heberto Padilla, contra los origenistas: “Orígenes es un ejemplo de nuestro más pronunciado mal gusto. Es prueba de nuestra ignorancia, evidencia de nuestro colonialismo literario, y de nuestra esclavitud a las antiguas formas literarias.”
37- La sombra de la pedofilia sobre Tristán de Jesús Medina.
36- La empecinada confusión entre “trova” y “poesía”, y sus consecuencias: “...me quito el rostro y lo doblo / encima del pantalón…”; “En mi sábana blanca vertieron hollín, / han echado basura en mi verde jardín…”
35- El cierre del suplemento Lunes de Revolución, a raíz de la censura al documental PM. El cierre de Ediciones El Puente. El cierre de la revista Pensamiento Crítico. El cierre de la revista católica Vitral, por presiones del Cardenal Jaime Ortega. El cierre…
34- El descubrimiento del fósil Espejo de paciencia.
33- El entretenido catálogo literario de Ediciones Universal, en Miami: La sacudida violenta, Entresemáforos, El espesor del pellejo de un gato ya cadáver, Frutos de mi trasplante, Para mi gaveta, El sol tiene manchas, La decisión fatal, Ni tiempo para pedir auxilio, No puedo más, Pero el diablo metió el rabo…
32- El ensañamiento crítico de Ciriaco Sos (César de Guanabacoa) contra Julián del Casal.
31- El dogma de Martí como obstáculo para la lectura de Martí.
30- La publicación, en el suplemento literario del Diario de la Marina, de Salutación fraterna al taller mecánico del militante Regino Pedroso: “…ultraístas imágenes de transmisiones y poleas, / exaltación soviética de fraguas.”

29- Las consecuencias del género equivocado: Martí dramaturgo y novelista, Lezama Lima cuentista y traductor, Guillén ensayista, Loynaz novelista, Vitier poeta, Padilla narrador, Arenas poeta, Nogueras novelista…
28- La publicación de Nos pronunciamos, manifiesto de “compromiso” de la revista El caimán barbudo, en 1966: "Nos pronunciamos por la integración del habla cubana a la poesía. Consideramos que en los textos de nuestra música popular y folklórica hay posibilidades poéticas. Consideramos que toda palabra cabe en la poesía, sea carajo o corazón."
27- La instauración del Premio Nacional (político y geográfico) de Literatura.
26- El ataque (“acto de delación intelectual”, según Ana María Simó) de Jesús Díaz, director de El caimán barbudo a Ediciones El Puente: “...empollada por la fracción más disoluta y negativa de la generación actuante. Fue un fenómeno erróneo política y estéticamente. Hay que recalcar esto último, en general eran malos como artistas.”
25- La estrella de Cuba, primer poema revolucionario, escrito por Heredia en 1823: “Si el cadalso me aguarda, en su altura / mostrará mi sangrienta cabeza / monumento de hispana fiereza, / al secarse a los rayos del sol.”
24- El mito seductor de los libros de Guillermo Cabrera Infante canjeados por latas de leche condensada: “Las noticias que tenía eran de gente que compraba mis libros, por ejemplo La Habana para un infante difunto, a cambio de diez latas de leche condensada.” “[Tres tristes tigres] Llegó a cambiarse por diez latas a fines de los noventa.” “Por otra parte he contribuido no poco a la bolsa negra cubana. Según un escritor inglés que visitó La Habana el año pasado mis libros eran objeto de un culto extraño entre las ruinas. Pasados de contrabando se vendían a estraperlo por el precio de ¡diez latas de leche condensada!”
23- Las páginas arrancadas al diario de campaña de Martí.
22- La reputación de poeta servil que persiguió a Plácido: “¿Y qué es mirar á este vate / ser escabel del magnate / en el festin, / cantar sin rubor ni seso / y desputar algún hueso / con el mastin…” (J. J. Milanés)
21- Las nuevas bases para concursos literarios en Cuba, a partir de 1971, declaradas por el Primer Ministro: “Y para volver a recibir un premio, en concurso nacional o internacional, tiene que ser revolucionario de verdad, escritor de verdad, poeta de verdad…”
20- Las diversas reescrituras de Calibán, ensayo plataforma de Fernández Retamar, donde Borges es calificado como “colonial” y su literatura “un peculiar proceso de fagocitosis”; Carlos Fuentes es “conspicua figura” de la mafia mexicana; y además se alude a “la pesantez profesoral de Emir Rodríguez Monegal y el mariposeo neobarthesiano de Severo Sarduy”.
19- La perturbadora españolidad de Gertudis Gómez de Avellaneda.
18- Las noticias oficiales cubanas sobre Guillermo Cabrera Infante, tras su Premio Cervantes, y luego su muerte: “También querríamos que un premio de esta naturaleza sea celebrado como lo que es: un reconocimiento literario, y que no sirva como pedestal desde donde atacar a la Revolución, y a una cultura que, a pesar de él mismo, lo cuenta entre los suyos”. “…y por encima de sus propias diatribas contra su país de origen, sus escritores y sus instituciones, lo mejor de su obra pertenece al patrimonio literario de la nación cubana, a su cultura y a quienes la defienden frente al acoso y la mentira.”
17- La agenda hereditaria lezamiana de Severo Sarduy: “Barroco que en su acción de bascular, en su caída, en su lenguaje pinturero, a veces estridente, abigarrado y caótico, metaforiza la impugnación de la entidad logocéntrica…” Resultado: ¡el neobarroco!
16- El caso insólito de un recital de poesía asaltado por paramilitares: Librería El Pensamiento, Matanzas, diciembre de 1988.
15- La degeneración de la décima como género independiente, y su subproducto: los decimistas.
14- La guerra epistolar desatada en torno al libro A pie y descalzo, de Ramón Roa, entre Enrique Collazo y Martí: “Pero si usted quiere ser cubano póstumo, o guapo, después que ha pasado el peligro, séalo en buena hora, pero déjenos en paz.”
13- Nuestra poesía canónica e intraducible: Motivos de son. “…búcate plata, / poqque no doy un paso má: / etoy a arró con galleta, / na má.”
12- Los Versos sencillos, como punto de ebullición entre Martí y su esposa, Carmen Zayas Bazán: “He visto vivir a un hombre / Con el puñal al costado, / Sin decir jamás el nombre / De aquélla que lo ha matado.”
11- El Mensaje desde La Habana para amigos que están lejos, firmado por escritores e intelectuales cubanos para justificar los fusilamientos y arrestos de la Primavera Negra del 2003: “Para defenderse, Cuba se ha visto obligada a tomar medidas enérgicas que naturalmente no deseaba”.
10- El berrinche de José Rodríguez Feo con Lezama Lima y el fin de su financiamiento de Orígenes.
9- La agenda teleológica insular de Cintio Citier a partir de Lo cubano en la poesía, desterrando a la Avellaneda por su peninsularidad, y a Virgilio Piñera por exceso de antillanismo: “Trópico de inocencia pervertida, huit clos insular radicalmente agnóstico, tierra sin infierno ni paraíso, en el sitio de la cultura se entronizan los rituales mágicos, y en lugar del conocimiento, el acto sexual. Pero ni siquiera los valores de la carnalidad sobreviven, porque los copuladores son imágenes vacías, contornos de sombras. Retórica, pulpa, abundancia podrida, lepra del ser, caos sin virginidad, espantosa existencia sin esencia.”
8- La revista, la institución, el Premio Casa de las Américas como frente cultural de agitación y propaganda.
7- El Caso Padilla, y la retractación pública del poeta: “Y yo inauguré –y esto es una triste prioridad–, yo inauguré el resentimiento, la amargura, el pesimismo, elementos todos que no son más que sinónimos de contrarrevolución en literatura…”
6- La publicación del panfleto Nuestra América, por José Martí, cúmulo de histeria verbal: “trincheras de ideas”, “los árboles se han de poner en fila”, “el gigante de las siete leguas”, “la hora del recuento, y de la marcha unida”, “sietemesinos”, “el brazo canijo, el brazo de uñas pintadas y pulsera”, “esos insectos dañinos”, “danzando y relamiéndose”, “vino de plátano”; y que remata con la imagen del Gran Semí, sentado en el lomo del cóndor regando la semilla de la América nueva.
5- Los dos siglos sin literatura (XVII, XVIII) antes de que alguien escribiese una oda a la piña.
4- La Preceptiva ideológica, dictada por el Primer Ministro, en 1961: “Creo que esto es bien claro. ¿Cuáles son los derechos de los escritores y de los artistas revolucionarios o no revolucionarios? Dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución ningún derecho. (APLAUSOS)”
3- La prisión, la locura, el suicidio: Zequeira, Plácido, Zenea, Milanés, Calvert Casey, Reinaldo Arenas, Guillermo Rosales, Raúl Hernández Novás, Ángel Escobar…
2- El ostracismo y la muerte oficial (“cerco de silencio”) de José Lezama Lima y Virgilio Piñera.
1- La ausencia de personajes atractivos y/o creíbles en la ficción (en la literatura) cubana.

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domingo, 4 de septiembre de 2011

LA PATRIA È UN'ARANCIA / Félix Luis Viera

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Ya está a la venta la edición en italiano del libro La patria es una naranja del poeta y novelista cubano Félix Luis Viera, en la colección de Literatura Cubana que dirigen el poeta cubano William Navarrete y el traductor y editor italiano Gordiano Lupi, para Edizioni Il Foglio (Toscana).
Los editores han decidido conservar en la cubierta la imagen de una pintura de Erick A. Hernández que usáramos para el diseño de la edición original en español para Iduna Ediciones (Miami) / Absalón Editores (España), en el 2010.
La traducción debemos agradecerla al propio Lupi, que ha traducido numerosos libros de autores cubanos, e incluye un posfacio de la poeta de Ferrara Patrizia Garofalo.
. . UN POETA LONTANO DALLA PATRIA
. Félix Luis Viera e la nostalgia di un esiliato Félix Luis Viera è noto in Italia per aver pubblicato Il lavoro vi farà uomini (L’ancora del mediterraneo, Napoli - titolo originale Un ciervo herido), un romanzo verità che racconta la terribile esperienza delle UMAP, centri di rieducazione e lavoro per antisociali (dissiddenti, omosessuali, religiosi, rockettari...) creati dalla fantasia malata del comunismo cubano nei primi anni Sessanta. Molte opere di Viera sono inedite nel nostro paese, ma meriterebbero di essere tradotte, perchè è uno scrittore dallo stile colto e rafinato che ha il coraggio di raccontare il vero volto dell’isola caraibica. La patria è un'arancia è una raccolta basata sulla nostalgia per una terra lontana, la stessa nostalgia che provava Cabrera Infante da Londra immaginando L’Avana senza poter sentire il profumo del suo mare. Félix Luis Viera costruisce poesia d’amore e nostalgia. paragona la patria al corpo di una donna che gli ha permesso di avere meno nostalgia, tra freddo e solitudine. Descrive un rapporto d’amore intenso alternando similitudini delicate e immagini lascive, fino a immaginare che un giorno la patria comincerà in un prato e terminerà tra le gambe di una donna. L’amore è l’unica salvezza, secondo il poeta in esilio, la sola cosa che toglie dalla disperazione, dal rimpianto e che fa nutrire la speranza che un domani qualcosa possa cambiare. Félix Luis Viera ci regala una stupenda poesia d’amore che si trasforma in accorato canto politico per il futuro della sua terra.
………………………………………………….Gordiano Lupi
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sábado, 3 de septiembre de 2011

DULCE MARÍA LOYNAZ

(se queja de la edición de sus libros)

Publicamos esta breve carta de la poeta Dulce María Loynaz (1902-1997) a su amiga, la poeta matancera Digdora Alonso (1921-2008), gracias a la cortesía de su nieta Vanessa Ruíz, quien conserva una valiosísima colección de las cartas escritas a su abuela por la poeta habanera, entre los años 1985 y 1991.


..................................................La Habana 9-12-85
A Digdora Alonso: Estimada poetisa: recibí su gracioso ramillete de versos y vea que le doy un título que no suelo malgastar.
.........A mi juicio está más en su marco lo que me envía, que editado por la impresoras de por aquí, tan malas todas, que apenas dejan (libro -tachada en el manuscrito-) sin mutilar libro que salga de sus manos. Así ha sucedido con la selección que hicieron de mi obra sin que yo se lo pidiera y que no es selección ni es nada. Y menos mal que me dejaron intervenir a última hora.
.........Y en cuanto a circulación, no creo que circule mucho; hacen muy pocos ejemplares y para colmo los retienen hasta que el público se canse de pedirlos.
.........Valga lo que le digo si es que puede consolarla en algo y reciba con estas líneas el testimonio de los buenos deseos que para el a(ño -falta en el manuscrito) entrante le expresa

.............................................Dulce María Loynaz

miércoles, 31 de agosto de 2011

DE “MALOS PASOS” Y RAZONES

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“Te contradices Heriberto o sólo quieres mirar hacia un lado”, comenta un lector en el post anterior, y le doy la razón en lo primero. Casi siempre acabo contradiciéndome y entre decir y contradecirme, voy ganando claridad a veces. Otras, termino como mi lector no entendiéndome. Pero en lo segundo no tanto, que por andar mirando a todos lados casi siempre termino haciendo lo que menos me conviene. El caso es que mi preocupado lector no puede conciliar el sueño ante lo que considera una no equilibrada actitud mía al presentar y promover una lectura de Reina María Rodríguez (RMR) y posteriormente cuestionarme las inconsistencias de Pablo Milanés (PM), ambos de visita en Miami.
Vayamos por partes. No es la primera vez que me he referido a RMR en este blog. En septiembre de 2009 escribí que «Usted es la culpable (...) rompió con la hegemonía de la norma conversacional y puso coto a los desvaríos de la antipoesía, regresando nuestra literatura a sus cauces líricos tradicionales.» Sigo pensando lo mismo, pero como los comentarios del nuestro lector eluden los méritos literarios e intelectuales de la poeta (así como los méritos artísticos del músico) me limitaré específicamente a los aspectos por él mencionados.
Me enrostra mi “respaldo a una funcionaria, poeta oficial y aduladora del castrismo y su líder”. ¿Qué decir? No estoy al tanto, en detalle, de la trayectoria laboral de RMR, pero -hasta donde sé- no ha sido nunca “funcionaria” del gobierno cubano. Lo de “poeta oficial” no sé qué significa, pues salvo el título nobiliario vitalicio de «poeta nacional» que le arrebataran en vida a Agustín Acosta para encasquetárselo a Guillén, y que muerto este no ha sido reasignado, no sabía que existiera algo así.
Tal vez se refiera a esos “poetas” y escritores de fidelidad probada, que sí fueron funcionarios y embajadores de la dictadura y a cambio de ejercer de represores gozaban del respaldo oficial para hacer y deshacer en la isla. Es un hecho qe luego de irse de Cuba son recibidos por el “exilio intransigente” que les rinde honores, les otorga membresías honorarias en el Pen Club de escritores cubanos en el exilio y les cabildea doctorados honoris causa, premios y dineros.
No soy su biógrafo y ni siquiera he sido una persona cercana a RMR, pero no recuerdo que sea conocida por reprimir a nadie o por escribir panfletos apoyando fusilamientos. Se le recrimina un poema de dudoso valor estético escrito a los 18 años, en 1970, incluido en una antología -no sin cierta “mala leche"- por alguien que conoce su obra tal vez mejor que yo, titulado "Hoy habla Fidel". Lo he leído y no pasa de ser eso, un mal poema que no creo que vuelva a recordar cuando leo el resto de su extensa y valiosa obra.
Pero sería oportuno mencionar que desde muy temprano, en la década de los ochenta, RMR ha sido parte activa o ha estado vinculada a los más importantes grupos y eventos de nuestra cultura y que en su entorno se han producido algunos de los documentos y sucesos más radicalmente renovadores y discrepantes de la cultura oficial cubana de las pasadas tres décadas: Paideia, Tercera Opción, Diáspora(s) y Omni Zona Franca, entre otros.
Pretende mi lector hacer un paralelo entre RMR y PM que es a ojos vista insostenible. La connotación de un músico como PM a nivel continental rebaza la influencia de cualquiera de nuestros escritores contemporáneos en cualquier orden, pero en el político se torna caricaturesca la comparación. PM ha sido junto a Silvio Rodríguez el rostro de la Revolución Cubana desde sus inicios. Que comparado con este último, antipático en grado sumo, o con otros engendros como Sara González o Vicente Feliú, PM tienda a lucir más potable, no le resta responsabilidad en todo el proyecto geopolítico de "exportar la revolución" al cual su música sirvió de banda sonora y que contabiliza miles de sucesos lamentables en todo el continente.
En cuanto a la supuesta “situación difícil” en que me encuentro, no ha de preocuparse. La tenía en Cuba donde opinar podía tener consecuencias y lo hacía. Acá no, aquí puedo escribir y decir lo que quiera y lo único que puede pasar es que usted no esté de acuerdo y lo diga, aunque le cueste poner su nombre por sabe dios qué razones. Tal vez ahora mismo esté preparando maletas para ir a la isla, o no ha logrado aún sacudirse el miedo que le penetró hasta los huesos durante su vida en ella.
En fin, que le creo a Reina sus treinta años de fidelidad a la cultura cubana y a la poesía, aunque escribió un poemita a Fidel a los 18 años.
Que no me creo los cambios de actitud de los oportunistas, represores y aplaudidores de fusilamientos porque un día hayan decidido pasarse al otro bando.
Que hacer declaraciones tibias antes de un concierto, cuestionándose al gobierno cubano o patear al perro de Edmundo en Miami es fácil.
Que Pablo Milanés me va a tener que hacer tragar estas palabras, haciendo esas mismas declaraciones en Buenos Aires o en Madrid, para hacerme reconocer que en su caso erraba en mis “razones” y daba otro “mal paso”.
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viernes, 26 de agosto de 2011

¿ICÓNICO?



Pablo Milanés la sigue prefiriendo (a Cuba) "compartida, antes que verla perdida". Esa especie de vocación de “cornudo patriótico” es tan conveniente y calculada en términos de marketing como las “intervenciones urbanas” de Saavedra en la calle ocho.
Me siento muy satisfecho ejerciendo mi derecho de no contribuir a llenar su cornucopia pagando unas entradas sobreevaluadas. Me enerva el mal gusto de la campaña publicitaria del concierto y el oportunismo simplón de sus declaraciones en los medios de Miami. En unos meses hará declaraciones complacientes para los izquierdistas argentinos en Buenos Aires o para los socialistas de peluche españoles en Madrid, y venderá discos y llenará teatros. No me gusta que irrespeten las neuronas que me quedan. Que cante donde quiera. Que vaya quien quiera.
Salir de Cuba me puso delante de los ojos tantas cosas que ver y escuchar, que no me alcanzarían tres vidas. Nunca escuché a Pablo Milanés de motu propio, pero la dosis de su música que escuché en Cuba incidentalmente (banda sonora de las cosas que más detestaba), sobrepasó el espacio que me permito concederle en mi universo auditivo y emocional a cualquier cosa.
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miércoles, 24 de agosto de 2011

ACEITE / Carmen Karin Aldrey

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Project Zu, Alliance Francaise y Linden Lane Press tienen el gusto de invitarlos a la presentación del libro
ACEITE
de
Carmen Karin Aldrey
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Jueves, 25 de agosto, 7pm a 9pm
Alliance Francaise
618 SW 8 St
Miami, Fl 33135
Presentación a cargo de María Eugenia Caseiro
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No es el peso del agua
Es la huella en el agua
su espesor
Los peces no respiran
se asfixia el hombre
Con el tiempo perdemos
la voz de las olas
Mueren todos
los que van y llegan
¿cómo describir la brecha
por donde escapa mi alma
si el mar, cada vez más ausente,
a veces viene marcado por la muerte?
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CARMEN KARIN ALDREY: (Holguín, Cuba, 1950). Artista, escritora, poeta, promotora cultural y aficionada a la Fotografía. Estudió Pintura en los talleres de Maja Design con el maestro ecuatoriano Antonio Jurado, en la Ciudad de Los Ángeles. Ha publicado poesía, narrativa y trabajos periodísticos en diferentes espacios impresos y electrónicos. Su obra plástica ha sido expuesta en galerías de Estados Unidos y España. Es fundadora y directora de La Peregrina Magazine.
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martes, 23 de agosto de 2011

EL POETA SUICIDA

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Tinta, vida podría decirse, calamar
con una humedad, más profunda que el mar
o la noche.
. Bestia de las profundidades, derroche
de voluptuosidades sin otras razones
fuera de transgredir, fuera de sórdidas emociones
que serán versos, trenos,
o argumentos para evocar una cuerda, o venenos.
. Encerrado, recluido, condenado,
poseído por ese cuerpo, tendido ahora en el asfalto helado,
aún palpitante,
agoniza, ahogado en su tinta, un calamar gigante.
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Nota: Este curioso texto, de un entonces “joven poeta” (lo primero ya no, y lo segundo no sé si llegó a serlo), es un muestrario de todas las cosas que no deben hacerse, si de escribir poesía se trata; pero, ¿Alguien puede sostener que no es un buen poema?


miércoles, 10 de agosto de 2011

DE PUENTES DEMOLIDOS Y PUENTES NUEVOS



¿Estarías dispuesto a compartir tu obra más reciente con nosotros, a través de una editorial cubana?, me preguntaron una vez en una entrevista, a lo que contesté: “No tendría ningún inconveniente en conversar con cualquiera que se interese en mi obra, con dos condiciones básicas: la primera es que no se condicione en ningún modo mi opinión, mi derecho a cuestionarme a la dictadura que oprime a mi país y lo segundo es que se me paguen mis derechos de autor. Esta segunda condición, como la primera, es un asunto de principios y no tiene nada que ver con la cantidad de la remuneración.” Recurro a esta respuesta, inocente por elemental, estimulado por la reciente publicación de un artículo en Granma en que se reseña la edición de Cuerpos del delirio de Jesús Barquet, “acuñado por Letras Cubanas”. Resulta que ante el supuesto de que eso me sucediera realmente, tendría que reconsiderar mis condiciones y preguntarme si serían suficiente garantía para que quede clara mi posición frente a la realidad política de mi país.
Este evento reciente me asegura que no seria así.
Diestras y obedientes “Madeleines”, aunque tuviese el tino de no aceptar una entrevista para Granma u otros medio, se apresurarían a dar fe de mi “alegría por presentar (…) mi obra” en la isla, “pues el público cubano es el público natural de mi poesía”, aunque no sea el único, a diferencia de Barquet, “para quien escribo”. No escatimarían espacio para citar títulos de libros y poemas anegados de “las remembranzas de un pasado pertrechado de vivencias irreemplazables” y nada me podría asegurar que no encuentren entre mis más amargos versos alguno que pueda encarnar “la voz dolorida de la diáspora (que mal gusto, por dios) que no consigue la plenitud del espíritu FUERA (las capitulares son mías) de amigos, amores, ángeles, sorpresas y la familia, la verdadera patria". No me extrañaría que hicieran un “search” de todas la veces que he usado en mis versos la palabra “regresar” o cualquiera de sus conjugaciones para dar solución a “una buena parte del dilema”.
"La verdad” es que a veces también “me siento como un árbol que anda buscando su terruño” (aunque no se me ocurriría escribirlo de esa manera por una simple cuestión de estilo) y que “no todas son tierras de vivir”, pero aún la propia, sometida por una dictadura, es la peor de las opciones. “La mentira es”, desmiéntame Barquet o cualquier otro, que alguien quiera, metáforas aparte, cambiar su casa en cualquier lugar del mundo, con “ese dormir siempre tan despierto", por la precaria casa natal en que tantas veces quisimos dormir -como Rip Van Winkle, veinte años- y despertar sólo después que la pesadilla castrista haya terminado.
Conocedor de puentes y una autoridad en el estudio de las técnicas usadas para su demolición, así como un informado académico en temas relativos a la lírica cubana en su totalidad y su relación con el poder, Barquet ha considerado, imagino, los riesgos de paliar “la crisis de identidad” que le diagnostica la Dra. Sautié. En cuanto a esos puentes de “esperanzadora salvación” que está tendiendo el gobierno cubano al exilio, siguen siendo “levadizos”, el control lo siguen teniendo los demoledores de siempre y se niegan a compartirlo o cederlo.
Felicito al autor por este nuevo libro suyo, pero no puedo como colega dejar de condolerme ante esta previsible puñalada de “Granma” y las que ya le andan dando en los salones reales y virtuales del exilio y en las muy de moda “cadenas de correos electrónicos”. Yo, como Barquet, “no sé ahora (sin exagerar, “a veces”) ni quién soy”, pero por suerte siempre sé quien no quiero ser y como han de suponer, no tengo intención alguna de decir “adiós a las playas de infinitas holguras", aunque no sean en realidad ni infinitas ni holgadas y la guerra de vivir cada día en ellas no se parezca en nada a “la paz” que nos traerían supuestamente esos puentes.

martes, 9 de agosto de 2011

FANTASIA Y PLACER (apuntes para una respuesta de Ariosto)

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.........¿De dónde ha sacado tantas historias, Maestro Ludovico?
..........................Cardenal Ippolito d'Este

En su texto El poeta y los sueños diurnos, originalmente expuesto en forma de conferencia el 6 de diciembre de 1907, en los salones del editor y librero vienés Hugo Heller, y publicado en su versión completa a comienzos de 1908, en una revista literaria de Berlín, Sigmund Freud intenta adentrarse en la investigación de los procesos de la creación literaria, para lo cual examina los orígenes del sueño diurno (la ensoñación) y su relación con los juegos infantiles.

Los profanos sentimos desde siempre vivísima curiosidad por saber de dónde el poeta, personalidad singularísima, extrae sus temas -en el sentido de la pregunta que aquel cardenal dirigió a Ariosto- y cómo logra conmovernos con ellos tan intensamente y despertar en nosotros emociones de las que ni siquiera nos juzgábamos acaso capaces. Tal curiosidad se exacerba aún ante el hecho de que el poeta mismo, cuando le interrogamos, no sepa respondernos, o sólo muy insatisfactoriamente, sin que tampoco le preocupe nuestra convicción de que el máximo conocimiento de las condiciones de la elección del tema poético y de la esencia del arte poético no habría de contribuir en lo más mínimo a hacernos poetas.

Pareciera claro que Freud admite la existencia de una capacidad especial, un don innato que seria útil desentrañar.

¡Si por lo menos pudiéramos descubrir en nosotros o en nuestros semejantes una actividad afín en algún modo a la composición poética! La investigación de dicha actividad nos permitiría esperar una primera explicación de la actividad creadora del poeta.

Ya poco tiempo atrás, en el estudio sobre Gradiva de Jensen (1907), Freud se había ocupado de los problemas de la creación literaria, pero en el presente trabajo el centro del interés recae en el examen de las fantasías. A través de la fantasía, la literatura aborda los grandes temas y preocupaciones de la humanidad sobre la vida, los llamados temas eternos. "¿No habremos de buscar ya en el niño las primeras huellas de la actividad poética?", se pregunta. Para él, el proceso creativo es consecuencia de un elemento lúdico, onírico o fantasioso. El poeta se ve trasladado a un recuerdo, que le provoca el deseo, y éste sólo se ve satisfecho por la obra poética: “el verdadero goce de la obra poética procede de la descarga de tensiones dadas en nuestra alma". T.S. Eliot está de acuerdo con esta función catártica de la escritura cuando dice que el creador está “oprimido por una carga que ha de dar a luz para conseguir alivio.”

El niño distingue muy bien la realidad del mundo y su juego, a pesar de la carga de afecto con que lo satura, y gusta de apoyar los objetos y circunstancias que imagina en objetos tangibles y visibles del mundo real. Este apoyo es lo que aún diferencia el "jugar" infantil del "fantasear".
Ahora bien: el poeta hace lo mismo que el niño que juega: crea un mundo fantástico y lo toma muy en serio; esto es, se siente íntimamente ligado a él, aunque sin dejar de diferenciarlo resueltamente de la realidad. Pero de esta irrealidad del mundo poético nacen consecuencias muy importantes para la técnica artística, pues mucho de lo que, siendo real, no podría procurar placer ninguno puede procurarlo como juego de la fantasía, y muchas emociones penosas en sí mismas pueden convertirse en una fuente de placer para el auditorio del poeta.
Así, pues, el individuo en crecimiento cesa de jugar; renuncia aparentemente al placer que extraía del juego. Pero quienes conocen la vida anímica del hombre saben muy bien que nada le es tan difícil como la renuncia a un placer que ha saboreado una vez. En realidad, no podemos renunciar a nada, no hacemos más que cambiar unas cosas por otras; lo que parece ser una renuncia es, en realidad, una sustitución o una subrogación.

La irrealidad es lo que tienen en común el mundo poético y el juego: tanto el poeta como el niño crean un mundo de fantasía, y al dejar de jugar, el hombre mantiene ese recurso de irrealidad mediante la ensoñación o el sueño diurno. Sartre, al afirmar en ¿Qué es la literatura? que “no se es escritor porque se ha elegido decir determinadas cosas, sino porque se ha elegido decirlas de un modo determinado”, incorpora un elemento que sugiere un origen volitivo en el acto creador, pero la diferencia entre los sueños, los juegos, las fantasías y la literatura reside en que en ésta, el escritor tiene que crear su contenido psíquico de una manera consciente, mediante el lenguaje.

Aunque “los mismos poetas gustan de aminorar la distancia entre su singularidad y la esencia generalmente humana y nos aseguran de continuo que en cada hombre hay un poeta”, Freud demuestra que las mismas leyes psíquicas que rigen el sueño, rigen la ficción, y que tanto en la literatura como en la neurosis hay una clara separación entre la imaginación y el pensamiento racional: una cosa es el material psíquico inconsciente como tal, y otra la manera en que ese material se presenta a la conciencia onírica (diferencia entre contenido latente y contenido manifiesto), lo que en la literatura se traduce en que hay un material psíquico reprimido que lleva al escritor y no a otro ser humano a la necesidad de escribir, la necesidad de expresarse.
Desde esa perspectiva, la literatura soluciona los problemas neuróticos del individuo que escribe (y lo mismo pasa con el lector que logra identificarse), que experimenta un placer en tanto que descarga unas tensiones: el escritor se expresa de determinada manera porque no puede evitarlo, su acto creativo es resultado de la frustración que produce el principio de realidad: lo que el poeta, por ejemplo, no puede hacer en la realidad, lo sublima a partir de sus textos, porque el arte es una manifestación del Inconsciente.

…cuando el poeta nos hace presenciar sus juegos o nos cuenta aquello que nos inclinamos a explicar como sus personales sueños diurnos, sentimos un elevado placer, que afluye seguramente de numerosas fuentes. (…) El poeta mitiga el carácter egoísta del sueño diurno por medio de modificaciones y ocultamientos, y nos soborna con el placer puramente formal, o sea estético, que nos ofrece la exposición de sus fantasías. A tal placer, que nos es ofrecido para facilitar con él la génesis de un placer mayor, procedente de fuentes psíquicas más hondas, lo designamos con los nombres de prima de atracción o placer preliminar.
A mi juicio, todo el placer estético que el poeta nos procura entraña este carácter del placer preliminar, y el verdadero goce de la obra poética procede de la descarga de tensiones dadas en nuestra alma. Quizá contribuye no poco a este resultado positivo el hecho de que el poeta nos pone en situación de gozar en adelante, sin avergonzarnos ni hacernos reproche alguno, de nuestras propias fantasías.

Aunque, como afirmara Jung, “el ejercicio del arte constituye una actividad psicológica”, el escritor siempre escribe para el lector que lleva dentro, lo cual nos podría hacer reconsiderar la incidencia del contexto, sino en el origen, al menos en la gestualidad del acto. Si además, aceptamos la tesis Freudiana “de la relación de la fantasía con el pretérito, el presente y el futuro, y con el deseo que fluye a través de los mismos”, podríamos convenir en que la poesía, en tanto se constituye para su satisfacción, encarna de algún modo la representación de un ideal del placer..

miércoles, 3 de agosto de 2011

CUANDO LA LUZ SE AUSENTA

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La recordación de otros tiempos de luz es patrimonio que mi generación no puede exponer, ni como lastre, en sus hábitos retrospectivos. Hacer algo de luz en unas penumbras (a las cuales, más que alumbrados, fuimos ensombrecidos al ser eyectados del cálido refugio materno) es esta costumbre de perpetuar nuestro entorno en imágenes. Dentro de mil años, estas fotos de La Habana, serán requeridas para anclar en el tiempo este período de ausencia de toda luz, hasta de la luz agónica del sol que ha renunciado a iluminar un cielo falso, un azul uniforme policial. Recorro, a paso de renqueante emocional, las ruinas del la obcecada ciudad, ayer de las columnas, hoy de las sombras; y me cuestiono qué de válido puede haber en dejar testimonio de la audiencia de cosas, fotografiar los que no está.
Foto-boleros, fotos que hablan de lo que me contaron estuvo un día en este o aquel sitio y hoy es sólo “el hueco de su ausencia”. Así es de ingrávido este arte mío de callar diciendo, describiendo lo que nunca he visto, tan sólo viendo el lugar donde un día estuvo. Y qué es esta isla, sino una cámara oscura, un “cuarto oscuro” en que se manipulan los “negativos” (nosotros) para ver si sale, con tanto “reactivo vencido” y en papel Orwo de la segunda época colonial, una imagen que aún parezca humana. Por qué hacer estas fotos, por qué pedirles a ustedes que las miren. Es simple. Es más fácil hablar de edificios que ya no están que de personas. Es más fácil hablar de edificios a los que nunca entramos, que de amigos a los que aún quisiéramos seguir visitando.
Nota: Palabras, que nunca escribí, para el catálogo de una exposición de fotografías de La Habana, que nunca tuvo lugar, porque nunca tuve un amigo fotógrafo que las hiciera y me lo pidiera.

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