lunes, 30 de agosto de 2010

INVITACIÓN

.

.HOMBRE PÁJARO.Yo tuve un país, varias mujeres e incluso dos hijos.
Nadie diría que fue así, ni que tuve más ni menos,
al verme hoy deambular los aleros de la ciudad
buscando las migajas que sobra a los gorriones.
Estas alas viejas me crecieron soñando y huyendo
y sin embargo sólo han servido para dar traspiés
entre el suelo y la luna como un pájaro ciego.
Ni yo mismo al hundir el pico en el cielo
puedo reconocer en mis ojos el azul del horizonte
donde siempre aguardaba la libertad del viento.
Yo tuve lo que un hombre tiene para ser un árbol
y no obstante me enamoré del viento y me hice pájaro.
.
.
HUELLAS.Las huellas de mis padres son grandes y profundas.
Van rectas delante de mí desde la oscuridad.
Como las de los dinosaurios se hunden en la niebla
y yo voy tras ellas siguiendo un orden inevitable.
Sé que ir tras ellas no conduce a ninguna parte
aunque las busque debajo del polvo y el agua
unas veces por obediencia y otras por necedad.
Ellos están muertos aunque caminan no sin pena
arrastrando sus enormes pies deformados de partir,
yo voy detrás y me esfuerzo en no pisarles encima.
Detrás de mí se acercan mis hijos, olfatean el suelo,
traen en los hombros sendas escopetas para matar.
..LEÓN DE LA HOZ: (Cuba, 1957) Poeta. Ha publicado los libros de poesía Coordenadas (Ed. Foro, La Habana, 1982), La cara en la moneda (Ed. UNION, La Habana, 1987), Los pies del invisible (Ed. UNION, La Habana, 1988), Preguntas a Dios (Ed. Libertarias, Madrid, 1994), Cuerpo divinamente humano (Ed. Betania, Madrid, 1999), la antología La poesía de las dos orillas. Cuba (1959-1993) (Ed.Libertarias, Madrid, 1994), y la novela La semana más larga (Ed. Betania, Madrid, 2007). Es uno de los pocos poetas cubanos que obtuvo en la década de los ochenta los dos premios más importantes que se otorgaban en el país: el Premio "David" de Poesía, (1984) y el Premio "Julián del Casal" de la UNEAC (1987). Actualmente León de la Hoz es uno de los directores de la revista Otrolunes.
.

martes, 24 de agosto de 2010

PREGUNTAS Y PENUMBRAS / César Calvo

.¿Y si de pronto huyeran
el valor y el destino
-como alas- de este pájaro
que me lleva a los vientos
o a la muerte?
Tal vez mañana mismo.
.Si de pronto volara
de mi pecho
el corazón, cayera
como llave en un pozo:
¿Tú abrirías la puerta, cruzarías
al umbral a mi paso señalado?
Buscando entre los muertos
.Es a ti a quien hablo,
a ti que creces
como una larga herida
en mi memoria, a ti que ignoras
como yo
los tatuajes de mi brazo. Es
a ti a quien hablo.
El cuerpo del hermano.
Bajo mi cuerpo
tiéndete, acerca tus oídos
a la tierra: ¿Oyes cómo mis manos
te acarician, como el mar suena
todavía
desde tu corazón?
Nuestro cuerpo encontremos.
.Tras la puerta, otro fuego
devora las montañas,
los sueños
y los hombres. No digas
nunca: "hay tiempo,
hay tiempo"
. Tal vez
mañana mismo,
buscando entre los muertos
el cuerpo del hermano,
nuestro cuerpo encontremos.
.
CÉSAR CALVO SORIANO
: (Perú, 1940 - 2000) Poeta de la generación del sesenta. Siguió estudios de Letras, Psicología y Derecho en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Viajero empedernido y aventurero recorrió muchas ciudades del Perú y del mundo, viviendo durante años en el Cusco, Iquitos, Londres, París, Madrid, Roma y Barcelona. Periodista fundador del diario "Expreso" en Lima, corrector, diagramador y redactor en el Diario “El Comercio” hasta el año 1963, y Sub-Director del diario “El Correo”. Editó "Latin American Touring" (1964-1965) con una edición paralela en español y fue jefe de redacción en “La República”, columnista de “El Popular” hasta el año 1986.
Publicó los libros Ausencias y retardos (1963), Poemas bajo tierra (1965), Cancionario (1967), El cetro de los jóvenes (1967), Pedestal para nadie (1975), Las tres mitades de Ino Moxo y otros brujos de la Amazonia (1981), Puerta de Viaje (1989) y Los lobos aúllan contra Bulgaria (1990)
.

lunes, 23 de agosto de 2010

UNA MESA EN LA ESPESURA DEL BOSQUE / Carlos López Degregori

.La mesa está puesta para tres
como si tres fueran todas las personas
que pueden comer en una mesa
y no existieran más números ni sillas.
.¿Pero qué pueden comer esas tres personas?
¿Carne ingrávida?
..…………….¿Carne sonora
para sus tres bocas dibujadas con tiza?
Ellas no hablan
solo comen
y derraman en el mantel que pasa sin fin todo su hambre.
.Truenan las nueces y sacuden sus tesoros
que son ojos o dientes
tiembla la carne
y hace gritar a la madera
crece espeso el humo y cubre las paredes del aire.
.La mesa está puesta para tres
como si tres fuesen las personas
que justifican una mesa.
.Nada es más difícil
ni irreal
que verlas con los labios manchados y ansiosos
comiendo todo el día.
No a una persona sin remordimientos que soy yo
ni a dos que eres tú
sino a tres golpeando los cubiertos
en una gruesa música de hierro.
.A ustedes, tres personas, les sirvo esta iniquidad:
vuestras bocas son un negro bosque
para perderse
una espesura de árboles decapitados.
.
CARLOS LÓPEZ DEGREGORI: (Lima, 1952) Ha publicado los poemarios Un buen día (1978), Las conversiones (1983), Una casa en la sombra (1986), Cielo forzado (1988), El amor rudimentario (1990), Lejos de todas partes (1994), Aquí descansa nadie (1998), Retratos de un caído resplandor (2002), Flama y respiración (2005) y El hilo negro (2008).
.

domingo, 22 de agosto de 2010

CARTA DE SIGMUND FREUD A THOMAS MANN (en su sesenta aniversario)

.
............
.
¡Querido Thomas Mann!:
.
Acepte usted amistosamente mi cordial expresión de afecto en su sesenta cumpleaños. Yo soy uno de sus más "viejos" lectores y admiradores; podría desearle una larga y feliz vida, como es de rigor hacerlo en semejantes ocasiones. Pero me abstengo de ello: desear no cuesta nada y me parece significar una recaída en aquellos tiempos en los cuales se creía aún en la omnipotencia mágica de los pensamientos. Además, mi propia experiencia me ha convencido de que no hemos de quejarnos si un destino compasivo limita a su debido tiempo nuestra existencia.
Tampoco considero digno de imitación el que en estas ocasiones festivas se anteponga el cariño al respeto, que se obligue al festejado a oír cómo se lo cubre de alabanzas en tanto que hombre, y cómo se lo analiza y critica en tanto que artista. No quisiera hacerme culpable de semejante presunción. Pero hay algo que sí puedo permitirme: en el nombre de incontables de sus contemporáneos debo manifestarle nuestra convicción de que usted nunca haría ni diría -las palabras del poeta son, en efecto, acciones- nada que fuese cobarde o mezquino, de que usted, ni siquiera en épocas y en situaciones susceptibles de confundir el juicio, dejará de seguir el camino recto y de guiar por él a los demás.
Cordialmente suyo,
……………………….FREUD
…………..........................………….Junio de 1935
.

jueves, 19 de agosto de 2010

INVITACIÓN

.Zu Galeria Fine Arts los invita a la presentación del libro Isla, textos poéticos de Maya Islas y Margarita García Alonso, escritos a partir de imágenes originales realizadas por Margarita García Alonso.
.
/
..Viernes, 20 de agosto, 8pm
Zu Galería Fine Arts
2248 SW 8th Street
Miami, Fl 33135
786-443-5872
.
.
EN EL CUARTO OSCURO
.1He entrado en el silencio de tu cámara,
viendo de cabeza, como en mi frente,
eso que allá afuera titila como estrella.
.Tu corazón despierta a los secretos,
aliviando la maldad que aún perdura
en tantos lugares peligrosos.
.Voy contigo cabalgando:
tres caballos arrullan el pan que te comes,
la ropa que cargas en el tiempo,
los ojos arrebatados de tanto ver.
.Cuando desbordas la punta de tu Espíritu,
la luz “se hace” aliviando la realidad;
tus cuadros producen sus golpes cortos,
suben por la sombra y te reclaman
con sus caras dispuestas a morirse.
.Cualquier edificio podría decir cuánto te imita
en la fuerza silenciosa de tus huesos;
la imagen sobra por todas las esquinas,
dibuja una órbita insegura,
una nueva puerta para que no estés sola.
.2
Es en mi memoria donde te celebro:
en esa idea compulsiva de nacer a cada instante
como una línea que sale de repente
desde un beso asustado entre dos bocas.
.El secreto continúa escondido por las células;
ahí caben las formas inocentes del tiempo: tú primero,
el otro después,
el gesto de aquel que olvidó coser el corazón
mientras cantaba la misma canción en su garganta.
.En las maderas de este poema
crece la tarde con un árbol y tu sombra,
y así conozco el movimiento que dejan los humanos
cuando atraviesan un momento horizontal.
.Somos, sin casa, seres libres
agarrados a una bola azul que no sabe qué hacerse en el espacio;
como a Sísifo, se nos cae la roca,
mientras llenamos el mar con peces desconocidos.
.3
En la atmósfera que sale por el borde de tus ojos,
se delínean ventanas que dicen y no dicen,
segun el tiempo.
.Tu imagen ida,
está hecha de corazones alborotados
que se mueven hacia el ruido que te gusta.
.Nada suena allá afuera.
Las palabras no siempre tienen letras
que suban por la cama y te despierten
sin cambiar tu posición,
pero te enseñan hacia adónde vas latiendo,
como tu corazón, a paso rápido.
.Si eres niña acostumbrada al buen juguete,
debes imponerte a las flechas que salen del mar
buscando peces en la región equivocada,
virarlas hacia un alma que sufra lo que no te pertenece.
.El cuarto no dice una palabra..El cuarto parece dormido al lado de tu cuerpo
como si no entendiera la vida.
.Texto tomado de DECIR DEL AGUA
.MAYA ISLAS: Cabaiguán, 1947. Psicóloga, poeta y artista visual. Ha publicado: Isla (2010), Lifting the tempest at breakfast (2001), Merla (1991), Altazora acompañando a Vicente (1989), Sombras-Papel (1978) y Sola... Desnuda... Sin nombre (1974). Ha sido antologada en numerosas compilaciones de poesía en Cuba, España, Estados Unidos y Ecuador. Fue merecedora de los premios Carabela de Plata en poesía (Barcelona, 1978), Finalista Letras de Oro (1986-1987), Cintas (1990-1991), Premio Latino en Literatura (NY, 1993). Trabaja como artista visual y enseña Español como segunda lengua en Baruch College (CUNY). Reside en Estados Unidos desde 1965.
.

miércoles, 18 de agosto de 2010

TRACES OF MIGRATIONS / Humberto Castro

.
..........
BARBARA / 2010, oil on canvas 26x32 in..................................LAZARO / 2010, oil on canvas 26x32 in.
.Aunque recordemos su reciente muestra retrospectiva, en la que se apreciaba la voluntad de acotar un largo periodo de trabajo protagonizado por el dibujo, y sean evidentes las huellas de especulaciones anteriores con el volumen y el color, Humberto Castro es un artista movido por asociaciones en que la imagen denuncia un complejo proceso de cuestionamientos personales. Esto hace posible, propicia, la continuidad y coherencia que podemos apreciar en toda su obra y sustenta que retome con frecuencia temas que parecía haber agotado o soluciones pictóricas o compositivas que suponíamos había trascendido.
Sus acercamientos a temas como el sentido de pertenencia, la identidad, y su construcción del emigrante como sujeto a partir de la apropiación de objetos que de alguna manera le definen simbólicamente, tenía por fuerza que desembocar en un rastreo de las motivaciones. En todo acto migratorio está implícita la búsqueda de otro estado en que se trascienda el estado actual. La aceptación de que hay un sitio otro que reconocemos como paradigma, como negación del sitio en que estamos. Un acto de fe en lo desconocido.
Fe.
Con este presupuesto, no nos extraña que dentro de una muestra (Traces of Migrations / ArtSpace. Virginia Miller Galleries / Miami, 2010) en que el artista intenta nuevamente hacer un saldo temático y una especie de capitalización de lo que valora como un patrimonio ya incorporado (pienso en la gestualidad de una figuración claramente reconocible) podamos encontrar dos pieza como las que mostramos y a las que dedicaremos algunas reflexiones: Bárbara (oil on canvas 26x32 in.) y Lázaro (oil on canvas 26x32 in.)
Recurrir a la referencia directa a dos figuras fácilmente reconocibles del patrimonio iconográfico (aunque se les baje del altar al enunciar su nombre a secas) no hace menos atrevido el gesto. Puede que la reducción de la omnipresencia de la fe a la imagen icónica sea un modo singular de abordar el esquematismo con que se reduce el tema y el fenómeno a sus efectos legales o manifestaciones sociales, para adentrarse en las implicaciones éticas, existenciales, que sitúan al hombre en el centro de la especulación plástica.
La maleta, el bote, y el ala que presupone la inminencia del vuelo, la capacidad de iniciar una ruta migratoria con fuerza propia, son de alguna manera la arboladura visible de un viaje que se inicia en el interior, en la creencia de que hay un mundo con árboles y pájaros.
.

martes, 10 de agosto de 2010

E.P.D. / Armando Robles Godoy

.
Tras permanecer varios días en cuidados intensivos, el legendario cineasta, escritor y periodista peruano dejó de existir a las 11:30 a.m. en el hospital Rebagliati. Nuestras condolencias a sus familiares y a su hija, la poeta Marcela Robles.

.

martes, 3 de agosto de 2010

EL APÁTRIDA (y otros poemas) / León de la Hoz

.La estancia en esta ciudad del poeta León de la Hoz pareciera sustentar esa suerte de imantación que ya se hace notar, en la que muchos de nuestros mejores autores, dispersos por el “ancho mundo”, recalan en esta ciudad joven para recibir el abrazo estrecho y cálido de los viejos amigos, reencontrarse con viejas palabras, viejos amores y nuevos sueños. Un poeta que no se perdió en la confusión de los años en que aún gravitaban sobre nuestras cabezas las cortantes veladuras del oscuro medioevo cultural cubano de los setenta, entre ligeros y dispersos atisbos de ruptura y renovación. De su clara convicción lírica y su temprano compromiso con lo mejor de nuestra tradición, de su especulación estética y existencial hablan sus libros (que se insertan sin dudas entre los mejores de la generación de los ochenta) y estos poemas inéditos, que le agradecemos y les ofrecemos a nuestros lectores como una muestra de su vitalidad..
.
EL APÁTRIDA
.Yo tuve un país de arrecifes llenos de sangre
donde morían quienes llegaban o se iban
y sin embargo parecían playas de nudistas.
Era un país largo y estrecho como un cuchillo
y con tantos muertos que se veían desde la luna,
aunque esa era su principal virtud, según decían.
Extraño y difícil lugar para nacer y morir,
si bien nació de las aguas para ser admirado,
loado, santificado y enaltecido por su belleza.
Ese país que yo tuve y que cabía en mi mano
me lo llevé cualquier día para que no muriera.
Lo tuve dejando su mierda en mis bolsillos
como un canario, aunque le llamaban cocodrilo,
hasta que un día decidió también huir.
Es cierto, señor juez, yo tuve un día un país
y ahora es un lugar de polvo en el viento.
.
.
SUICIDIO
.Estoy tumbado sobre un charco de tinta.
En una mano tengo el cuchillo de mi madre.
Veo cómo la vida se me va sin alas,
a mis hijos que chapotean en mi tinta
salpicando las blancas paredes de mi celda,
mis palabras que se ahogan y diluyen mudas.
Todo eso lo veo desde el ras del suelo
con una profunda y triste herida en el pecho.
Es mi última imagen y la veo al revés.
.
.
OTRA VEZ EL CASTILLO DE IFE
.Estas son las cuatro paredes de mi casa,
tan blancas y breves que parecen no existir.
A pesar de eso no hay otra casa como esta
y en ella estoy con el cuchillo de mi madre.
Allí está la ventana invitándome a escapar.
Por ahí viene la brisa de un mar lejano,
oscuro y con blando hedor a muerto.
Ese es mi destino cuando pienso en ser libre.
No hay otra casa en el mundo para mí.
Cuando me asomo veo el faro que relumbra
como una estrella en la bandera y da miedo.
.
.
ESTO ES LA PATRIA.La patria es este portal que me da techo,
la columna donde apoyo la vejez y espero
el remedio del tiempo para mis heridas.
Es el suelo o el sofá prestado donde sueño
y dos huecos como balas que son mis hijos.
Es el zumbido del mar que me ensordece
con una dolorosa canción de desamor,
mientras naufrago a una isla imaginaria.
Son dos o tres recuerdos y nada más,
ni una rosa blanca ni una bandera,
solamente yo, mi equipaje y el aire.
.
.

LEÓN DE LA HOZ
: (Cuba, 1957) Poeta. Ha publicado los libros de poesía Coordenadas (Ed. Foro, La Habana, 1982), La cara en la moneda (Ed. UNION, La Habana, 1987), Los pies del invisible (Ed. UNION, La Habana, 1988), Preguntas a Dios (Ed. Libertarias, Madrid, 1994), Cuerpo divinamente humano (Ed. Betania, Madrid, 1999), la antología La poesía de las dos orillas. Cuba (1959-1993) (Ed.Libertarias, Madrid, 1994), y la novela La semana más larga (Ed. Betania, Madrid, 2007). Es uno de los pocos poetas cubanos que obtuvo en la década de los ochenta los dos premios más importantes que se otorgaban en el país: el Premio "David" de Poesía, (1984) y el Premio "Julián del Casal" de la UNEAC (1987). Actualmente León de la Hoz es uno de los directores de la revista Otrolunes.
.Humberto Castro / La traición y la inocencia, 2001 / Ink and Oil on Paper / 47" x 62.5"
.

domingo, 1 de agosto de 2010

IRREVERSIBLE / GIANTS IN THE CITY

.

.

MIAMI BEACH BOTANICAL GARDEN / AUGUST 1ST at 9:00 PM / 2000 Convention Center Drive Miami Beach, FL 33139
.

viernes, 30 de julio de 2010

NOCHES DE POESÍA / Orlando Rossardi

. Zu Galeria Fine Arts invita a Noches de Poesía con el escritor Orlando Rossardi, el Sábado, 31 de julio, a las 8pm, en el 2248 SW 8th Street, Miami, Fl 33135. La presentación a cargo del poeta Joaquín Badajoz, con la actuación especial del compositor y cantante Mike Porcel.
..
FUNDACIÓN DEL CENTRO

Dibujo de su casa de Coral Gables, realizado por Juan Ramón Jiménez.
Nota: El poeta Orlando Rossardi ha tenido la amabilidad de permitirnos publicar en este blog la Primera Parte de un largo poema en prosa, aún inédito, gesto que agradecemos.

A Juan Ramón Jiménez por la estrofa de su Espacio y el fragmento de su Tiempo.
Y en un principio… fueron creadas las ciudades.
Yo te he hecho y te he puesto a andar conmigo. Te he cantado luego, y luego a un tiempo todo, se me han vuelto a ver los ojos de bien lejos los espacios que rutilan por tu fértil geografía; un cuerpo, muchos cuerpos en un solo vientre, las hendijas palpitantes que se meten con su fondo al fondo exacto del acaso, hasta el claro aquel donde se aclaran con su voz las sombras y las cosas, y me he puesto, en ese luego, de este ahora, a cantar por aceras y resquicios, tus portales a ojo suelto, las macetas que se cuelgan por sus flores… las mismas, repetidas, sembradas de ti misma; porque tú , ciudad, eres el canto, tú la perla misma que más brilla, el sueño que despunta en ti , tu tú más rutilante, la calma de toda la sed mía, el abrazo por el cuerpo de todos ellos, conque colmo las albricias y al que llego sin saber que no he salido de ti nunca en busca de otro cuerpo que no es otro que este cuerpo.
.En ti me quedo como se quedan tercos y ceñidos los recuerdos, parados en la imagen que tienen de ti las olas regando por tu orilla vientos y pisadas: ellas con pies y manos que sorben y resuelven con su andar y huir luego entradas y salidas. Los que fueron lejos a llevarte entre papeles viejos sus memorias siempre nuevas, por los libros y las rutas que acomodan el azoro y la sorpresa a las edades, ese ver volver de nuevo en los rincones, por fuentes y pasillos, por tejados y azoteas, por la huida de la tarde y el clamor de un nuevo día, por palabras como turbas que se cuelan fulminantes al oído y voces que dicen como sordas marejadas de ese allá de nuestra infancia. A mano el cariño una vez borrado de la mano, en nuestros dedos el sueño que un buen día rescató la espera, en su estocada el latir acumulado, el crujir de un rito que en ti, ciudad, -- siempre la misma, entera-- se asoma y vuelve a repetirse, una y otra vez, cada hoy con su mañana calle abajo y calle arriba en las esquinas.
.Y sin la espera hecha toda tú por andurriales en que vive y se sofoca la esperanza, por callejas en que suenan cariños y los besos de la brisa resurgiendo en hoy La Habana, en luego Madrid con sus vueltas y revueltas, las fontanas de Roma, las colinas de Praga, los dime y te diré de ese París que aun sueña con sus ojos acaramelados y el rostro de quien era; y mañana o más temprano las rosas de Múnich en las rosas de Sevilla, los parques de Estocolmo en aquellos de Santiago, el chileno San Yago o el otro que se guarda en su cuba de cobre, o también el otro al que se va y peregrina, sin más parque, sin más concha o sin bastón, solo con plazuelas en aquel salto de un pájaro como aquel otro de Londres que cantaba con la voz del otro de Ibiza o de Canarias. El mismo pío, el piar exacto que escuché en Milán o en la tumba de Poe, en Baltimore, a un salto del salto que dio el cuervo que canta ronco por el árbol de su parque cerrado y negro, como el parque con los muertos de Père Lachaise, de vivos muertos de tantas ciudades, Chopin, Wilde, Rossini, y los versos de Apollinaire y los cantos callejeros de Piaf, y del cholo de César, allí todos de muchas ciudades en el hueco abierto de esta ciudad, o el serio de Colón en mi Habana elegante, o el de La Almudena, con cantares de la otra tierra mía y que guarda el “polvo eres” de mi buen Romera, o el de La Recoleta, echando flores al vacío, en que parecen cantar de igual manera Carlos sus tangos, como en éste canta Rita sus boleros; todos cantando en coro y diciendo con Vallejo el dolor de todo lo que en el horno se nos quema; de éste y de aquel, un mismo jueves siempre el mismo jueves que todos conocemos. Y todos son el mismo todo, la misma seña, el todo igual que todo que en las calles anida, en los huecos del Muro de las Lamentaciones que lloran los cuerpos de los unos y los otros, las quejas de un Estrecho, las congojas de Bagdad y de Estambul que no se queja, los halagos de Boston, lejos, al borde del agua que se extiende por las aguas que la encierran: la ciudad nueva y la vieja rodeada como mi ciudad de columnas y pasillos, de agua y viento; viento que se alza a retozar por Barcelona y Bogotá , con sus bes todas iguales, con Amalia, la Amalia y no la Ofelia de mi historia que de una saltó a otra y se cuela entre las ruinas de esa misma verdadera historia: lo dije en un poema “cuando vuelvas, si es que vuelves…” Un poema, todos los poemas volando sus estrofas por las esquinas de Marsella, los rincones de Nápoles que se estiran hasta tocar los bordes del volcán, el mismo volcán que toca las puertas de José, el santo, el padre de Jesús el carpintero. El mismo Jesús de todos los tiempos, en mi Habana es Jesús del Monte y por otro lado la ciudad de Jesús María, cabecera del departamento de Colón, en Córdoba, en La Argentina… y muchas que repiten del nombre el nombre de María. La virgen grande, la que encanta las serpientes y luego las aplasta. La virgen negra de Regla, la aureola de San Agustín, el otro santo fundador de ciudades al lado de Hipona, con la cara tostada del obispo que la talla en ébano y la venera con su nombre en las reglas de su orden. La virgen al otro lado de la bahía, la enorme que acoge barcas y barcazas, que rodea la hermosa cara de mi ciudad.
.Porque sin querer te he hecho a mi imagen, la mía y la de Dios, con D rotunda y señora y grande de dar dolores y disgustos, los dolores todos de todos por igual que se acomodan a beber del mundo lo que el mundo les ofrece, en la ciudad bella con lo feo recostado, en la ciudad alta con lo bajo y con lo más menudo, la ciudad de casas llenas y cuadradas, las casas como suspiros a los que remite Juana, con sus sombreros enroscados y esa belleza de ella que encandila en aquel Montevideo echado al mar. Y el mar, el mismo mar que dije en su momento, haciendo los vestidos de todas las ciudades que se echan de esposo a las bravas aguas del océano. Porque -- sigo en el desfile—te he puesto en medio de mi vida para que devengas con ella en las formas todas de mi grande y fiera, y también dulce, ciudad de mis infancias y mis mayores: romana, griega y también la etrusca, la de las islas y las montañas, las estepas y los desiertos, la que flota por los mares y la que marcha en los caminos, la que se acumula por los libros conque un día, tirado al suelo, me puse a recorrerlas, ciudades, las viejas y las nuevas, siempre la una igual que todas ellas, con mi pequeño dedo justo y fijo, a verlas crecer en la imaginación que la imagen me coloreaba, a verlas vaciar en el espacio que llevaba para llenarlo todo con patios y flores, y adoquines y fuentes, y plazas y más plazas como las calles y los ríos de gente que tienen todos las ciudades de mi mundo conocido; el mundo que frecuento y que me cuento a cuentagotas cuando me echo a echarme por los ojos el sol y las caricias de un día azul de oro, o azuloro o platiluna cuando de noche brilla el cielo su mejor plata, como lo hace un día o tarde cariciante en cualquier lugar de cualquier lugar de esta tierra que vivo y me desborda. Sí, he de repetirme, te he hecho a piel de mi espejo, de mis espejos, en los que miro mi cara repetida, como se repiten las ciudades que transito y en el que leo un párrafo largo y sublimado, y hacia adentro, de Faulkner, o que recuerdo decir de Dylan y que antes puse en mis manos por los caminos rojiverdes de Vermont y de New Hampshire, de boca a Robert Frost que me daba a escoger entre una u otra vía, diciéndome al oido: “…two roads diverged in a wood, and I / I took the one less traveled by, / And that has made all the difference.”… y fue en ese entonces de Durham, como podría haber sido en un tiempo sin historia que entraron por mis ojos las calles todas una sola calle, como iguales de mi pueblo que sube a la ciudad mía y se le pega y se le encima, y se hace ella dueña de su espacio todo. Y claro, de allí salta y salta al mármol griego que Aldington cantara “apiádate de mi tristeza, / oh, silencio de Paros”, y claro, se acumula toda ella de puro imaginismo, las velas de Pound, los choferes de librea de Amy Lowell, en un Londres todo erecto y ya templado del grito del bufón de Marinetti. Y claro, todo en la ciudad de Tiro que es como si Nueva York saliera de culata por la espalda de una nueva fantasía: una imagen, la imagen total del día, otra imagen la imagen de Buenos Aires que es Atenas, que es Río, que es Washington más tarde, luego, con su pasión de ser centro y centro de los fondos más exactos, de los puentes, de aquellos que van y vienen, como que escapan por las aceras en Viena, en Caracas o en Moscú, saliendo de su fondo en la comparsa, a la carrera, lo mismo en San Marino que en São Paulo: la ciudad, todas a una, saliendo entera de su centro.
.
ORLANDO ROSSARDI
: (La Habana, 1938). En Cuba, antes de 1960 en que sale para España, colabora en revistas literarias y funda con René Ariza el cuaderno poético Cántico. A partir de entonces su obra poética y ensayística ha aparecido en multitud de revistas literarias en Europa, Hispanoamérica y Estados Unidos de América. Estudia en las universidades de La Habana y Madrid y se doctora en la Universidad de Texas (EE.UU.) Ha sido profesor en las universidades norteamericanas de New Hampshire, Southern California, Texas, Wisconsin, Miami-Dade College y en los cursos de postdoctorado del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en Málaga, España.
Durante más de 20 años se dedicó a la radio y la televisión donde ha ejercido además de labores administrativas, como escritor y entrevistador de programas culturales. Ha publicado ensayo, teatro, cuento y poesía. Es Académico de Número de la Academia Norteamericana de la Lengua Española y Correspondiente de la Real Academia Española. Entre sus libros de ensayos se destacan los tres tomos de Teatro Selecto Hispanoamericano Contemporáneo (Escelicer Madrid, 1971), La última poesía cubana (Hispanova, Madrid, 1973), León de Greiff: Una poética de vanguardia (Ed. Playor, Madrid, 1974) y los seis tomos de Historia de la Literatura Hispanoamericana Contemporánea (Ministerio de Educación, Madrid, 1976) para la Universidad Nacional a Distancia. Muestra del teatro publicado del autor puede encontrarse en La Visita (Tespis, Virginia, 1997). Su obra poética se recoge en los libros El diámetro y lo estero (Agora, Madrid, 1964), Que voy de vuelo (Plenitud, Madrid, 1970), Los espacios llenos (Verbum, Madrid, 1991), Memoria de mí (Betania, Madrid, 1996), Los pies en la tierra (Verbum, Madrid, 2006), Libro de las pérdidas (Aduana Vieja, Valencia, 2008), Casi la voz (Aduana Vieja, Valencia, 2009) y Canto en la Florida (Aduana Vieja, Valencia, 2010). Las obras La Isla en su tinta (Verbum,2000), La pérdida y el sueño (Término, 2001), Remembering Cuba (Univ. of Texas Press, 2001), y Burnt Sugar / Caña Quemada (Free Press, 2006), Cuba per se (Universal, 2009) entre otras muchas, recogen muestras de su obra en poesía.
.

'Leyenda inesperada: “dulce como la luz es el amor”, y esta Nueva York es igual que Moguer, es igual que Sevilla y que Madrid.´ .
...,,,,,,,,,,,,,,,,,.JRJ, Espacio